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San Pedro Chanel - Mártir y Misionero Marista

San Pedro Chanel

 

PEDRO CHANEL, TESTIGO DE DIOS EN OCEANÍA

Algunos apuntes para conocer al protomártir de Oceanía

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 1.    Pedro Chanel nació el 12 de Julio de 1803 en Montrevel, una aldea desconocida del departamento de Ain, al norte de la ciudad de Lyon (Francia).  Es el segundo hermano de una familia de cuatro hijos.  Los padres son campesinos que se ganan la vida cultivando los campos y cuidando unos pocos animales domésticos.  Pedro, desde bien pequeño aprende a salir al campo con las ovejas.

 

2.    De detrás de las ovejas le saca la penetrante mirada del P. Trompier, cura de Cras, que ve en él un posible candidato al sacerdocio.  Y así fue.  Antes de incorporarse al Seminario Mayor de Bourg hace sus primeros estudios con el cura de su pueblo.

       Estamos en una época, en la que muy pocos chicos se podían permitir el lujo de asistir regularmente a una escuela

 

3.    Pedro Chanel tuvo también  sus momentos bajos:

       Un día se Encuentra agobiado por los estudios y por los problemas de la edad... Tan mal lo estaba pasando que decide abandonar los libros.  “Ya está.- Se dice- Seré campesino o pastor como lo han sido mis abuelos y lo son mis padres... Yo no valgo para estudiar... Así que será mejor que no pierda el tiempo...”

       Recoge todas sus cosas; hace con ellas un hatillo, se lo echa al hombro y se dirige calle abajo a la casa de sus padres.

       Pero, he aquí,  que cerca de la Iglesia se encuentra con una mujer que le conocía muy bien.

 ¿ Dónde vas Pedro, a estas horas ? Parece que estás muy triste.

  • ¿ Qué te pasa ?  Pedro, aunque quiso, no pudo ocultar la verdad de lo que sentía.
  • Lo dejo todo.  No sirvo para estudiar.  No quiero continuar.
    • La señora se le acercó y con mucha confianza la preguntó :
    • Pero, hombre...¿ Te lo has pensado bien? ¿ Se los has dicho al Sr. Cura ? ¿  Lo has consultado con la Virgen María?
    • Pedro se quedó cortado.  No se esperaba aquello.  Agachó la cabeza y entró en la Iglesia; se arrodilló a los pies de la Virgen y permaneció un buen rato con la cabeza entre las manos. La señora estaba aguardando en la plaza.
    • ¿ Qué te ha dicho la Virgen  María ? Pedro respondió con un hilillo de voz:
    • Me quedo.

4.    Pedro fue sacerdote.  Después de unos años  en el seminario Mayor de Bourg cantaba Misa a los 24 años.

       Pocos días más tarde tomaba el camino de Amberieu, su nueva Parroquia, donde tenía el cargo de coadjutor.

5.    Pedro es un cura sencillo y piadoso, que entusiasma a la gente: a los mayores, a los jóvenes y a los niños.  La comunidad parroquial vive con alegría y paz las fiestas del calendario cristiano y celebra con regocijo los pequeños acontecimientos de la vida campesina.  Pedro tiene el arte de despertar el gusto y el entusiasmo de la buena gente por las cosas de Dios.  Además es servicial; por eso es querido y apreciado por todos.

6.    Pero él no ha nacido para ser cura de su pueblo.  Su ilusión es ser misionero.  Sueña con las misiones.  Por entonces conoce a los MARISTAS.  Le gusta el proyecto: Construir una iglesia con rostro mariano; ser presencia de María en la Iglesia y en la sociedad, ser los brazos, los pies y el corazón con los que María continúe aliviando el dolor de los hombres.  A Pedro le gusta la idea y se une a ellos  Como grupo,  Los Maristas se ofrecen al Papa para ir donde más falta haga anunciar el Evangelio. Oceanía era ese lugar.

7.    Está contento con el grupo marista.  Pasa unos años como educador y superior en el Colegio de Belley.  Pedro destaca por su cercanía y bondad.  Los alumnos, enseguida le ponen un apodo: “ El buen pastor”.

8.    Llegan noticias de Oceanía.  Las traen los navegantes y aventureros:

       Islas pequeñas.   Millones de islas perdidas en el azul del Pacífico.  Sus habitantes viven en estado muy primitivo...algunos incluso son caníbales.  No conocen  a Dios... El grito de las misiones resuena con fuerza en el pecho de Pedro Chanel.  Hacen falta misioneros. ¿ Quién quiere ir a Oceanía ?

       Pedro responde: “ Aquí estoy Mándame a mí .”

San Pedro Chanel

9.    Pedro forma parte de la primera expedición marista que se dirige a Oceanía... La Víspera de la Navidad de 1836 suben a bordo del “Delphine”.  Desde el puerto de L’Havre inician una larga y penosa travesía.

       Es la respuesta a la llamada de las Misiones.  Cuando el ideal tira fuerte, todo lo demás apenas se nota.

10.  A las pocas horas de embarcar   el navío se ve envuelto en una gran borrasca.  Después de varios días a punto de naufragar, la nave maltrecha se ve libre de la tormenta y puede arribar a las Canarias.  Tras varias semanas de descanso forzoso, mientras se reparan averías, los misioneros se hacen de nuevo a la mar.  Pero ahora es la enfermedad la que va a azotar a los esforzados viajeros.  En Santa Cruz de Tenerife había epidemia de peste y varios tripulantes se han contagiado: fiebres, cansancio, dolores y al fin... la muerte.

