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LA VIDA DE JUAN CLAUDIO COLÍN.

LA VIDA DE JUAN CLAUDIO COLIN.

El niño tímido de Beaujolais

Por la pequeña aldea de Barbery se encuentra un bosque en la región de Beaujolais en Francia central. Aquí el 07 de agosto de 1790 nació Juan Claudio Colín tranquilamente ignorante que hubo una revolución feroz aconteciendo a su alrededor. Pronto se hizo huérfano no por la violencia sino por la enfermedad y muerte temprana de su madre y luego su padre. Juan Claudio ni tenía 5 años de edad.

El joven Juan Claudio luego desfrutó del cuidado de su tío muy amable y su ama de llaves (no tan amable). Pronto se mudaron al pueblo de cerca de Saint Bonnet-le-Troncy para estar as cercas a la Iglesia y dentro de la comunidad de católicos devotos muchos de quienes habían sufrido y perdido mucho por la Revolución... Quizás el Niño se haría sacerdote para ellos.?

La vida para este niño tímido fue simple en Saint Bonnet sirviendo en las misas del templo parroquial, cuidando las vacas en el campo nunca estando muy lejos de la tranquilidad del Bosque de Barbery.

Los Años del Seminario

A los catorce años Juan Claudio entró al seminario menor de San Jodard, una escuela secundaria para varones preparándose para el sacerdocio, esperando pasar su tiempo en una vida de oración y de ministerios tranquilos.

A pesar de tener enfermedades y de que hubo interrogantes si fuera apto por una vida activa, Juan Claudio manejaba sus estudios sin dificultad, y además estaba entre los estudiantes mejores.

Visión y Promesa- la Promesa de Fourviere.

A los fines del verano de 1813 Juan Claudio partió para el Seminario Mayor de San Ireneo de Lyon para sus años finales de preparación para el sacerdocio. Tuvo 23 años Aquí se encontró con Juan Claudio Courveille, un seminarista compañero que habló de un encuentro maravilloso que tuvo con la Virgen. María le habló. En el Santuario e Le Puy Ella deseó que fuera una sociedad misionera llevando su nombre Marista.,

 

“Este a mí me conviene bien” pensó Colin y el interés de un espíritu misionero empezó a surgir. La idea se difundió entre una docena de jóvenes. Formarían ellos una Sociedad de Nuestra Señora. Sería un árbol con varias ramas, sacerdotes, hermanas hermanos y laicos.

 

El 23 de Julio 1816, doce aspirantes Maristas subieron el cero de Fourvière que mira desde el alto a Lyon rumbo a la capilla antigua de La Santísima Virgen. La costumbre en aquel sitio y por siglos es pedir por la intercesión de María por sus sueños y anhelos del futuro... El grupo joven se prometió solemnemente establecer la Sociedad de María tan pronto que fuera posible.

Gustando de Dios – La vida en Cerdón

Luego después de su ordinación, Juan Claudio Colín fue enviado al pueblo de Cerdón que encuentra en las alturas de las montañas Bugey en la Región de Belley.

Allá, Juan Claudio empezó a profundizar el Proyecto Marista y empezó a tomar iniciativas importantes, primero en empezar a escribir una regla de vida para los futuros Maristas y luego viajar a Paris para visitar al nuncio apostólico del momento explorando como conseguir aprobación del proyecto. Dos mujeres jóvenes llegaron a Cerdón para empezar la rama de hermanas de Proyecto Maristas. Una de ellas después fue la fundadora: Juana-Marìa Chavoin.

 

.Roma –El Papa de inquietud misionera Gregorio XVI aprobó la fundación de la Congregación de los Padres Maristas el 29 de Abril de 1836

 

La Primeras Profesiones – y las Misiones del Pacifico

Las Primeras Profesiones de los sacerdotes y hermanos de la Sociedad de María se llevaron a cabo en Belley. En septiembre de 1836. En esta ceremonia el grupo se hicieron miembros de la Sociedad y sin querer el Padre Colín acepto ser el primer Superior General de este nuevo instituto Marista. Inmediatamente después de las primeras profesiones Maristas el Padre Colín empezó a preparar la banda misionera pionera para Oceanía. Seria encabezado por el Obispo Pompallier, el vicario apostólico de Oceanía este recién consagrado Entre el pequeño pero entusiasta banda de misioneros estaba del manso Padre Pedro Chanel que pronto se haría primer mártir del Pacifico.

La Sociedad de María crece

Juan Claudio Colín en los años siguientes lidero a la Sociedad de María durante años a crecimiento extraordinario no sol en Francia sino en Oceanía.

Muchos obispos estaban solicitando para que los Maristas establecieran escuelas en sus diócesis. La demanda para más misioneros en el Pacifico nunca paraba las vocaciones al grupo apostólico en su infancia, al contrario, florecieron y hubo Maristas estaba disponibles para un número creciente de ministerios especialmente entre los jóvenes. En este crecimiento estaba la persona de Juan Claudio Colín, Fundador y Padre de Maristas de cerca y de lejos..

A pesar que su sueño de una familia con varias ramas no fue nunca aprobado por la Santa Sede, cada rama pronto recibió el reconocimiento de la Iglesia, los hermanos Maristas bajo el liderazgo de Padre Champagnat y las Hermanas Maristas con -María Chavoin.

Grupos de Maristas laicos ya estaban saliendo en las décadas más luego y aparecerá una nueva rama de las hermanas misioneras de la Sociedad de María

Juan Claudio Colín falleció en La Neylière, Lyon Francia el 15 de noviembre de 1875 con la edad de 85 años.

http://www.maristsm.org/pub/Forum%20Novum%202010/3FN_Rodriguez_Constituciones.pdf

03/07/2019 09:10 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

PEDRO LUIS MARÌA CHANEL , ´MÁRTIR Y MISIONERO MARISTA - TESTIGO DE DIOS EN OCEANÍA

San Pedro Chanel

PEDRO LUIS MARÌA CHANEL , TESTIGO DE DIOS EN OCEANÍA

Algunos apuntes para conocer al protomártir de Oceanía

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 El 28 de abril celebramos el martirio de San Pedro Chanel, primer mártir Marista, perteneciente a la Sociedad de María, la cual también integraba el Padre Champagnat. En 1836 se unió a un grupo de misioneros Maristas y partió hacia la Polinesia. Junto al Hermano Marie-Nizier desembarcaron en la isla de Futuna el 12 de noviembre de 1837. En la isla no conocían el cristianismo y Pedro se las ingenió para predicar y empezó a convertir a los nativos.

Si al principio los misioneros fueron bien acogidos por el rey Niuliki, a medida que la predicación iba haciendo catecúmenos, las relaciones se fueron enfriando ya que veía su religión amenazada. Como soportaban todo con paciencia y continuaban con su apostolado y sus obras de misericordia, vinieron las amenazas. "Que se los mate, que desaparezca su religión" era el grito que empezaba a oírse por parte de los opositores. Los misioneros lo sabían y estaban dispuestos a sufrir el martirio si esa era la voluntad de Dios......

Infancia y estudios

Nació en La Potière, aldea del pueblo de Cuet en el departamento del Ain (Francia), el día 12 de julio de 1803. Era el 2º hijo de los 4 que tuvo la familia compuesta por los humildes agricultores Francisco Chanel y María Ana Sibellas. Bautizado 4 días después, en la fiesta de Nuestra Señora del Carmen, con el nombre de Pedro, añadiría más tarde los de Luis María con ocasión de la confirmación, nombres que indican su devoción a san Luis Gonzaga y a la Santísima. Virgen.

Encargado a los 7 años de sacar a pastar y cuidar el modesto rebaño familiar, sus primeros ensayos de alfabetización los realizó en los inviernos de 1810 y 1811 en la escuela más cercana (6 km) de Saint-Didier d’Aussiat. Los resultados fueron escasos, ya que lo poco aprendido en el invierno se le olvidaba rápidamente durante el cuidado del rebaño el resto del año.

La solución le vino con el encuentro del abate Trompier, cura párroco del cercano pueblo (4 km) de Cras-sur-Reyssouze, donde los 2 inviernos siguientes Pedro fue a la escuela, bajo la tutela del sacerdote y el alojamiento en casa de una tía. Cuando su protector fue nombrado en 1815 párroco de Monsols (en las montañas del Beaujolais), le propuso llevarlo consigo y encargarse de su educación, cosa que sus padres aceptaron.

En Monsols no sólo hizo grandes progresos en las ciencias humanas, sino que, como monaguillo y acompañante del cura párroco en misas, visitas a los enfermos y entierros, Pedro se iba casi sin percatarse preparando para el sacerdocio. Vuelto el párroco a Cras al año siguiente, ya que el clima de la montaña le había afectado la salud, también volvió con él su joven protegido y, esta vez, ya no alojado con la tía sino con el párroco al igual que en Monsols.

Allí fue donde, a la edad de 13 años y medio, según la costumbre francesa de la época, hizo Pedro su primera comunión. Era el 23 de marzo de 1817. Tomó como resolución rezar a diario el rosario, clara manifestación de su devoción a María, que sellará más tarde con la que será siempre su divisa de apostolado: Amar a la Sma. Virgen y hacerla amar.

En julio de 1819, con 16 años de edad, el párroco de Cras envió a su protegido a continuar sus estudios al seminario menor de Meximieux, donde Pedro se destacó muy pronto como brillante alumno y como ferviente miembro de la Congregación de la Sma. Virgen, asociación en la que se agrupaban los mejores. Permaneció allí hasta 1823, año en que terminó de cursar la retórica; para completar sus estudios con la filosofía debería trasladarse al seminario menor de Belley, donde Monseñor Devie acababa de ser nombrado obispo de la nueva diócesis.

El sacerdocio y el apostolado

En octubre de 1824 Pedro Chanel inicia su teología en el seminario mayor de Belley que Monseñor Devie había instalado en el antiguo convento de los Agustinos reformados. Su ordenación sacerdotal tan ansiada llegaría el 15 de julio de 1827. Y enseguida fue nombrado vicario parroquial en Ambérieu-en-Bugey.

Uno de sus primeros actos como vicario parroquial fue la introducción del mes de María. Y muy pronto sus actividades pastorales le hicieron soñar con las misiones. Pero su obispo no le dio autorización sino que el 1º de septiembre de 1828 lo nombró cura párroco de Crozet, pequeña población de 800 almas en las montañas del Jura. Allí debería afirmar su débil salud a la vez que ejercitar su apostolado misionero en una población de mayoría calvinista.

El joven párroco pensó enseguida en los más pequeños. Confió la enseñanza de los niños a un joven instruido y de sólida piedad; y las niñas a una religiosa, Hermana de la Providencia de Portieux, ayudada por su propia hermana, Francisca María Chanel, que aspiraba a la vida religiosa.

Si duro era el apostolado en ambiente protestante, sus múltiples obras de misericordia le conquistaron todos los corazones. Pero la vocación misionera no se apartaba de su cabeza. Vocación que se afianzó al conocer al sacerdote Juan Claudio Colin que dirigía las misiones parroquiales de la diócesis de Belley con un grupito de compañeros que se llamaban ya Maristas. Después de varias entrevistas, de mucha reflexión y oración, y de pertinentes consultas, el cura párroco Pedro Chanel manifestó su deseo de ingresar en la Sociedad de María, entre cuyas misiones figuraba la evangelización de los infieles.

Aceptado muy gustoso por el Padre Colin, y obtenido su permiso del señor obispo Monseñor Devie, lo primero que hizo fue asegurar el porvenir de su hermana y colaboradora parroquial Francisca María. Deseosa de la vida religiosa, ingresó en el convento de Bon-Repos, entonces casa-madre de las Hermanas Maristas, donde profesó con el nombre de Hermana Santo Domingo.

Primeros ministerios como Marista

La Sociedad de María aún no estaba aprobada canónicamente, y sus dos ministerios hasta entonces eran las misiones parroquiales y el colegio de Belley, que Monseñor Devie había puesto bajo la dirección del Padre Colin.

A la espera, pues, del apostolado en las misiones entre infieles, la primera misión que se le encargó fue la de profesor en el colegio-seminario menor de Belley (1831). En el curso siguiente, octubre de 1832, se le confió la dirección espiritual del colegio, cargo donde mostró toda su capacidad. Una de sus principales funciones como director espiritual era la predicación en la capilla del colegio. Preparaba con minuciosidad todas las instrucciones, y para afianzar sus frutos estableció entre los alumnos, según el modelo de Meximieux, la Congregación de la Sma. Virgen y la de los Santos Ángeles. La confesión le ocupaba igualmente buena parte de su tiempo, pues numerosos alumnos lo preferían como confesor.

En el intervalo veraniego entre los dos cursos que pasó en Belley como director espiritual, el Padre Chanel hizo el viaje a Roma como acompañante y secretario del fundador Colin, en representación del grupo de Belley (el representante del grupo de Lyon fue el Padre Bourdin).

El objetivo era presentar ante el Papa Gregorio XVI el proyecto de la Sociedad de María. Tuvo, efectivamente, la dicha de un audiencia con el Papa, y la de una peregrinación a la santa casa de Loreto.
De regreso a Belley, hizo su segundo año de director espiritual hasta el verano de 1834, a la vez que oficiaba y predicaba en numerosos pueblos cercanos que lo invitaban para sus fiestas. Y como el Padre Colin deseaba ocuparse plenamente de los asuntos de la Sociedad de María, consiguió de Monseñor Devie que lo relevara del cargo de director del colegio-seminario menor. Para remplazarlo fue nombrado como director-superior el Padre Chanel, cargo que guardará hasta 1836.