11.  Pero estos contratiempos  - la tempestad y la peste tienen la virtud de cambiar la disposición y la actitud de la tripulación del “Delphine”.  Los marineros recibieron muy mal a bordo a los misioneros: bromas, chistes, desprecios, insultos,... Las desgracias les han hecho ver que son personas; y personas serviciales y dispuestas a ayudar.  Nace en ellos un acercamiento personal y caen también los prejuicios tendida de Dios que les invitaba a la reconciliación.  Y así lo hicieron.

       Uno de los siete misioneros, el P. Bret perecía víctima  de la peste, y después de un funeral en el puente de la nave, su cadáver, envuelto en una lona, sería entregado a las aguas del océano.  Un amigo menos, dos brazos menos para la tarea misionera.

12.  Después de once meses de navegación azarosa, al fin una mañana de noviembre de 1836 avistan las costas de Futuna:  Es un islote insignificante a miles de kilómetros de la isla más cercana, perdido en la inmensidad del Pacífico.  Pocos habitantes.  Todavía hoy, sólo dos veces al año sus costas son tocadas por un barco de pasajeros.  Así sepultado en vida , lejos de Francia y de toda civilización europea, queda allí el P. Chanel, en compañía del Hno. Nizier, su fiel acompañante.

13.  Un largo año para aprender la lengua de los nativos.  Un año de inactividad cultivando unas pocas plantas en el huerto cercano a la choza.

       Pedro Chanel el  “hombre de buen corazón” - apodado así por los nativos recorre la isla en todas las direcciones, desgranando avemarías por todos los caminos y senderos de Futuna.  Los nativos le recordarán muchos años después de su martirio como aquel hombre bueno que se paseaba por toda la isla con el rosario entre los dedos, la sonrisa permanente en los labios y con un gran deseo de ayudar a todo el mundo.

14.  Primero como amigo e invitado de honor se hospedaba en la tienda del Rey; después construyó su propia choza.  Cuida de los enfermos, reparte su bondad... Desearía hacer tantas cosas, hablar tanto... pero no puede hacer nada.  Sólo rezar, pero reza y mucho.  El prepara el terreno y siembra con su ejemplo.  Ya llegarán otros a recoger la cosecha.

       Los pocos que él bautiza son niños o adultos al borde de la muerte total nada.

15.  Poco a poco, Pedro Chanel observa cómo la gente se le va poniendo en contra, y le miran con que al principio le acogió con amistad y afecto, está ahora decepcionado y le trata con indiferencia y hostilidad; los nativos pueden robar en el huerto y en la casa del misionero, sin que nadie les reprenda.  Entre la gente corre un rumor:  los dioses de la isla no están contentos con la presencia del misionero en Futuna.  Hay temblores de tierra, las cosechas son menos generosas; en la guerra frente a la tribu enemiga, han caído los guerreros más fuertes.... El aire de la isla parece apestado por la presencia del misionero.

16.  “Morirá el blanco” Es la consigna  que se repiten en voz baja los hombres de Futuna.  El blanco tiene que morir porque nos está robando la religión de los padres y la fe de los mayores... nuestros dioses están enfadados y no nos son propicios....

       Sí , “morirá el blanco”.  La conjura está en marcha. Musu-Musu enardece a los menos entusiastas, y llega a convencer al Rey Niuliki.  El día ya está fijado : Será el 28 de Abril.  Lo único que falta es cumplir el plan.  Allá va.

17.  Amanece el 28 de Abril de 1841.  Es por la mañana. Musu-Musu con un grupo de guerreros se acerca a la choza del misionero.   Musu-Musu se adelanta y llama al Padre.

       Me he hecho daño en el pie cogiendo cocos.  Vengo a que me lo cures...

       Mientras el P. Chanel busca el botiquín, los acompañantes de Musu- Musu se adentran en la choza y la saquean.  Vuelve el misionero con la pomada y al ver el desorden de la casa pregunta a Musu-Musu.

       ¿ A qué habéis venido ?

       El guerrero viéndose descubierto grita a los hombres:
_ ¿A que esperáis para matarle?

       Uno de los guerreros empuña un rompecabezas y lo descarga sobre el padre Chanel que desvía el golpe con el brazo.  Cae al suelo con el brazo roto.  Otros guerreros descargan su rompecabezas en la cabeza del padre,  que caído contra la pared de la choza, sangra de la sien... El P. Chanel sin poderse incorporar musita en voz baja: “La muerte es un bien para mí”, “La muerte es un bien para mí”...Los indígenas están - Dejad de robar y rematadle de una vez.

18.  Pero nadie le hace caso.  Entonces Musu- Musu empuña una azuela y la descarga con todas sus fuerzas contra la cabeza del misionero que se desploma y muere en aquel mismo instante.  La herramienta ha penetrado en el cráneo.

            Los guerreros asustados, abandonan lo que han cogido por la casa y huyen despavoridos.

 19.  El misionero blanco ha muerto.  Su obra ha terminado.  La isla retornará a su ritmo de antes...Los dioses volverán ha estar contentos, los indígenas recobrarán la paz perdida... Aquí no habrá pasado nada.

       Pero no falla la lógica.   Al cabo de tres años la isla en masa se ha convertido al cristianismo bautizándose voluntariamente.  El mismo Musu-Musu, habla con veneración y respeto del misionero blanco, del “hombre de buen corazón”.  El lo mató, pero desde el cielo le ha perdonado, y le ha conseguido su conversión.

       ¿ No recordáis la frase que dijo Tertuliano, hace ya muchos años: “La sangre de los mártires es semilla de cristianos”.


25/04/2017 07:11 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema

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