El misionero Marista

Aprobada oficialmente la Sociedad de María por Su Santidad Gregorio XVI, con el breve Omnium gentium salus del 29 de abril de 1836, se le asignó como campo de evangelización misionera Oceanía occidental. Elegido el Padre Pompallier como Vicario Apostólico, con el título de obispo de Maronea, quedaba por encontrar el grupo de misioneros acompañantes. Habiéndose ofrecido varias veces para dicho apostolado, grande fue la dicha del Padre Chanel al ser aceptado para la primera partida.

Los dos grupos de sacerdotes Maristas, el de Belley y el de Lyon, se reunieron en Belley en el antiguo convento de los Capuchinos, bajo la presidencia de Monseñor Devie y de Monseñor Pompallier, para un retiro espiritual. Elegido el Padre Juan Claudio Colin como Superior General, los 20 sacerdotes emiten sus votos religiosos en la Sociedad de María. Era el 24 de septiembre de 1836, fiesta de Nuestra Señora de la Merced.

Nombrado el Padre Chanel como Superior del grupo de 4 Padres y de 3 Hermanos que partirían para las misiones, y por Monseñor Pompallier como su Provicario Apostólico, se dedicó febrilmente a los preparativos de la misión con numerosas visitas. Entre ellas, una visita al Hermitage, casa-madre de los Hermanos Maristas fundados por el Padre Champagnat, profeso como él del 24 de septiembre en la Sociedad, dos de cuyos miembros eran del número de pioneros para Oceanía. El santo fundador Marcelino Champagnat había solicitado ir él mismo a la misión.

El Superior de la Sociedad de María, Juan Claudio Colin le había respondido: Su misión está aquí en El Hermitage, al frente de su instituto de Hermanos Maristas y en la formación de buenos Hermanos para las misiones. Tuvo que contentarse, pues, con llevar sobre sus robustas espaldas los pesados bultos de los misioneros hasta los vehículos de transporte.

El grupo misionero estaba constituido por Monseñor Pompallier (Marista asociado, pues siendo ya obispo no podía profesar como religioso), los Padres Maristas Chanel, Bataillon, Servant y Bret, y los Hermanos Maristas Marie-Nizier, Miguel y José Javier (este último Hermano Marista Coadjutor).

La salida del puerto del Havre se efectuó el 24 de diciembre de 1836 en el buque llamado La Delphine.

 


En la isla de Futuna

El viaje fue largo y con numerosas peripecias. En Santa Cruz de Tenerife debieron permanecer 52 días para reparar la nave averiada. Cuando por fin pudieron de nuevo ponerse a la mar, el Padre Bret fue presa de fuertes dolores de cabeza y violenta fiebre. Administrado el Santo Viático y la Extremaunción por el P. Chanel el domingo de Ramos, el misionero falleció el día siguiente, 20 de marzo de 1837.

El 28 de junio anclaban en Valparaíso (Chile) donde acababa su viaje La Delphine. Después de mes y medio de gestiones, los misioneros consiguieron embarcarse el 10 de agosto rumbo a la Polinesia en un buque norteamericano, el Europa. En Tahití debieron de nuevo cambiar de embarcación: una mísera goleta que llevaba el nombre de Raiatea.

Llegados el 1º de noviembre de 1837 a la isla de Wallis (llamada entonces Uvea), dejaron allí 2 misioneros, el P. Bataillon y el Hno. José Javier Luzy: quedaba fundada la primera misión católica de Oceanía occidental. El sábado 11 de noviembre hacían escala en la isla de Futuna. Allí quedaron el Padre Chanel y el Hermano Marie-Nizier. Para el P. Chanel sería su definitivo campo de apostolado y de martirio. El Padre Servant y el Hermano Miguel irían a Nueva Zelanda.

Futuna y Alofi constituyen dos pequeñas islas: la primera de 40 km de perímetro, la segunda de 20; un total de 115 km cuadrados. Montañas volcánicas de hasta 750 m y profundos valles; acantilados abruptos y sólo algunos espacios llanos al borde del mar; temblores de tierra permanentes. Poca población: apenas 1.000 almas constituirían la grey a evangelizar, todas en la isla mayor. En ella hay dos facciones: los Vencedores y los Vencidos, en guerra permanente, ambos con su propio rey, el primero en Alo, el segundo en Sigave. Los misioneros son acogidos como huéspedes por el rey de los Vencedores, Niuliki, en Alo. Más tarde los instalarían, con casa propia, en Poi.

El día 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción, el P. Pedro Chanel celebró su primera misa en la misión. El día de Navidad, misa solemne con asistencia curiosa de un pequeño público. Y enseguida, rosario en mano desgranando avemarías, a recorrer la isla, tanto en el campo de los Vencedores como en el de los Vencidos, conociendo a la gente, visitando enfermos y llevándoles medicamentos. Al mismo tiempo, con ardor increíble, se puso a estudiar la lengua nativa para poder catequizar lo más pronto posible. A los niños enfermos en peligro de muerte los bautizaba; a todos les ponía el nombre de María, seguido del nombre del santo del día.

Oposición y dificultades

Si al principio los misioneros fueron bien acogidos por el rey Niuliki, a medida que la predicación iba haciendo catecúmenos, las relaciones se fueron enfriando ya que veía su religión amenazada. Los familiares del rey y el consejo de ancianos empezaron a ponerles toda clase de dificultades, empezando por escasearles la comida e incitando a sus súbditos a robarles el producto de su trabajo en la huerta propia. El hambre los llevó a tener que comerse hasta el perro de casa. Pronto, no se contentaron con robarles los frutos, sino que iban llevándose ropa y otros objetos: apenas quedaron con la ropa puesta.

Como soportaban todo con paciencia y continuaban con su apostolado y sus obras de misericordia, vinieron las amenazas. "Que se los mate, que desaparezca su religión" era el grito que empezaba a oírse por parte de los opositores. Los misioneros lo sabían y estaban dispuestos a sufrir el martirio si esa era la voluntad de Dios. Por temor al rey, la gente bien dispuesta con los misioneros no osaba prestarles ayuda. Los catecúmenos tenían que reunirse en forma secreta.

Lo que llevó a la exasperación total del rey fue la conversión a la fe cristiana de su propio hijo mayor, Meitala, quien más tarde sería su sucesor. Dio entonces la orden de asesinar a los misioneros. Su yerno Musumusu asumió el encargo y fue preparando el plan reclutando para el golpe a un grupito de adeptos. Todo se hacía en secreto para no despertar las sospechas de los catecúmenos. Y para asegurarse el buen resultado, se buscó un día en que el Padre estuviera solo.

El martirio

Ese día no tardó en llegar. Impedido por la fiebre y una llaga en el pie, el Padre Chanel envió al Hermano Marie-Nizier al valle de los Vencidos, Sigave, distante 3 leguas y media, para visitar a un enfermo y bautizar a los niños en peligro de muerte. Era el 27 de abril de 1841. Musumusu y su banda aparecieron temprano en la mañana del 28 armados de lanzas y cachiporras con extremos metálicos.

Se dirigieron primero a la casa de los catecúmenos que estaban durmiendo, a los que golpearon y dispersaron. Al hijo del rey no lo encontraron en la casa ; lo buscaron y lo golpearon violentamente, al igual que a su hermana Flora : tenían carta blanca del rey. Luego se encaminaron a la casa de los misioneros en Poi.

Se adelanta uno de los asesinos y le pide un remedio al Padre. Mientras el misionero va a buscarlo, los demás invaden la casa y comienzan el pillaje. Enfurecido, Musumusu grita: ¿Qué esperan para matarlo? El que había pedido el remedio agarra entonces al sacerdote y lo empuja con violencia; otro del grupo lo golpea con su cachiporra quebrándole el brazo que ha levantado para parar el golpe. Un segundo golpe lo hiere en la sien izquierda y sangra abundantemente. Una lanza con punta de hierro lo hiere en el pecho. El misionero retrocede y cae. Pero todos están ávidos de llevarse algo y atienden más al pillaje que a obedecer al jefe de la banda. Furioso Musumusu, y no encontrando su cachiporra, salta por la ventana y entra en la habitación del Hermano Marie-Nizier. Allí topa con una azuela escondida debajo de la cama, la toma y se lanza contra el herido: con un golpe feroz le clava el hierro en el cráneo y el mártir cae exánime. Musumusu lo depoja de su sotana y otros se llevan sus otras vestimentas.

El compañero de apostolado, el Hermano Marie-Nizier se salvó milagrosamente. Regresando a Poi ese 28 de abril, se encuentra con uno de los asesinos que viene a contarle lo sucedido y prevenirle de huir. ¿Qué había pasado? Se había adueñado de un cerdo que criaban los misioneros, pero el rey Niuliki quiso destinarlo para el festín funeral. Irritado por el despojo de su parte de botín, quiso vengarse previniendo al Hermano. Él mismo lo acompañó al valle de los Vencidos, donde su rey le dio asilo. Durante 14 días permaneció allí, defendido por los Vencidos contra amenazas e intentos de ataque, hasta que apareció un buque norteamericano que lo llevó, junto con los demás blancos también amenazados, a Wallis.


Pero volvamos al mártir. Las mujeres indígenas se mostraron piadosas, entre ellas la esposa y dos hijas del rey asesino. Lavaron su cuerpo, lo ungieron con aceite de coco, lo envolvieron en esteras y lo enterraron en la fosa que los mismos Niuliki y Musumusu ayudaron a cavar a unos pasos de la casa misionera. Esta fue destruida como signo de su triunfo completo y para borrar todo rastro de cristianismo. "El sacerdote ha muerto -decían- y su religión con él. Ya no tenemos más que temer, nuestra isla vuelve a ser feliz".

Los frutos del martirio

Pero sus previsiones fallaron. En Futuna volvió a cumplirse el dicho "La sangre de los mártires es semilla de cristianos".

El 18 de enero de 1842 aparecía en la isla la goleta "Sancta Maria", embarcación de la misión, con el Padre Viard y el Hermano Marie-Nizier. Por precaución, la corveta francesa L’Allier los acompañaba para intervenir en caso de necesidad.

Lo primero fue rescatar el cuerpo del mártir. Transportado primero a la Bahía de las Islas, fue enviado a Sydney en 1850, y en 1851 transportado a Lyon. Descansa hoy en una magnífica urna en el Seminario de Misiones Marista en Sainte-Foy-les-Lyon. También fue rescatada su sotana sacerdotal.

Los jefes de la isla, animados por algunos regalos, se presentaron al Comandante de L’Allier y manifestaron su pesar por la muerte de quien, decían: "El Padre no hizo sino el bien en el país; siempre fue un hombre caritativo con todos". Y rogaron al Hermano Marie-Nizier se quedara con ellos y enviaran un nuevo Padre. Cuando el 29 de mayo de 1842 Monseñor Pompallier trajo en su embarcación "Sancta Maria" a 3 Padres, 2 Hermanos, el rey de Wallis ya cristiano, se encontraron con un cambio total en el ánimo de los jefes de Futuna. Todos acudieron a recibirlos, incluso Musumusu y los demás asesinos. Muchos isleños pedían el bautismo. Después de 10 días de preparación, Monseñor bautizó y confirmó a 114, primicias de la numerosa cosecha que se anunciaba.

Para llevarla a cabo quedaron con el Hermano Marie-Nizier los Padres Roulleaux y Servant. Empezando por el bautismo de los niños, le siguieron los del rey asesino Niuliki, Musumusu y sus cómplices, entre ellos el joven Musulamu quien, bautizado con el nombre de Soane Malia (Juan María), llegaría a ser rey de los Vencedores y el promotor de la construcción de la iglesia de Poi, dedicada hoy al P. Chanel, con el nombre de Nuestra Señora de los Mártires.

Ocho meses después de su llegada escribía el P. Roulleaux: "Ya tenemos 2 iglesias y 840 isleños bautizados. El fervor de los nuevos cristianos se acrecienta día a día: se sienten felices con la dicha de los hijos de Dios". Sólo quedaban entre 200 y 300 catecúmenos por instruir, y la preparación de todos los nuevos cristianos a la primera comunión.

El santo protomártir de Oceanía, Pedro Chanel, se había así vengado de sus asesinos: convirtiéndolos y haciendo cristiana toda la isla de Futuna.

El camino a los altares

El proceso De martirio, causa martyrii et signis tuvo lugar en la isla y acabado el 3 de agosto de 1845. Llevada a Roma la causa, fue firmada por el Papa Pío IX el 24 de septiembre de 1857, lo que le daba al mártir el título de Venerable. La beatificación tuvo lugar el 17 de noviembre de 1889 por el Papa León XIII. Y finalmente la canonización el 12 de junio de 1954 por el Papa Pío XII.

Una primera iglesia en el lugar del martirio, construida en bambú bajo la dirección del P. Roulleaux y el Hermano Marie-Nizier, tenía 25 m de largo por 10 m de ancho. Fue devorada por un incendio fortuito. Pero los ornamentos sagrados fueron salvados.

La magnífica iglesia Nuestra Señora de los Mártires, dedicada hoy a San Pedro Chanel, fue iniciada en 1885 según el plan de Monseñor Lamaze, y llevada a cabo por el Padre Quiblier y los isleños. Es de forma octogonal y de piedra tallada. Tiene 40 pies de diámetro y 60 de alto. Está rodeada por una veranda o galería que le sirve de contrafuerte y de abrigo para las multitudes que acuden y no caben en el interior. A la entrada de la iglesia está el lugar donde fuera enterrado el mártir: una estatua yacente lo representa. Enfrente, en su extremo, el lugar donde fuera asesinado, cubierto con una piedra que los habitantes de la isla veneran desgastándola con sus besos.

Una urna guarda la lanza y la cachiporra que hirieron al mártir, y otra conserva su sotana y un hueso del pie del santo. El cáliz, el misal, el alba y el mantel del altar que sirvieron para las misas de San Pedro Chanel sirven aún hoy para los mismos fines en las grandes ocasiones. Su presencia está viva, no sólo en esta minúscula isla perdida en el Pacífico, sino en toda Oceanía donde su primer mártir derramara la sangre para implantar en ella la fe de Cristo.

¡¡ Que el Señor conceda la Bienaventuranza a los que trabajaron por la PAZ y su sangre derramada con tanto amor sea semilla de nuevas y santas Vocaciones Maristas !!!....

Fuente : http://www.maristas.com.ar. Autor, Hermano José Diez Villacorta.

04/04/2019 07:34 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¿Qué es es la Semana Santa?

Explicación de la celebración

La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año. Sin embargo, para muchos católicos se ha convertido solo en una ocasión de descanso y diversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión en los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae.

Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico.

A la Semana Santa se le llamaba en un principio “La Gran Semana”. Ahora se le llama Semana Santa o Semana Mayor y a sus días se les dice días santos. Esta semana comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua.

Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua.

Lo importante de este tiempo no es el recordar con tristeza lo que Cristo padeció, sino entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros y el poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra.

La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.

Domingo de Ramos

Celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén en la que todo el pueblo lo alaba como rey con cantos y palmas. Por esto, nosotros llevamos nuestras palmas a la Iglesia para que las bendigan ese día y participamos en la misa.

Jueves Santo

Este día recordamos la Última Cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavó los pies dándonos un ejemplo de servicialidad. En la Última Cena, Jesús se quedó con nosotros en el pan y en el vino, nos dejó su cuerpo y su sangre. Es el Jueves Santo cuando instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio. Al terminar la Última Cena, Jesús se fue a orar al Huerto de los Olivos. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo de oración, llegaron a aprehenderlo.

Viernes Santo

Ese día recordamos la Pasión de Nuestro Señor: Su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. Lo conmemoramos con un Vía Crucis solemne y con la ceremonia de la Adoración de la Cruz.

Sábado Santo o Sábado de Gloria

Se recuerda el día que pasó entre la muerte y la Resurrección de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a Jesús entre nosotros. Las imágenes se cubren y los sagrarios están abiertos. Por la noche se lleva a cabo una Vigilia Pascual para celebrar la Resurrección de Jesús. Vigilia quiere decir “la tarde y noche anteriores a una fiesta.”. En esta celebración se acostumbra bendecir el agua y encender las velas en señal de la Resurrección de Cristo, la gran fiesta de los católicos.

Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua

Es el día más importante y más alegre para todos nosotros, los católicos, ya que Jesús venció a la muerte y nos dio la vida. Esto quiere decir que Cristo nos da la oportunidad de salvarnos, de entrar al Cielo y vivir siempre felices en compañía de Dios. Pascua es el paso de la muerte a la vida.

¿Por qué la Semana Santa cambia de fecha cada año?

El pueblo judío celebraba la fiesta de Pascua en recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto, el día de la primera luna llena de primavera. Esta fecha la fijaban en base al año lunar y no al año solar de nuestro calendario moderno. Es por esta razón que cada año la Semana Santa cambia de día, pues se le hace coincidir con la luna llena.

En la fiesta de la Pascua, los judíos se reunían a comer cordero asado y ensaladas de hierbas amargas, recitar bendiciones y cantar salmos. Brindaban por la liberación de la esclavitud.

Jesús es el nuevo cordero pascual que nos trae la nueva liberación, del pecado y de la muerte.

Sugerencias para vivir la Semana Santa

  • Asistir en familia o a los oficios y ceremonias propios de la Semana Santa porque la vivencia cristiana de estos misterios debe ser comunitaria.
  • Se puede organizar una pequeña representación acerca de la Semana Santa.
  • Poner algún propósito concreto a seguir para cada uno de los días de la Semana Santa.
  • Elaborar unos cartelones en los que se escriba acerca de los días de la Semana Santa y algunas ideas importantes acerca de cada uno de los día

 

Tomado de Aciprensa https://www.aciprensa.com/recursos/la-semana-santa-1996

 

 

Papa Francisco te explica el sentido de la Semana Santa en tres pasos

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El Pontífice dedica su predicación al “Triduo Pascual”, que va desde la tarde del Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección

En la audiencia general del miércoles 01 de abril en la Plaza San Pedro, el Papa Francisco ha dedicado su catequesis al Triduo Pascual, es decir la celebración de los tres días antes del Domingo de Resurrección, culmen de “nuestra vida de cristianos”.

El Papa invitó en la Semana Santa a no limitarse “a conmemorar la pasión del Señor: entremos en el misterio, hagamos nuestros sus sentimientos, sus pensamientos, como nos invita a hacer el apóstol Pablo: ”Sintiendo lo mismo que Jesús”. Entonces la nuestra será una “Feliz Pascua”.

1. La última Cena del Señor (Jueves Santo), el testimonio del servicio. La caricia de Jesús que besa y lava tus pies 

CTV Centro Televisivo VaticanoPapa Francisco lava los pies a refugiados el Jueves Santo de 2016

“Este Jueves Santo-  ha recordado – en la tarde con la celebración de la Ultima Cena del Señor tendrá inicio el Triduo Pascual de la Pasión, muerte y resurrección de Cristo”.

“El Triduo – ha dicho – se abre con la conmemoración de la Última Cena. En la vigilia de su Pasión, Jesús ofreció con el Pan y el Vino, su Cuerpo y su Sangre al Padre, y donándolos como alimento para sus Apóstoles, les pidió de perpetuar” este gesto para recordarlo.

Sucesivamente, explicó el lavatorio de los pies que “tiene el mismo significado de la Eucaristía con una perspectiva diferente. Jesús – como un siervo – lava los pies a Simón Pedro y a los otros once discípulos. Con este gesto profético expresa el sentido de su vida y su pasión, como servicio a Dios y a los demás…”

A este propósito, “entramos en comunión con Cristo Siervo para obedecer a su mandamiento de amarnos los unos a otros como Él nos ha amado”.

2.  La muerte de Cristo (Viernes Santo), inspiración para dar la vida por los demás

© Sabrina Fusco / ALETEIA

El Viernes Santo se medita el misterio de la muerte de Cristo y recordamos sus palabras en la Cruz: ”Todo está cumplido”, que significan ”que la obra de salvación se ha cumplido, que todas las Escrituras encuentran su cumplimiento en el amor de Cristo”.  Y agrega: “Jesús, con su sacrificio, ha transformado la iniquidad más grande en el más grande amor”.

Francisco recordó en este contexto a los hombres y mujeres que a lo largo de los siglos han dado testimonio de Cristo con ”un destello de ese amor perfecto, pleno e incontaminado”.

En su estilo concreto, el Pontífice citó el ejemplo de un sacerdote italiano Andrea Santoro, misionero en Turquía, que poco antes de ser asesinado en la iglesia de Trebisonda, el 5 de febrero de 2006, escribía: “Estoy aquí para vivir entre esta gente y permitir a Jesús de hacerlo, prestándole mi carne”.

El Papa expresó que este y otros ejemplos sostienen a las personas a la hora de ofrecer sus vida “como don de amor a los hermanos imitando a Jesús”.

3. Cristo en el sepulcro (Sábado Santo), la luz vence sobre las tinieblas y la vida del cristiano no termina con la muerte 

© CTV / Aleteia

En este día, ”la Iglesia contempla el “descanso” de Cristo en la tumba después de la batalla victoriosa de la cruz y una vez más se identifica con María: toda su fe se recoge en ella, la primera y perfecta discípula, la primera y perfecta creyente”.

De esta manera, en la gran Vigilia de Pascua, ”celebramos a Cristo resucitado centro y fin del cosmos y de la historia; velamos, llenos de esperanza, esperando su regreso, cuando la Pascua se manifestará plenamente…”

A veces -observó el Papa- la oscuridad de la noche parece penetrar el alma; A veces pensamos que, “ya no hay nada que hacer”, y el corazón no encuentra la fuerza para amar … Pero en esa oscuridad Cristo enciende el fuego del amor de Dios: un resplandor rompe las tinieblas y anuncia un comienzo.

La piedra del dolor se remueve, dejando espacio a la esperanza. El Papa Francisco incitó a los fieles a ver la noche santa de la Pascua como una entrega de la “luz del Resucitado” para que quienes creen puedan ver un futuro radiante: ¡Nuestra vida no termina ante la piedra de un sepulcro!”.

https://es.aleteia.org/2015/04/01/papa-francisco-te-explica-el-sentido-de-la-semana-santa-en-tres-pasos/

 

 

 

 


11/03/2019 03:02 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Símbolos de la Semana Santa

Durante la Semana Santa se conmemoran los actos religiosos más importantes para los cristianos ya que es un tiempo para reafirmar la fe y recordar cuales son las bases sobre las que se fundamentó el cristianismo.

Por ello, en los diferentes actos religiosos se acostumbran a usar diferentes símbolos referentes con la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Palmas y ramos

 

Palma o ramo de Pascua
 

 

Las palmas y ramos son símbolos de victoria. Cuando Jesús llegó a Jerusalén, montado en un burro, fue recibido por una multitud de personas que entonaban cantos y tenían consigo palmas o ramos con el fin de saludar y felicitar al mesías.

De allí, que el Domingo de Ramos los feligreses busquen y bendigan en la misa una hoja de palma o ramo, el cual, tradicionalmente, acostumbran a colocar en las casas a modo de protección religiosa.

El pan y el vino

 

Pan y vino
 

 

El pan y el vino simbolizan la vida eterna, el cuerpo y sangre de Jesucristo que fue ofrecido a sus discípulos en la Ultima Cena. También simbolizan la unión de los fieles con su fe cristiana.

El pan representa el cuerpo de Jesucristo entregado a su pueblo, quien lo coma tendrá la vida eterna. El vino simboliza la sangre que derramó Jesucristo por su pueblo, a quien beba de su sangre le serán perdonados sus pecados.

El Jueves Santo se realiza la misa Vespertina de la Cena del Señor, en cuya eucaristía se hace mención del simbolismo del pan y el vino como el cuerpo y sangre que Jesucristo ofreció a la humanidad.

Lavatorio de pies

 

Lavatorio de pies
 

 

El lavatorio de pies es un símbolo de humildad y entrega de Jesucristo a los demás, durante la Última Cena él les lavó los pies a sus discípulos como ejemplo de lo que debían poner en práctica a lo largo de su vida, es decir, amor, humildad y servir a otros.

Este acto lo repiten en la eucaristía del Jueves Santo el Papa, los obispos, y párrocos en cada una de las comunidades en las cuales imparten la misa.

La cruz

 

Cruz
 

 

Para los cristianos la cruz tiene un significado muy valioso, ya que, simboliza tanto el sufrimiento, pasión y sacrificio de Jesucristo por la humanidad como, la salvación, reconciliación y unión con Jesucristo. La cruz es el principal símbolo de la fe e Iglesia Católica.

El Viernes Santo se presenta la Cruz para recordar y agradecer el sacrificio que hizo Jesucristo para limpiar los pecados del mundo.

Cirio Pascual

 

Cirio Pascual
 

 

El Cirio Pascual representa la muerte y resurrección de Jesucristo, la luz y la vida del mundo. El Cirio Pascual es una vela de gran tamaño, de color blanco que tiene grabadas las letras griegas Alfa y Omega, que significan que Dios es el principio y fin de todo.

El fuego que se emplea para encender el Cirio Pascual deriva de las velas encendidas durante la Vigilia Pascual. El fuego del Cirio Pascual es nuevo que renueva la fe, de este fuego, además, se encienden el resto de las velas. Este fuego representa a Jesucristo resucitado y vencedor de las sombras y tinieblas.

El agua bautismal

 

Agua butismal
 

 

Durante la noche de Pascua se realizan los bautizos con el fin de incorporar a Jesucristo en la vida de los bautizados. El agua simboliza la vida y es un medio de purificación. El agua bautismal se emplea para renovar los valores cristianos.

El conejo de Pascua

 

Conejo de Pascua
 

 

El día de Pascua o Domingo de Resurrección se conmemora la resurrección de Jesucristo. El conejo es un animal que simboliza la vida y la fertilidad. Es decir, la vida de Jesucristo resucitado y la capacidad que tiene la Pascua en sí misma para incorporar nuevos discípulos en el cristianismo.

Vea también Conejo de Pascua.

Huevo de Pascua

 

Huevo de Pascua
 

 

El Huevo de Pascua, al igual que el conejo, simbolizan la vida y la fertilidad, el comienzo de una nueva vida. En Pascua el Huevo representa la resurrección de Jesucristo.

La costumbre de regalar huevos el día de Pascua es muy antigua, por lo que se expandió por el mundo, tanto así que hay países en los cuales se tiene la costumbre de pintar los huevos. En la actualidad, muchas personas acostumbran a regalar en Pascua huevos de chocolate que contienen una sorpresa en su interior.

tomados de https://www.significados.com/simbolos-semana-santa/

11/03/2019 02:54 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Película el gran Milagro

Para ver la película dar clik en  siguiente link https://gloria.tv/?search=el+gran+milagro

o copiarlo en la barra de internet. 

24/11/2018 12:45 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Sullana: La Iglesia Matriz - Principales Devociones y tradiciones

Sullana

Es una ciudad peruana capital del distrito de Sullana y de la provincia de Sullana en el departamento de Piura. Fue fundada en 1783 por Baltasar Jaime Martínez Compañón con el nombre de Santísima Trinidad de La Punta. Se ubica en la región de la Costa al Norte del país. Según el INEI tenía 233.615 habitantes en 2012​ lo que la convertía en la decimosegunda en población del país.

La ciudad está emplazada a orillas del río Chira y está rodeada por la cordillera de Amotape. Su área urbana se extiende sobre un territorio de 1,985.32 ha y es una conurbación de tres municipios, dos de ellos (Sullana y Bellavista) completamente conurbados y uno, Marcavelica, parcialmente. Posee una ubicación estratégica, lo que la convierte en eje vial de comunicación de las provincias del departamento.

Su clima soleado le ha valido apelativos como La Perla del Chira, La Ciudad del Eterno Verano o La Novia del Sol.

HISTORIA Y EVOLUCIÓN DE SULLANA

ÉPOCA PRECOLOMBINA

Fueron diversas las etnias procedentes de quebradas andinas, con pobladores que llegaron por el litoral después de haber estado asentándose en distintos lugares, se conglomeraron y formaron la etnia Tallán, ubicada en ambas márgenes del valle del Chira aprovechando el caudaloso río y fértiles tierras. En lo que respecta al valle del Chira, los Tallanes o Tallancas, se escalonaron a una y otra margen del Alto Chira, motivados por la riqueza de la tierra y el agua se podía utilizar por el sistema de gravedad. En la zona media y baja del Chira, los asentamientos se ubicaron en la margen derecha y sólo en Sojo existía un poblado al lado izquierdo. Desde antes de la conquista europea, el valle fue progresivamente invadido por los Mochicas, Chimús y los Incas.

 ÉPOCA DE LA CONQUISTA, VIRREINATO Y FUNDACIÓN

Conquistas y expediciones de Francisco Pizarro

Llegó el conquistador Francisco Pizarro a Poechos8​ en donde se enfrenta al cacique de aquel lugar, y después de derrotar a este se dirige a Tangarará donde fundó la primera ciudad española en estos territorios, con el nombre de San Miguel poniendo la famosa “Cruz de la Conquista” es aquí donde se inició la evangelización y transculturación del Tahuantinsuyo.​

Martínez De Compañón y la fundación de Sullana: Fue el obispo Baltazar Jaime Martínez De Compañón y Bujanda; quien naciera en Cabredo, Navarra, España, en 1735. El cual al ser nombrado obispo de Trujillo, el 25 de febrero de 1778, empezara su visita a todas sus diócesis completándola en 1785. Llegando a Piura en julio de 1783; comenzando a agrupar a las poblaciones dispersas de esta región en las llamadas "reducciones" para lograr una mejor enseñanza de la doctrina cristiana; siendo la más importante en el valle del Río Chira la reducción de “La Punta” (antiguo nombre de Sullana) agrupando a la población de los distintos parajes en los terrenos de la hacienda Punta. Esta reducción estuvo en un primer momento constituida por 2,213 habitantes. (1,682 mestizos, 375 indios y 156 españoles), convirtiéndose en la más poblada de las diez que se crearon en la región; bautizándola con el nombre de "El Príncipe" pero eso solo quedó en el papel, porque los pobladores la llamaban “Santísima Trinidad De La Punta”. En parte del expediente de la fundación de Sullana esta junto al expediente de la creación de Tambo grande, amparado en el capítulo XI, acción tercera del concilio de Lima de 1783. El informe final de fundación se envió al virrey el 8 de julio de 1783 fecha fijada del nacimiento de Sullana.

LA INDEPENDENCIA Y ÉPOCA REPUBLICANA

En Querecotillo, el 11 de enero de 1821 se reúnen 150 vecinos y luego de leer los pliegos enviados por Torre Tagle se acuerda la jura de la independencia para el domingo 14; así en Querecotillo y Tumbes, simultáneamente se declaran independientes tal día.10​ En agosto de 1821 San Martín nombra jefe militar de Piura al coronel Andrés Santa Cruz quien forma la división Norte, reuniendo 2,613 voluntarios desde Trujillo a Piura. De La Punta acuden13 jóvenes combatiendo en la batalla de Pichincha el 22 de mayo de 1822 donde Ecuador consolida su independencia. Luego, esta división se integra al ejército de Simón Bolívar participando en acciones como Junín y Ayacucho, destacan Manuel Rejón, Miguel Aljovin, Juan Aguilar, José, Coloma, Gerónimo Garrido. José Saldarriaga, el cadete Miguel Cortés del Castillo, los hermanos Eugenio, Ventura y José María Raygada; el cabo Juan José Farfán entre muchos otros.

EDAD MODERNA

Sullana Villa: En 1823 los pobladores de la Punta presentan un memorial solicitando se eleve este poblado a la categoría de villa.Pero recién en 1826 Santa Cruz oficializa el pedido con el siguiente decreto: "Don Andrés de Santa Cruz gran mariscal de los ejércitos nacionales y presidente del Consejo de Gobierno de la República del Perú". Atendiendo a los servicios importantes hechos a la sagrada causa de nuestra independencia por el pueblo de La Punta, en la provincia de Piura del departamento de La Libertad; y considerando que dicho pueblo no obstante haber contribuido con muchos de sus hijos para sostenerla, reúne todavía elementos de riqueza y civilización progresiva; He venido a decretar y decreto:

 

Articulo 1°: El pueblo de La Punta, de la provincia de Piura, del departamento de La Libertad; es elevado al rango de villa bajo el nombre de Zullana.

Artículo 2°: El ministro de Estado en el departamento del Interior queda encargado de la ejecución del presente decreto.

Imprimase, publíquese y circúlese. Dado en Lima el 13 de Octubre de 1826 siendo presidente Andrés de Santa Cruz. Como podemos observar, en este decreto se oficializa el nombre de Sullana que entonces se escribía con la letra “Z”.

Sullana Distrito: En 1826 fue elevada a Villa, en 1837 a Distrito de Piura y en 1861 fue Distrito de Paita. Una de las referencias más antiguas de la ciudad de Sullana, data de 1847, donde tenía 4.000 habitantes desarrollándose a lo largo de dos calles principales prolongadas y muy anchas (San Martín y Bolívar).

Sullana ciudad: Todo el Perú rechazó las pretensiones de España de querer restablecer el coloniaje y en Sullana el 24 de diciembre de 1865 se reunieron las autoridades de la ciudad para expresar su adhesión al nuevo jefe del gobierno Mariano Ignacio Prado. Terminado el conflicto con España, fue elegido presidente. En octubre de 1867 el general Diez Canseco se subleva en Arequipa y en Trujillo. Por otro lado en Cajamarca y Chiclayo se subleva el coronel Balta. En 1868 el sullanense Rudecindo Vásquez que apoya a Balta con un grupo de montoneros toma la Huaca. Luego se apodera de Sullana en plena fiesta de Reyes. Con 150 hombres toma Paita, tras vencer a una guarnición de 20 soldados al mando del capitán José María Vera Tudela, se proclama subprefecto. El 13 de enero, con 250 hombres se presenta en Piura pactando con una delegación de notables toma la ciudad en forma pacífica, siendo nombrado prefecto ese mismo día, aunque sólo estuvo en el cargo tres. Luego fue nombrado comandante general reorganizando las tropas y recogiendo armas y municiones. El 28 de octubre de 1868, Balta eleva a la categoría de ciudad a las villas de Sullana y Catacaos, en reconocimiento al apoyo recibido. La mencionada ley dice textualmente: Por cuanto el congreso ha dado la ley siguiente:

El ciudadano José Balta, presidente constitucional de la República.

El congreso de la república peruana, considerando: Que la importancia de las antiguas villas de Sullana y Catacaos, del departamento de Piura, ha crecido notablemente por el desarrollo de su población y elementos industriales: Ha dado la Ley siguiente: Elévese a la categoría de ciudad, las villas de Sullana y Catacaos del departamento de Piura. Dada en la sala de sesiones del congreso, en Lima a 28 de octubre de 1868. José Rufino E. presidente del senado; Juan Oviedo, presidente de la Cámara de Diputados; Francisco Chávez, secretario del Senado; Pedro Bernales, secretario en Diputados. El Excmo. Señor Presidente de la República.

Por tanto: mandase imprima, publique y circule y se le dé debido cumplimiento. Dado en la casa de Gobierno, en Lima el 28 de octubre de 1868. José Balta, presidente; P. Gálvez, secretario.

SIGLO XX Y ACTUALIDAD

A finales del siglo XIX, luego de la instalación y puesta en función del tren Paita - La Huaca - Sullana (1879), para facilitar la exportación de algodón por Paita, la ciudad de Sullana comenzaría a crecer con mayor rapidez industrial-económicamente, pese a la gran recesión que se aconteció en el país con la post guerra con Chile. Desde comienzos hasta mediados del siglo XX, con las dos guerras mundiales (1914-17, 1939-45), significaron una creciente demanda de productos a nivel mundial, tales como el Algodón, minerales, cueros y otros productos orientados básicamente a la exportación, resultando esto positivo para el desarrollo económico del País, específicamente para la zona norte del País, donde se ubica la ciudad de Sullana. En la década de los 30, se construyó el canal Miguel Checa de alta incidencia agrícola así como el primer puente sobre el río Chira y la carretera Panamericana, que ampliaron los flujos comerciales hacia Talara, Tumbes y Ecuador, y desde entonces la ciudad se convertía en un gran nudo de caminos que unían el norte y sur del país. En el periodo 1940-1961, la población de la ciudad crece aceleradamente, con una tasa de 4.1 % incrementado su área en 135%, lo que se explica en los siguientes hechos: Ampliación de la frontera agrícola, con la construcción de la represa de San Lorenzo, Créditos agrícolas, con la instalación de la Agencia del Banco de Fomento Agrario, consolidación del comercio binacional, con el inicio de la Feria de Reyes. A comienzos de 1962, el ferrocarril a Paita deja de funcionar, surgiendo la necesidad de la construcción de una carretera hacia Paita; en este mismo año se da la interconexión eléctrica Piura-Sullana, impulsando de esta manera el desarrollo industrial y consecuentemente la creación del Parque Industrial de la ciudad, en este mismo periodo de 1961 - 1972, el área de la ciudad aumenta en un 75%, como resultado de las políticas de desarrollo industrial y la Reforma Agraria, y se inaugura el primer hospital de la ciudad. Ya, en la década de los ochenta a partir de diciembre de 1982 a julio de 1983 la ciudad como toda la zona norte del país sufre las consecuencia que trajo consigo el fenómeno del niño, reactivándose en este proceso las diversas quebradas que atravesaban la ciudad como: la quebrada Ceneguillo, cola del alacrán y bellavista; una vez terminado el fenómeno del niño, en los años siguientes se construiría diversos canales que atravesarían la ciudad; siendo uno de ellos el canal vía, todos estos terminados en el primer año de la década de los noventa. En los últimos años, la ciudad ha pasado de ser un municipio solo industrial-comercial a convertirse en núcleo de servicios.

ORGANIZACIÓN POLÍTICA ADMINISTRATIVA

Anexo: Distritos de la ciudad de Sullana

La ciudad no está delimitada por los límites distritales que comprenden su circunscripción, por lo mismo la cifra poblacional de la ciudad no se ajusta a la suma de poblaciones de los distritos que podrían estar parcial o totalmente considerados dentro de la ciudad, entidades como RENIEC consideran que la ciudad se divide en 2 distritos administrativos, coordinados por su municipio provincial, sin embargo INEI se vale de otras metodologías para la delimitación de la ciudad.

MAPA DE LA PROVINCIA DE SULLANA

 

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Los 236 años de la Iglesia Matriz de Sullana

 

 

TEMPLO MATRIZ DE LA "SANTÍSIMA TRINIDAD" DE SULLANA

Este templo pertenece a la parroquia de la Santísima Trinidad, a cargo de Sacerdotes Diocesanos.

Es un moderno y esbelto edificio de arquitectura neoclásica, con una torre de 42 metros de altura. La obra se inició en l942 y se inauguró el 8 de diciembre de 1945. En l960 se edificó lo que es la “nave” de la iglesia y en el campanario se colocaron dos enormes y hermosas campanas bautizadas con los nombres de “María Carmen” y "Trinidad", confeccionadas en España y una más pequeña construida en Italia en 1909 que recientemente la bajaron y la ubicaron a un costado del altar... tañe imponente en el momento de la Consagración. 

Campana Centenaria

Mi nombre es "María Carmen" y fui bautizada en 1960


Mi nombre es "Trinidad" y fui bautizada en 1960


 

NAVE DEL TEMPLO

La Parroquia Matriz Santísima Trinidad de Sullana

La parroquia Matriz Santísima Trinidad es más que un símbolo de fe para los sullaneros. Es un motivo para sentirse orgulloso. Por eso, los feligreses trabajan en las últimas semanas en la restauración de los techos y el sistema eléctrico del templo también conocido como “Iglesia Matriz de Sullana”.

El pasado 8 de junio, la Parroquia pues esta cumplió 236 años bendiciendo a esta importante provincia de la región Piura, que nació como curato en 1783 ... El templo actual fue construido en dos partes 1º la torre en 1945 con los Padres Pasionistas y luego la nave con los Padres Maristas después de 1952 quienes después 62 de haber cumplidad su labor misionera por esta tierras, la entregarón al Arzobispado de Piura, junto con el Colegio Parroquial "San Pedro Chanel" que  lleva el nombre de uno de sus principales Santos Mártires de su Congregación.

Para el párroco actual de Sullana, Manuel Curay Ochoa, la Iglesia Matriz forma parte importante de la historia de la ciudad: en ella que reposa la venerada imagen del patrono de Sullana, el “Señor de la Agonía”, y otras devociones propias de la feligresía católica.

“Es la iglesia madre. Aquí nacieron todas las iglesias y capillas que existen en la provincia. Primero era atendida por misioneros y sacerdotes; luego llegaron los padres pasionistas en el siglo pasado hasta llegar a los padres maristas. La iglesia es parte importante de la historia de la ciudad”, sostuvo el párroco.

Durante el periodo lluvioso que se registró en el norte del país, la iglesia Santísima Trinidad sufrió las consecuencias y su infraestructura se deterioró. Sin embargo, actualmente los fieles católicos de la provincia han iniciado una campaña para su restauración.

“Estamos mejorando el techo, los confesionarios y el sistema de electrificación. Además, hemos empezado una campaña para la renovación del piso. Hay que recalcar que la parte del hangar del templo no se va a cambiar, se va a pulir”,

El Señor de los Milagros

La principal devoción en la provincia de Sullana es el Señor de los Milagros que todos los años convoca a miles de fieles católicos y también está la Santísima Virgen María en sus diferentes devociones.

Todavía existe un tema pendiente, el cual es revalidar al “Señor de la Agonía” que esta asociado el 6 de enero con la Fiesta de Los Reyes, día central del patrono de Sullana, h.

“Esto debe empezar a cambiar”, recalcó el sacerdote de la bicentenaria iglesia sullanera.

Es válido mencionar que la parroquia Santísima Trinidad fue fundada en 1783 cuando la ciudad era conocida como La Punta, que luego se convirtió en la ciudad de Sullana.

 

EL SEÑOR DE LA AGONÍA 


Es el auténtico patrono de Sullana. Esta imagen se encuentra en la iglesia matriz, exactamente, en la columna derecha, entrando por la puerta principal. 
Cuentan nuestros abuelos, que en la guerra con Chile, un sargento chileno, de apellido Balmaceda, odiado hasta por sus propios subordinados, llegó a Sullana con la intención de saquear el pueblo. Luego de entrar al pequeño ambiente del local de la municipalidad del entonces distrito de Sullana, al no encontrar nada de valor, los intrusos ocasionaron grandes destrozos. El sargento, endiablado, salió y se dirigió al templo, pensando que encontraría objetos religiosos de valor. Al llegar a la puerta del aposento sagrado, se encontró ante la imagen de Cristo que no era otra sino la imagen del Señor de la Agonía muy venerado por los cargadores y otros devotos de toda condición social. Balmaceda, un hombre rudo y despiadado, casi inhumano, no creía en nada y seguramente no tenía sentimientos religiosos, pero, ante la imagen de Cristo quedó como petrificado. Es probable que antes de embarcarse en la expedición chilena, su madre bendijo su partida ante un crucifico – Hijo actúa con justicia y que Dios te proteja - tal vez le dijo la buena mujer. Balmaceda, al encontrase frente al Cristo del Señor de la Agonía, revivió este lejano recuerdo. En el fondo del corazón tenía un resquicio de amor y bondad, que en ese momento afloró e invadió su ser, y ante la sorpresa de su guarnición, ordenó se rindiera culto a la sagrada imagen. Entraron al templo, estuvieron unos momentos. Nadie supo lo que sucedió, lo cierto que el sargento chileno ordenó a sus soldados la retirada, ante el asombro de algunos pobladores que miraban asustados a la tropa chilena y esperaban lo peor. Una vez que desaparecieron entre el polvoriento arenal, los lugareños entraron al templo, comprobando que todo estaba intacto. 
A partir de entonces, cada seis de enero se veneraba al Señor de la Agonía con mayor devoción, convirtiéndose en una festividad popular. En dicha fecha, su imagen era paseada por diferentes calles de Sullana. Llegaba hasta la capilla de la calle San Martín donde hoy existe una plataforma deportiva, allí pasaba la noche. Luego el Señor era llevado hasta las inmediaciones de la hoy plaza Checa para, despues, retornar a la iglesia. 
Esta fiesta popular de fervor religioso y espontánea veneración, duraba toda una semana con sus novenas y otras actividades. En la plaza de Armas se concentraban tómbolas, magos de la suerte, vendedores de exquisita comida y dulces, y otras diversiones, coincidiendo con la presencia de comerciantes provenientes de Ecuador, del sur del Perú, de nuestra sierra, que por la época, aún hoy, convergían masivamente en el lugar intercambiando sus productos, para luego seguir su camino. Era una festividad religiosa popular parecida a las que hoy se celebran en otros lugares del Perú, como el Sr. Cautivo, el Sr, de la Buena Muerte de Chocán, la Virgen de las Mercedes de Paita, por mencionar las más cercanas. 
Lamentablemente, a principios de la década del 60, la festividad se había convertido en una fiesta pagana. Desde entonces, el culto decayó.

Hoy se está retomando su culto y en la actualidad permanece junto al Altar del Templo  de la Iglesia Santísma Trinidad.

 

COSTUMBRES Y TRADICIONES

Sullana es una provincia que posee una estratégica ubicación geográfica, un rico historial, un buen clima, una variedad de recursos naturales así como una gran cantidad de costumbres y tradiciones, transmitidas de generación en generación por sus habitantes. Cabe resaltar la importancia de las mismas en el desarrollo de la provincia; ya que son estas las que le dan un toque de magia, esplendor y misterio haciendo de nuestra querida “Perla del Chira” una provincia encantadora. Para ello empezaré por definir claramente lo que son cada una de ellas, así tenemos que una costumbre es una práctica social arraigada, es decir, la repetición constante y uniforme de ciertos actos o acontecimientos que las personas realizan cada cierto tiempo, mientras que una tradición es todo aquello que una generación hereda de las anteriores y, por estimarlo valioso, lega a las siguientes, considerándose así como tradicionales a las creencias y formas de expresión artísticas características de una comunidad.
Entre las principales costumbres y tradiciones que destacan en Sullana, podemos observar y vivir:

1.Los angelitos y las velaciones:

Es la festividad de todos los santos y de los difuntos, que se realiza 1 y 2 de noviembre, respectivamente, donde el pueblo encuentra modo de expansionar su devoción en un culto exagerado a la memoria de los muertos.La razón de acabarse materialmente, el fin de la carne, el misterio de la muerte, resultan impenetrables ideas en las hurañas mentes y forman todo un caos de supersticiones tradicionales, por lo que siempre tratan de olvidar tales temores y misterios con mucho ruido y

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 Los preparativos empiezan desde el mes de octubre, donde se hacen las compras para confeccionar coronas, ramitos y palmas, cuyo precio varía según el material empleado en su confección. Las más modestas son de alambre con flores de papel; siguen categoría las de harina de pan coloreada; y las más caras de hojalata pintada y adornada con simbólicas cabezas de angelitos. Desde entonces podemos observar el curioso aspecto que van tomando los mercados con estas pintorescas coronas.

Al 1° de Noviembre se le denomina Día de los Angelitos y es, en este día donde amanecen en los puestos especiales del mercado y en las dulcerías, los famosos “angelitos” que son unos dulces diminutos como símbolo de la porción humana que es un niño. Después, todos van al cementerio a “coronar” a los muertos llevando ramos de flores, rosas, velas que son colocadas en las tumbas de los niños, cuyas almas se cree están en el Cielo ensalzando a Dios, mientras que la mayoría de infantes que se encuentran el la Tierra degusta de estos pastelitos por todo el resto del día, ya que las madres o familiares que han perdido a sus hijos o parientes obsequian éstos a aquellos que tienen la edad del difunto.
El 2 de Noviembre, se le conoce como Día de las Velaciones donde la gente de los más remotos confines del departamento, acuden con fidelidad asombrosa a velar a sus finados, procurando permanecer el mayor tiempo posible al lado de sus muertos rezando durante toda la noche. En la Cruz Mayor, cobijados bajo los brazos extendidos del Cristo y como procurando hallar consuelo lloran y velan los deudos de aquellos que descansan lejos, bajo una tierra distante. Llegada la noche, se toma café y roscas de muerto, se bebe anisado para matar el miedo mientras otros rezan, o los más valientes, hasta refieren cuentos de penas.

2.El sepelio:

Consiste en trasladar al difunto desde la casa donde vivió o donde se “veló” hasta el cementerio, aco
mpañado por cierta cantidad de personas, evento que se conoce como cortejo fúnebre. Encabezando la marcha desfilan un grupo de niños portando flores, en ocasiones precedidos por vehículos que portan “arreglos” florales, en algunos casos participa una agrupación musical y dependiendo de la reputación del occiso, asisten delegaciones de instituciones con sus estandartes.

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El féretro es cargado por parientes o allegados que se van turnando para participar en el duelo. En ocasiones puede intervenir una hermandad religiosa que dirige los rezos y cantos relacionados al hecho, no faltando los llorones que ensalzan las virtudes que en vida tuvo el difunto.

3.El pelamiento: 

Es una costumbre donde se realiza la ceremonia de cortar el pelo de un niño por primera vez. Para esto, los padres seleccionan e invitan como padrinos a la gente más allegada y con buenos recursos económicos.

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La celebración generalmente se realiza a partir de las diez de la noche y consiste en que la madre sienta al “moñón” en una silla, rodeado por los padrinos; a la madrina le corresponde cortar el “moño mayor” que lo deposita en un plato y dinero en una bandeja; luego, sigue el padrino que corta otro pedazo de moño y coloca otra cantidad de billetes, que siempre es mayor que la anterior. A continuación empieza la fiesta que dura hasta el amanecer.

4.Mal de ojo “ojeado”:

Causado por la mirada fuerte de algunas personas que según se cree tienen el poder de “ojear”, ocurre generalmente en los lactantes y niños de corta edad, atribuyéndose también a espíritus malignos atraídos por la hermosura de un infante o por una gracia

 

 

de éste. De aColocarle-una-pulsera-roja-para-combatir-el-mal-de-ojohí la costumbre de proteger a los niños vistiéndolos con ropa de telas coloradas y colocándole en la mano derecha chaquiras, amuletos, etc. prendidos en una cinta roja con lo que se desvían los malos espíritus que acechan a su alrededor.Los síntomas de un niño con “mal de ojo” son el llanto frecuente, intranquilidad, inapetencia, náuseas, vómitos y fiebre alta. Ante esto es necesaria la presencia de un santiguador que inmediatamente empieza con sus rezos haciéndole la señal de la cruz en la frente, en el pecho y del hombro izquierdo al derecho. Hay ciertos santiguadores que utilizan un huevo fresco de gallina, frotándolo en todo el cuerpo. Terminado el rezo se rompe el huevo y el contenido se vierte en un vaso con agua, al mismo tiempo que el santiguador exclama el daño que se le a hecho a la criatura.

5.El susto:

Se le conoce también como “mal de espanto” y por otros “daño”. Es una enfermedad neuro-psiquiátrica en la que el individuo es afectado por una emoción muy desagradable o de terror provocada por un golpe, o por apariciones imprevistas de animales dañinos, de bultos o sombras o de perros que asustan por la noche. Aunque los habitantes de las zonas rurales refieren que sucede por la “posesión de espíritus malos” en los cerros, el agua (espejismos, visiones), los animales o las huacas (antiguos cementerios tallanes). Los síntomas son el nsustoerviosismo y poco a poco se va adelgazando, para la cura de este mal se recurre al llamado curandero, que escoge los días martes y viernes por la noche para el tratamiento. En este se inician los rezos y le hacen tomar al paciente bebidas de hierbas hasta dormirlo, a la vez que ahuman el lugar con palo santo; luego le escupen el cuerpo con agua de hierba del espanto y le preparan bebidas para que tome durante un mes, con lo que el afectado se va sintiendo mejor hasta reponerse totalmente.Otroscuranderos curan el “susto” frotando en el cuerpo del asustado un trozo de alambre mojado con agua florida, a la vez que rezan, terminada la sesión entierran el alambre en las cenizas de un brasero, dejándolo hasta el día siguiente.

GASTRONOMIA DE SULLANA

Sullana, es un paraíso gastronómico por las exquisitas comidas típicas que posee. Entre los platos más característicos se encuentra:

Seco de Chavelo (plátano asado o frito chancado con chicharrón)

-Chifles (rodajas finas de plátano verde, fritas en aceite).

-Carne: carne picada (trozos de ternera y cerdo frito), carne seca o cecina, Cabrito, "Rachi rachi"

El Tollito aliñado, Sudado, Cachema frita o Cebiche.

La chicha de jora, la bebida de los tallanes, a base de maíz.

Postres y dulces típicos de Sullana: Sullanerísimo Chumbeque (capas de turrón con miel), deliciosas natillas a base de leche de cabra, cocadas, alfajores de guanábana, bombitas, "mazorcas" a base de maní que son caramelos en miniatura.

En el día de todos los santos: los dulces pequeños llamados “angelitos”

En el día de los difuntos: Llamadas las Velaciones con tradicionales Roscas de muerto y la conserva de coco con camote


23/10/2018 06:51 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA (COMPENDIO) 4º Y 5º SEC.

CATECISMO 

DE LA
IGLESIA CATÓLICA

Compendio

 

© Copyright 2005 - Libreria Editrice Vaticana

  

PRIMERA PARTE

LA PROFESIÓN DE LA FE

 

PRIMERA SECCIÓN
«CREO» – «CREEMOS»

 

1. ¿Cuál es el designio de Dios para el hombre?

1-25

Dios, infinitamente perfecto y bienaventurado en sí mismo, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para hacerle partícipe de su vida bienaventurada. En la plenitud de los tiempos, Dios Padre envió a su Hijo como Redentor y Salvador de los hombres caídos en el pecado, convocándolos en su Iglesia, y haciéndolos hijos suyos de adopción por obra del Espíritu Santo y herederos de su eterna bienaventuranza.

 

CAPÍTULO PRIMERO

EL HOMBRE ES «CAPAZ» DE DIOS 

 

30

«Tú eres grande, Señor, y muy digno de alabanza (…). Nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto mientras no descansa en ti» (San Agustín).


2. ¿Por qué late en el hombre el deseo de Dios?

27-30
44-45

Dios mismo, al crear al hombre a su propia imagen, inscribió en el corazón de éste el deseo de verlo. Aunque el hombre a menudo ignore tal deseo, Dios no cesa de atraerlo hacia sí, para que viva y encuentre en Él aquella plenitud de verdad y felicidad a la que aspira sin descanso. En consecuencia, el hombre, por naturaleza y vocación, es un ser esencialmente religioso, capaz de entrar en comunión con Dios. Esta íntima y vital relación con Dios otorga al hombre su dignidad fundamental.

 

3. ¿Cómo se puede conocer a Dios con la sola luz de la razón?

31-36
46-47

A partir de la Creación, esto es, del mundo y de la persona humana, el hombre, con la sola razón, puede con certeza conocer a Dios como origen y fin del universo y como sumo bien, verdad y belleza infinita.

 

4. ¿Basta la sola luz de la razón para conocer el misterio de Dios?

37-38

Para conocer a Dios con la sola luz de la razón, el hombre encuentra muchas dificultades. Además no puede entrar por sí mismo en la intimidad del misterio divino. Por ello, Dios ha querido iluminarlo con su Revelación, no sólo acerca de las verdades que superan la comprensión humana, sino también sobre verdades religiosas y morales, que, aun siendo de por sí accesibles a la razón, de esta manera pueden ser conocidas por todos sin dificultad, con firme certeza y sin mezcla de error.

 

5. ¿Cómo se puede hablar de Dios?

Se puede hablar de Dios a todos y con todos, partiendo de las perfecciones del hombre y las demás criaturas, las cuales son un reflejo, si bien limitado, de la infinita perfección de Dios. Sin embargo, es necesario purificar continuamente nuestro lenguaje de todo lo que tiene de fantasioso e imperfecto, sabiendo bien que nunca podrá expresar plenamente el infinito misterio de Dios.

 

CAPÍTULO SEGUNDO

DIOS VIENE AL ENCUENTRO DEL HOMBRE

LA REVELACIÓN DE DIOS

 

6. ¿Qué revela Dios al hombre?

50-53
68-69

Dios, en su bondad y sabiduría, se revela al hombre. Por medio de acontecimientos y palabras, se revela a sí mismo y el designio de benevolencia que él mismo ha preestablecido desde la eternidad en Cristo en favor de los hombres. Este designio consiste en hacer partícipes de la vida divina a todos los hombres, mediante la gracia del Espíritu Santo, para hacer de ellos hijos adoptivos en su Hijo Unigénito.

 

7. ¿Cuáles son las primeras etapas de la Revelación de Dios?

54-58
70-71

Desde el principio, Dios se manifiesta a Adán y Eva, nuestros primeros padres, y les invita a una íntima comunión con Él. Después de la caída, Dios no interrumpe su revelación, y les promete la salvación para toda su descendencia. Después del diluvio, establece con Noé una alianza que abraza a todos los seres vivientes.

 

8. ¿Cuáles son las sucesivas etapas de la Revelación de Dios?

59-64
72

Dios escogió a Abram llamándolo a abandonar su tierra para hacer de él «el padre de una multitud de naciones» (Gn 17, 5), y prometiéndole bendecir en él a «todas las naciones de la tierra» (Gn 12,3). Los descendientes de Abraham serán los depositarios de las promesas divinas hechas a los patriarcas. Dios forma a Israel como su pueblo elegido, salvándolo de la esclavitud de Egipto, establece con él la Alianza del Sinaí, y le da su Ley por medio de Moisés. Los Profetas anuncian una radical redención del pueblo y una salvación que abrazará a todas las naciones en una Alianza nueva y eterna. Del pueblo de Israel, de la estirpe del rey David, nacerá el Mesías: Jesús.

 

9. ¿Cuál es la plena y definitiva etapa de la Revelación de Dios?

65-66
73

La plena y definitiva etapa de la Revelación de Dios es la que Él mismo llevó a cabo en su Verbo encarnado, Jesucristo, mediador y plenitud de la Revelación. En cuanto Hijo Unigénito de Dios hecho hombre, Él es la Palabra perfecta y definitiva del Padre. Con la venida del Hijo y el don del Espíritu, la Revelación ya se ha cumplido plenamente, aunque la fe de la Iglesia deberá comprender gradualmente todo su alcance a lo largo de los siglos.

«Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene más que hablar» (San Juan de la Cruz)

 

10. ¿Qué valor tienen las revelaciones privadas?

67

Aunque no pertenecen al depósito de la fe, las revelaciones privadas pueden ayudar a vivir la misma fe, si mantienen su íntima orientación a Cristo. El Magisterio de la Iglesia, al que corresponde el discernimiento de tales revelaciones, no puede aceptar, por tanto, aquellas “revelaciones” que pretendan superar o corregir la Revelación definitiva, que es Cristo.

 

LA TRANSMISIÓN DE LA DIVINA REVELACIÓN

 

11. ¿Por qué y de qué modo se transmite la divina Revelación?

74

Dios «quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1 Tim 2, 4), es decir, de Jesucristo. Es preciso, pues, que Cristo sea anunciado a todos los hombres, según su propio mandato: «Id y haced discípulos de todos los pueblos» (Mt 28, 19). Esto se lleva a cabo mediante la Tradición Apostólica.

 

12. ¿Qué es la Tradición Apostólica?

75-79
83
96.98

La Tradición Apostólica es la transmisión del mensaje de Cristo llevada a cabo, desde los comienzos del cristianismo, por la predicación, el testimonio, las instituciones, el culto y los escritos inspirados. Los Apóstoles transmitieron a sus sucesores, los obispos y, a través de éstos, a todas las generaciones hasta el fin de los tiempos todo lo que habían recibido de Cristo y aprendido del Espíritu Santo.

 

13. ¿De qué modo se realiza la Tradición Apostólica?

76

La Tradición Apostólica se realiza de dos modos: con la transmisión viva de la Palabra de Dios (también llamada simplemente Tradición) y con la Sagrada Escritura, que es el mismo anuncio de la salvación puesto por escrito.

 

14. ¿Qué relación existe entre Tradición y Sagrada Escritura?

80-82
97

La Tradición y la Sagrada Escritura están íntimamente unidas y compenetradas entre sí. En efecto, ambas hacen presente y fecundo en la Iglesia el Misterio de Cristo, y surgen de la misma fuente divina: constituyen un solo sagrado depósito de la fe, del cual la Iglesia saca su propia certeza sobre todas las cosas reveladas.

 

15. ¿A quién ha sido confiado el depósito de la fe?

84.91
94.99

El depósito de la fe ha sido confiado por los Apóstoles a toda la Iglesia. Todo el Pueblo de Dios, con el sentido sobrenatural de la fe, sostenido por el Espíritu Santo y guiado por el Magisterio de la Iglesia, acoge la Revelación divina, la comprende cada vez mejor, y la aplica a la vida.

 

16. ¿A quién corresponde interpretar auténticamente el depósito de la fe?

85-90
100

La interpretación auténtica del depósito de la fe corresponde sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, es decir, al Sucesor de Pedro, el Obispo de Roma, y a los obispos en comunión con él. Al Magisterio, el cual, en el servicio de la Palabra de Dios, goza del carisma cierto de la verdad, compete también definir los dogmas, que son formulaciones de las verdades contenidas en la divina Revelación; dicha autoridad se extiende también a las verdades necesariamente relacionadas con la Revelación.

 

17. ¿Qué relación existe entre Escritura, Tradición y Magisterio?

95

Escritura, Tradición y Magisterio están tan estrechamente unidos entre sí, que ninguno de ellos existe sin los otros. Juntos, bajo la acción del Espíritu Santo, contribuyen eficazmente, cada uno a su modo, a la salvación de los hombres.

 

LA SAGRADA ESCRITURA

 

18. ¿Por qué decimos que la Sagrada Escritura enseña la verdad?

105-108
135-136

Decimos que la Sagrada Escritura enseña la verdad porque Dios mismo es su autor: por eso afirmamos que está inspirada y enseña sin error las verdades necesarias para nuestra salvación. El Espíritu Santo ha inspirado, en efecto, a los autores humanos de la Sagrada Escritura, los cuales han escrito lo que el Espíritu ha querido enseñarnos. La fe cristiana, sin embargo, no es una «religión del libro», sino de la Palabra de Dios, que no es «una palabra escrita y muda, sino el Verbo encarnado y vivo» (San Bernardo de Claraval).

 

19. ¿Cómo se debe leer la Sagrada Escritura?

109-119
137

La Sagrada Escritura debe ser leída e interpretada con la ayuda del Espíritu Santo y bajo la guía del Magisterio de la Iglesia, según tres criterios: 1) atención al contenido y a la unidad de toda la Escritura; 2) lectura de la Escritura en la Tradición viva de la Iglesia; 3) respeto de la analogía de la fe, es decir, de la cohesión entre las verdades de la fe.

 

20. ¿Qué es el canon de las Escrituras?

120
138

El canon de las Escrituras es el elenco completo de todos los escritos que la Tradición Apostólica ha hecho discernir a la Iglesia como sagrados. Tal canon comprende cuarenta y seis escritos del Antiguo Testamento y veintisiete del Nuevo.

 

21. ¿Qué importancia tiene el Antiguo Testamento para los cristianos?

121-123

Los cristianos veneran el Antiguo Testamento como verdadera Palabra de Dios: todos sus libros están divinamente inspirados y conservan un valor permanente, dan testimonio de la pedagogía divina del amor salvífico de Dios, y han sido escritos sobre todo para preparar la venida de Cristo Salvador del mundo.

 

22. ¿Qué importancia tiene el Nuevo Testamento para los cristianos?

124-127
139

El Nuevo Testamento, cuyo centro es Jesucristo, nos transmite la verdad definitiva de la Revelación divina. En él, los cuatro Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, siendo el principal testimonio de la vida y doctrina de Jesús, constituyen el corazón de todas las Escrituras y ocupan un puesto único en la Iglesia.

 

23. ¿Qué unidad existe entre el Antiguo y el Nuevo Testamento?

128-130
140

La Escritura es una porque es única la Palabra de Dios, único el proyecto salvífico de Dios y única la inspiración divina de ambos Testamentos. El Antiguo Testamento prepara el Nuevo, mientras que éste da cumplimiento al Antiguo: ambos se iluminan recíprocamente.

 

24. ¿Qué función tiene la Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia?

131-133
141-142

La Sagrada Escritura proporciona apoyo y vigor a la vida de la Iglesia. Para sus hijos, es firmeza de la fe, alimento y manantial de vida espiritual. Es el alma de la teología y de la predicación pastoral. Dice el Salmista: «lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero» (Sal 119, 105). Por esto la Iglesia exhorta a la lectura frecuente de la Sagrada Escritura, pues «desconocer la Escritura es desconocer a Cristo» (San Jerónimo).

 

CAPÍTULO TERCERO

LA RESPUESTA DEL HOMBRE A DIOS

CREO

 

25. ¿Cómo responde el hombre a Dios que se revela?

142-143

El hombre, sostenido por la gracia divina, responde a la Revelación de Dios con la obediencia de la fe, que consiste en fiarse plenamente de Dios y acoger su Verdad, en cuanto garantizada por Él, que es la Verdad misma.

 

26. ¿Cuáles son en la Sagrada Escritura los principales modelos de obediencia en la fe?

144-149

Son muchos los modelos de obediencia en la fe en la Sagrada Escritura, pero destacan dos particularmente: Abraham, que, sometido a prueba, «tuvo fe en Dios» (Rm 4, 3) y siempre obedeció a su llamada; por esto se convirtió en «padre de todos los creyentes» (Rm 4, 11.18). Y la Virgen María, quien ha realizado del modo más perfecto, durante toda su vida, la obediencia en la fe: «Fiat mihi secundum Verbum tuum – hágase en mi según tu palabra» (Lc 1, 38).

 

27. En la práctica ¿qué significa para el hombre creer en Dios?

150-152
176-178

Creer en Dios significa para el hombre adherirse a Dios mismo, confiando plenamente en Él y dando pleno asentimiento a todas las verdades por Él reveladas, porque Dios es la Verdad. Significa creer en un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

 

28. ¿Cuáles son las características de la fe?

153-165
179-180
183-184

La fe, don gratuito de Dios, accesible a cuantos la piden humildemente, es la virtud sobrenatural necesaria para salvarse. El acto de fe es un acto humano, es decir un acto de la inteligencia del hombre, el cual, bajo el impulso de la voluntad movida por Dios, asiente libremente a la verdad divina. Además, la fe es cierta porque se fundamenta sobre la Palabra de Dios; «actúa por medio de la caridad» (Ga 5,6); y está en continuo crecimiento, gracias, particularmente, a la escucha de la Palabra de Dios y a la oración. Ella nos hace pregustar desde ahora el gozo del cielo.

 

29. ¿Por qué afirmamos que no hay contradicción entre la fe y la ciencia?

159

Aunque la fe supera a la razón, no puede nunca haber contradicción entre la fe y la ciencia, ya que ambas tienen su origen en Dios. Es Dios mismo quien da al hombre tanto la luz de la razón como la fe.

«Cree para comprender y comprende para creer» (San Agustín)

 

CREEMOS

 

30. ¿Por qué la fe es un acto personal y al mismo tiempo eclesial?

166-169
181

La fe es un acto personal en cuanto es respuesta libre del hombre a Dios que se revela. Pero, al mismo tiempo, es un acto eclesial, que se manifiesta en la expresión «creemos», porque, efectivamente, es la Iglesia quien cree, de tal modo que Ella, con la gracia del Espíritu Santo, precede, engendra y alimenta la fe de cada uno: por esto la Iglesia es Madre y Maestra.

«Nadie puede tener a Dios por Padre si no tiene a la Iglesia por Madre»
(San Cipriano)

 

31. ¿Por qué son importantes las fórmulas de la fe?

170-171

Las fórmulas de la fe son importantes porque nos permiten expresar, asimilar, celebrar y compartir con los demás las verdades de la fe, utilizando un lenguaje común.

 

32. ¿En qué sentido la fe de la Iglesia es una sola?

172-175
182

La Iglesia, aunque formada por personas diversas por razón de lengua, cultura y ritos, profesa con voz unánime la única fe, recibida de un solo Señor y transmitida por la única Tradición Apostólica. Profesa un solo Dios –Padre, Hijo y Espíritu Santo– e indica un solo camino de salvación. Por tanto, creemos, con un solo corazón y una sola alma, todo aquello que se contiene en la Palabra de Dios escrita o transmitida y es propuesto por la Iglesia para ser creído como divinamente revelado.

 

SEGUNDA SECCIÓN
LA PROFESIÓN DE LA FE CRISTIANA

EL CREDO

Símbolo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo,
Nuestro Señor,
Que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir
a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.

 

Credo
Niceno-Constantinopolitano

Creo en un solo Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios,
Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo recibe
una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica.

Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.

Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

 

Symbolum Apostolicum

Credo in Deum, Patrem omnipoténtem,
Creatórem caeli et terrae,
et in Iesum Christum, Filium Eius únicum,
Dóminum nostrum,
qui conceptus est de Spiritu Sancto,
natus ex María Virgine,
passus sub Póntio Piláto,
crucifixus, mórtuus, et sepúltus,
descendit ad ínferos, tértia die resurréxit
a mórtuis, ascéndit ad caelos, sedet
ad déxteram Dei Patris omnipoténtis,
 inde ventúrus est iudicáre vivos
et mórtuos.

Et in Spíritum Sanctum,
sanctam Ecclésiam cathólicam,
sanctórum communiónem,
remissiónem peccatórum,
carnis resurrectiónem,
vitam aetérnam.
Amen.

 

 

Symbolum
Nicaenum-Constantinopolitanum

Credo in unum Deum,
Patrem omnipoténtem,
Factórem caeli et terrae,
visibílium ómnium et invisibílium.
Et in unum Dóminum Iesum Christum,
Filium Dei unigénitum
et ex Patre natum ante ómnia saécula:
Deum de Deo,
Lumen de Lúmine,
Deum verum de Deo vero,
génitum, non factum,
consubstantiálem Patri:
per quem ómnia facta sunt;
qui propter nos hómines et proper nostram
salútem, descéndit de caelis,
et incarnátus est de Spíritu Sancto
ex María Virgine et homo factus est,
crucifixus etiam pro nobis
sub Póntio Piláto,
passus et sepúltus est,
et resurréxit tértia die secúndum Scriptúras,
et ascendit in coelum, sedet ad déxteram Patris,
et íterum ventúrus est cum glória,
iudicáre vivos et mórtuos,
cuius regni non erit finis.

Credo in Spíritum Sanctum,
Dóminum et vivificántem,
qui ex Patre Filióque procédit,
qui cum Patre et Fílio simul
adorátur et conglorificátur,
qui locútus est per Prophétas.

Et unam sanctam cathólicam
et apostólicam Ecclésiam.

Confíteor unum Baptísma in
remissiónem peccatórum.

 Et exspécto resurrectiónem mortuórum,
et vitam ventúri saéculi.
Amen.


CAPÍTULO PRIMERO
CREO EN DIOS PADRE

LOS SÍMBOLOS DE LA FE

 

33. ¿Qué son los símbolos de la fe?

185-188
199.197

Los símbolos de la fe, también llamados «profesiones de fe» o «Credos», son fórmulas articuladas con las que la Iglesia, desde sus orígenes, ha expresado sintéticamente la propia fe, y la ha transmitido con un lenguaje común y normativo para todos los fieles.

 

34. ¿Cuáles son los símbolos de la fe más antiguos?

189-191

Los símbolos de la fe más antiguos son los bautismales. Puesto que el Bautismo se administra «en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28, 19), las verdades de fe allí profesadas son articuladas según su referencia a las tres Personas de la Santísima Trinidad.

 

35. ¿Cuáles son los símbolos de la fe más importantes?

193-195

Los símbolos de la fe más importantes son: el Símbolo de los Apóstoles, que es el antiguo símbolo bautismal de la Iglesia de Roma, y el Símbolo niceno-constantinopolitano, que es fruto de los dos primeros Concilios Ecuménicos de Nicea (325) y de Constantinopla (381), y que sigue siendo aún hoy el símbolo común a todas las grandes Iglesias de Oriente y Occidente.

 

«CREO EN DIOS, PADRE TODOPODEROSO,
CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA»

 

36. ¿Por qué la profesión de fe comienza con «Creo en Dios»?

198-199

La profesión de fe comienza con la afirmación «Creo en Dios» porque es la más importante: la fuente de todas las demás verdades sobre el hombre y sobre el mundo y de toda la vida del que cree en Dios.

 

37. ¿Por qué profesamos un solo Dios?

200-202
228

Profesamos un solo Dios porque Él se ha revelado al pueblo de Israel como el Único, cuando dice: «escucha Israel, el Señor nuestro Dios es el Único Señor» (Dt 6, 4), «no existe ningún otro» (Is 45, 22). Jesús mismo lo ha confirmado: Dios «es el único Señor» (Mc 12, 29). Profesar que Jesús y el Espíritu Santo son también Dios y Señor no introduce división alguna en el Dios Único.

 

38. ¿Con qué nombre se revela Dios?

203-205
230-231

Dios se revela a Moisés como el Dios vivo: «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob» (Ex 3, 6). Al mismo Moisés Dios le revela su Nombre misterioso: «Yo soy el que soy (YHWH)» (Ex 3, 14). El nombre inefable de Dios, ya en los tiempos del Antiguo Testamento, fue sustituido por la palabra Señor. De este modo en el Nuevo Testamento, Jesús, llamado el Señor, aparece como verdadero Dios.

 

39. ¿Sólo Dios «es»?

212-213

Mientras las criaturas han recibido de Él todo su ser y su poseer, sólo Dios es en sí mismo la plenitud del ser y de toda perfección. Él es «el que es», sin origen y sin fin. Jesús revela que también Él lleva el Nombre divino, «Yo soy» (Jn 8, 28).

 

40. ¿Por qué es importante la revelación del nombre de Dios?

206-213

Al revelar su Nombre, Dios da a conocer las riquezas contenidas en su misterio inefable: sólo Él es, desde siempre y por siempre, el que transciende el mundo y la historia. Él es quien ha hecho cielo y tierra. Él es el Dios fiel, siempre cercano a su pueblo para salvarlo. Él es el Santo por excelencia, «rico en misericordia» (Ef 2, 4), siempre dispuesto al perdón. Dios es el Ser espiritual, trascendente, omnipotente, eterno, personal y perfecto. Él es la verdad y el amor.

«Dios es el ser infinitamente perfecto que es la Santísima Trinidad» (Santo Toribio de Mogrovejo)

 

41. ¿En qué sentido Dios es la verdad?

214-217
231

Dios es la Verdad misma y como tal ni se engaña ni puede engañar. «Dios es luz, en Él no hay tiniebla alguna» (1 Jn 1, 5). El Hijo eterno de Dios, sabiduría encarnada, ha sido enviado al mundo «para dar testimonio de la Verdad» (Jn 18, 37).

 

42. ¿De qué modo Dios revela que Él es amor?

218-221

Dios se revela a Israel como Aquel que tiene un amor más fuerte que el de un padre o una madre por sus hijos o el de un esposo por su esposa. Dios en sí mismo «es amor» (1 Jn 4, 8.16), que se da completa y gratuitamente; que «tanto amó al mundo que dio a su Hijo único para que el mundo se salve por él» (Jn 3, 16-17). Al mandar a su Hijo y al Espíritu Santo, Dios revela que Él mismo es eterna comunicación de amor.

 

43. ¿Qué consecuencias tiene creer en un solo Dios?

222-227
229

Creer en Dios, el Único, comporta: conocer su grandeza y majestad; vivir en acción de gracias; confiar siempre en Él, incluso en la adversidad; reconocer la unidad y la verdadera dignidad de todos los hombres, creados a imagen de Dios; usar rectamente de las cosas creadas por Él.

 

44. ¿Cuál es el misterio central de la fe y de la vida cristiana?

232-237

El misterio central de la fe y de la vida cristiana es el misterio de la Santísima Trinidad. Los cristianos son bautizados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

 

45. ¿Puede la razón humana conocer, por sí sola, el misterio de la Santísima Trinidad?

237

Dios ha dejado huellas de su ser trinitario en la creación y en el Antiguo Testamento, pero la intimidad de su ser como Trinidad Santa constituye un misterio inaccesible a la sola razón humana e incluso a la fe de Israel, antes de la Encarnación del Hijo de Dios y del envío del Espíritu Santo. Este misterio ha sido revelado por Jesucristo, y es la fuente de todos los demás misterios.

 

46. ¿Qué nos revela Jesucristo acerca del misterio del Padre?

240-243

Jesucristo nos revela que Dios es «Padre», no sólo en cuanto es Creador del universo y del hombre sino, sobre todo, porque engendra eternamente en su seno al Hijo, que es su Verbo, «resplandor de su gloria e impronta de su sustancia» (Hb 1, 3).

 

47. ¿Quién es el Espíritu Santo, que Jesucristo nos ha revelado?

243-248

El Espíritu Santo es la tercera Persona de la Santísima Trinidad. Es Dios, uno e igual al Padre y al Hijo; «procede del Padre» (Jn 15, 26), que es principio sin principio y origen de toda la vida trinitaria. Y procede también del Hijo (Filioque), por el don eterno que el Padre hace al Hijo. El Espíritu Santo, enviado por el Padre y por el Hijo encarnado, guía a la Iglesia hasta el conocimiento de la «verdad plena» (Jn 16, 13).

 

48. ¿Cómo expresa la Iglesia su fe trinitaria?

249-256
266

La Iglesia expresa su fe trinitaria confesando un solo Dios en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Las tres divinas Personas son un solo Dios porque cada una de ellas es idéntica a la plenitud de la única e indivisible naturaleza divina. Las tres son realmente distintas entre sí, por sus relaciones recíprocas: el Padre engendra al Hijo, el Hijo es engendrado por el Padre, el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo.

 

49. ¿Cómo obran las tres divinas Personas?

257-260
267

Inseparables en su única sustancia, las divinas Personas son también inseparables en su obrar: la Trinidad tiene una sola y misma operación. Pero en el único obrar divino, cada Persona se hace presente según el modo que le es propio en la Trinidad.

«Dios mío, Trinidad a quien adoro... pacifica mi alma. Haz de ella tu cielo, tu morada amada y el lugar de tu reposo. Que yo no te deje jamás solo en ella, sino que yo esté allí enteramente, totalmente despierta en mi fe, en adoración, entregada sin reservas a tu acción creadora» (Beata Isabel de la Trinidad)

 

50. ¿Qué significa que Dios es Todopoderoso?

268-278

Dios se ha revelado como «el Fuerte, el Valeroso» (Sal 24, 8), aquel para quien «nada es imposible» (Lc 1, 37). Su omnipotencia es universal, misteriosa y se manifiesta en la creación del mundo de la nada y del hombre por amor, pero sobre todo en la Encarnación y en la Resurrección de su Hijo, en el don de la adopción filial y en el perdón de los pecados. Por esto la Iglesia en su oración se dirige a «Dios todopoderoso y eterno» («Omnipotens sempiterne Deus...»).

 

51. ¿Por qué es importante afirmar que «en el principio Dios creó el cielo y la tierra» (Gn 1, 1)?

279-289
315

Es importante afirmar que en el principio Dios creó el cielo y la tierra porque la creación es el fundamento de todos los designios salvíficos de Dios; manifiesta su amor omnipotente y lleno de sabiduría; es el primer paso hacia la Alianza del Dios único con su pueblo; es el comienzo de la historia de la salvación, que culmina en Cristo; es la primera respuesta a los interrogantes fundamentales sobre nuestro origen y nuestro fin.

 

52. ¿Quién ha creado el mundo?

290-292
316

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son el principio único e indivisible del mundo, aunque la obra de la Creación se atribuye especialmente a Dios Padre.

 

53. ¿Para qué ha sido creado el mundo?

293-294
319

El mundo ha sido creado para gloria de Dios, el cual ha querido manifestar y comunicar su bondad, verdad y belleza. El fin último de la Creación es que Dios, en Cristo, pueda ser «todo en todos» (1 Co 15, 28), para gloria suya y para nuestra felicidad.

«Porque la gloria de Dios es el que el hombre viva, y la vida del hombre es la visión de Dios» (San Ireneo de Lyon)

 

54. ¿Cómo ha creado Dios el universo?

295-301
317-320

Dios ha creado el universo libremente con sabiduría y amor. El mundo no es el fruto de una necesidad, de un destino ciego o del azar. Dios crea «de la nada» (–ex nihilo–: 2 M 7, 28) un mundo ordenado y bueno, que Él transciende de modo infinito. Dios conserva en el ser el mundo que ha creado y lo sostiene, dándole la capacidad de actuar y llevándolo a su realización, por medio de su Hijo y del Espíritu Santo.

 

55. ¿En qué consiste la Providencia divina?

302-306
321

La divina Providencia consiste en las disposiciones con las que Dios conduce a sus criaturas a la perfección última, a la que Él mismo las ha llamado. Dios es el autor soberano de su designio. Pero para realizarlo se sirve también de la cooperación de sus criaturas, otorgando al mismo tiempo a éstas la dignidad de obrar por sí mismas, de ser causa unas de otras.

 

56. ¿Cómo colabora el hombre con la Providencia divina?

307-308
323

Dios otorga y pide al hombre, respetando su libertad, que colabore con la Providencia mediante sus acciones, sus oraciones, pero también con sus sufrimientos, suscitando en el hombre «el querer y el obrar según sus misericordiosos designios» (Flp 2, 13).

 

57. Si Dios es todopoderoso y providente ¿por qué entonces existe el mal?

309-310
324. 400

Al interrogante, tan doloroso como misterioso, sobre la existencia del mal solamente se puede dar respuesta desde el conjunto de la fe cristiana. Dios no es, en modo alguno, ni directa ni indirectamente, la causa del mal. Él ilumina el misterio del mal en su Hijo Jesucristo, que ha muerto y ha resucitado para vencer el gran mal moral, que es el pecado de los hombres y que es la raíz de los restantes males.

 

58. ¿Por qué Dios permite el mal?

311-314
324

La fe nos da la certeza de que Dios no permitiría el mal si no hiciera salir el bien del mal mismo. Esto Dios lo ha realizado ya admirablemente con ocasión de la muerte y resurrección de Cristo: en efecto, del mayor mal moral, la muerte de su Hijo, Dios ha sacado el mayor de los bienes, la glorificación de Cristo y nuestra redención.

 

El cielo y la tierra

 

59. ¿Qué ha creado Dios?

325-327

La Sagrada Escritura dice: «en el principio creó Dios el cielo y la tierra» (Gn 1, 1). La Iglesia, en su profesión de fe, proclama que Dios es el creador de todas las cosas visibles e invisibles: de todos los seres espirituales y materiales, esto es, de los ángeles y del mundo visible y, en particular, del hombre.

 

60. ¿Quiénes son los ángeles?

328-333
350-351

Los ángeles son criaturas puramente espirituales, incorpóreas, invisibles e inmortales; son seres personales dotados de inteligencia y voluntad. Los ángeles, contemplando cara a cara incesantemente a Dios, lo glorifican, lo sirven y son sus mensajeros en el cumplimiento de la misión de salvación para todos los hombres.

 

61. ¿De qué modo los ángeles están presentes en la vida de la Iglesia?

334-336
352

La Iglesia se une a los ángeles para adorar a Dios, invoca la asistencia de los ángeles y celebra litúrgicamente la memoria de algunos de ellos.

«Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida» (San Basilio Magno)


62. ¿Qué enseña la Sagrada Escritura sobre la Creación del mundo visible?

337-344

A través del relato de los «seis días» de la Creación, la Sagrada Escritura nos da a conocer el valor de todo lo creado y su finalidad de alabanza a Dios y de servicio al hombre. Todas las cosas deben su propia existencia a Dios, de quien reciben la propia bondad y perfección, sus leyes y lugar en el universo.

 

63. ¿Cuál es el lugar del hombre en la Creación?

343-344
353

El hombre es la cumbre de la Creación visible, pues ha sido creado a imagen y semejanza de Dios.

 

64. ¿Qué tipo de relación existe entre las cosas creadas?

342
354

Entre todas las criaturas existe una interdependencia y jerarquía, queridas por Dios. Al mismo tiempo, entre las criaturas existe una unidad y solidaridad, porque todas ellas tienen el mismo Creador, son por Él amadas y están ordenadas a su gloria. Respetar las leyes inscritas en la creación y las relaciones que dimanan de la naturaleza de las cosas es, por lo tanto, un principio de sabiduría y un fundamento de la moral.

 

65. ¿Qué relación existe entre la obra de la Creación y la de la Redención?

345-349

La obra de la Creación culmina en la obra aún más grande de la Redención. Con ésta, de hecho, se inicia la nueva Creación, en la cual todo hallará de nuevo su pleno sentido y cumplimiento.

 

El hombre

 

66. ¿En qué sentido el hombre es creado «a imagen de Dios?»

355-357

El hombre ha sido creado a imagen de Dios, en el sentido de que es capaz de conocer y amar libremente a su propio Creador. Es la única criatura sobre la tierra a la que Dios ama por sí misma, y a la que llama a compartir su vida divina, en el conocimiento y en el amor. El hombre, en cuanto creado a imagen de Dios, tiene la dignidad de persona: no es solamente algo, sino alguien capaz de conocerse, de darse libremente y de entrar en comunión con Dios y las otras personas.

 

67. ¿Para qué fin ha creado Dios al hombre?

358-359

Dios ha creado todo para el hombre, pero el hombre ha sido creado para conocer, servir y amar a Dios, para ofrecer en este mundo toda la Creación a Dios en acción de gracias, y para ser elevado a la vida con Dios en el cielo. Solamente en el misterio del Verbo encarnado encuentra verdadera luz el misterio del hombre, predestinado a reproducir la imagen del Hijo de Dios hecho hombre, que es la perfecta «imagen de Dios invisible» (Col 1, 15).

 

68. ¿Por qué los hombres forman una unidad?

360-361

Todos los hombres forman la unidad del género humano por el origen común que les viene de Dios. Además Dios ha creado «de un solo principio, todo el linaje humano» (Hch 17, 26). Finalmente, todos tienen un único Salvador y todos están llamados a compartir la eterna felicidad de Dios.

 

69. ¿De qué manera el cuerpo y el alma forman en el hombre una unidad?

362-365
382

La persona humana es, al mismo tiempo, un ser corporal y espiritual. En el hombre el espíritu y la materia forman una única naturaleza. Esta unidad es tan profunda que, gracias al principio espiritual, que es el alma, el cuerpo, que es material, se hace humano y viviente, y participa de la dignidad de la imagen de Dios.

 

70. ¿Quién da el alma al hombre?

366-368
382

El alma espiritual no viene de los progenitores, sino que es creada directamente por Dios, y es inmortal. Al separarse del cuerpo en el momento de la muerte, no perece; se unirá de nuevo al cuerpo en el momento de la resurrección final.

 

71. ¿Qué relación ha establecido Dios entre el hombre y la mujer?

369-373
383

El hombre y la mujer han sido creados por Dios con igual dignidad en cuanto personas humanas y, al mismo tiempo, con una recíproca complementariedad en cuanto varón y mujer. Dios los ha querido el uno para el otro, para una comunión de personas. Juntos están también llamados a transmitir la vida humana, formando en el matrimonio «una sola carne» (Gn 2, 24), y a dominar la tierra como «administradores» de Dios.

 

72. ¿Cuál era la condición original del hombre según el designio de Dios?

374-379
384

Al crear al hombre y a la mujer, Dios les había dado una especial participación de la vida divina, en un estado de santidad y justicia. En este proyecto de Dios, el hombre no habría debido sufrir ni morir. Igualmente reinaba en el hombre una armonía perfecta consigo mismo, con el Creador, entre hombre y mujer, así como entre la primera pareja humana y toda la Creación.

 

La caída

 

73. ¿Cómo se comprende la realidad del pecado?

385-389

En la historia del hombre está presente el pecado. Esta realidad se esclarece plenamente sólo a la luz de la divina Revelación y, sobre todo, a la luz de Cristo, el Salvador de todos, que ha hecho que la gracia sobreabunde allí donde había abundado el pecado.

 

74. ¿Qué es la caída de los ángeles?

391-395
414

Con la expresión «la caída de los ángeles» se indica que Satanás y los otros demonios, de los que hablan la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia, eran inicialmente ángeles creados buenos por Dios, que se transformaron en malvados porque rechazaron a Dios y a su Reino, mediante una libre e irrevocable elección, dando así origen al infierno. Los demonios intentan asociar al hombre a su rebelión contra Dios, pero Dios afirma en Cristo su segura victoria sobre el Maligno.

 

75. ¿En qué consiste el primer pecado del hombre?

396-403
415-417

El hombre, tentado por el diablo, dejó apagarse en su corazón la confianza hacia su Creador y, desobedeciéndole, quiso «ser como Dios» (Gn 3, 5), sin Dios, y no según Dios. Así Adán y Eva perdieron inmediatamente, para sí y para todos sus descendientes, la gracia de la santidad y de la justicia originales.

 

76. ¿Qué es el pecado original?

404
419

El pecado original, en el que todos los hombres nacen, es el estado de privación de la santidad y de la justicia originales. Es un pecado «contraído» no «cometido» por nosotros; es una condición de nacimiento y no un acto personal. A causa de la unidad de origen de todos los hombres, el pecado original se transmite a los descendientes de Adán con la misma naturaleza humana, «no por imitación sino por propagación». Esta transmisión es un misterio que no podemos comprender plenamente.

 

77. ¿Qué otras consecuencias provoca el pecado original?

405-409
418

Como consecuencia del pecado original, la naturaleza humana, aun sin estar totalmente corrompida, se halla herida en sus propias fuerzas naturales, sometida a la ignorancia, al sufrimiento y al poder de la muerte, e inclinada al pecado. Esta inclinación al mal se llama concupiscencia.

 

78. ¿Qué ha hecho Dios después del primer pecado del hombre?

410-412
420

Después del primer pecado, el mundo ha sido inundado de pecados, pero Dios no ha abandonado al hombre al poder de la muerte, antes al contrario, le predijo de modo misterioso –en el «Protoevangelio» (Gn 3, 15)– que el mal sería vencido y el hombre levantado de la caída. Se trata del primer anuncio del Mesías Redentor. Por ello, la caída será incluso llamada feliz culpa, porque «ha merecido tal y tan grande Redentor» (Liturgia de la Vigilia pascual).

 

 

CAPÍTULO SEGUNDO
CREO EN JESUCRISTO, HIJO ÚNICO DE DIOS

 

79. ¿Cuál es la Buena Noticia para el hombre?

422-424

La Buena Noticia es el anuncio de Jesucristo, «el Hijo de Dios vivo» (Mt 16, 16), muerto y resucitado. En tiempos del rey Herodes y del emperador César Augusto, Dios cumplió las promesas hechas a Abraham y a su descendencia, enviando «a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la Ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva» (Ga 4, 4-5).

 

80. ¿Cómo se difunde esta Buena Noticia?

425-429

Desde el primer momento, los discípulos desearon ardientemente anunciar a Cristo, a fin de llevar a todos los hombres a la fe en Él. También hoy, el deseo de evangelizar y catequizar, es decir, de revelar en la persona de Cristo todo el designio de Dios, y de poner a la humanidad en comunión con Jesús, nace de este conocimiento amoroso de Cristo.

 

CREO EN JESUCRISTO, SU ÚNICO HIJO, NUESTRO SEÑOR

 

81. ¿Qué significa el nombre de Jesús?

430-435
452

El nombre de Jesús, dado por el ángel en el momento de la Anunciación, significa «Dios salva». Expresa, a la vez, su identidad y su misión, «porque él salvará al pueblo de sus pecados» (Mt 1, 21). Pedro afirma que «bajo el cielo no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos» (Hch 4, 12).

 

82. ¿Por qué Jesús es llamado Cristo?

436-440
453

«Cristo», en griego, y «Mesías», en hebreo, significan «ungido». Jesús es el Cristo porque ha sido consagrado por Dios, ungido por el Espíritu Santo para la misión redentora. Él es el Mesías esperado por Israel y enviado al mundo por el Padre. Jesús ha aceptado el título de Mesías, precisando, sin embargo, su sentido: «bajado del cielo» (Jn 3, 13), crucificado y después resucitado, Él es el siervo sufriente «que da su vida en rescate por muchos» (Mt 20, 28). Del nombre de Cristo nos viene el nombre de cristianos.

 

83. ¿En qué sentido Jesús es el «Hijo unigénito de Dios»?

441-445
454

Jesús es el Hijo unigénito de Dios en un sentido único y perfecto. En el momento del Bautismo y de la Transfiguración, la voz del Padre señala a Jesús como su «Hijo predilecto». Al presentarse a sí mismo como el Hijo, que «conoce al Padre» (Mt 11, 27), Jesús afirma su relación única y eterna con Dios su Padre. Él es «el Hijo unigénito de Dios» (1 Jn 4, 9), la segunda Persona de la Trinidad. Es el centro de la predicación apostólica: los Apóstoles han visto su gloria, «que recibe del Padre como Hijo único» (Jn 1, 14).

 

84. ¿Qué significa el título de «Señor»?

446-451
455

En la Biblia, el título de «Señor» designa ordinariamente al Dios soberano. Jesús se lo atribuye a sí mismo, y revela su soberanía divina mediante su poder sobre la naturaleza, sobre los demonios, sobre el pecado y sobre la muerte, y sobre todo con su Resurrección. Las primeras confesiones de fe cristiana proclaman que el poder, el honor y la gloria que se deben a Dios Padre se le deben también a Jesús: Dios «le ha dado el nombre sobre todo nombre» (Flp 2, 9). Él es el Señor del mundo y de la historia, el único a quien el hombre debe someter de modo absoluto su propia libertad personal.

 

JESUCRISTO FUE CONCEBIDO
POR OBRA DEL ESPÍRITU SANTO
Y NACIÓ DE SANTA MARÍA VIRGEN

 

85. ¿Por qué el Hijo de Dios se hizo hombre?

456-460

El Hijo de Dios se encarnó en el seno de la Virgen María, por obra del Espíritu Santo, por nosotros los hombres y por nuestra salvación: es decir, para reconciliarnos a nosotros pecadores con Dios, darnos a conocer su amor infinito, ser nuestro modelo de santidad y hacernos «partícipes de la naturaleza divina» (2 P 1, 4).

 

86. ¿Qué significa la palabra «Encarnación»?

461-463
483

La Iglesia llama «Encarnación» al misterio de la unión admirable de la naturaleza divina y la naturaleza humana de Jesús en la única Persona divina del Verbo. Para llevar a cabo nuestra salvación, el Hijo de Dios se ha hecho «carne» (Jn 1, 14), haciéndose verdaderamente hombre. La fe en la Encarnación es signo distintivo de la fe cristiana.

 

87. ¿De qué modo Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre?

464-467
469

En la unidad de su Persona divina, Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre, de manera indivisible. Él, Hijo de Dios, «engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre», se ha hecho verdaderamente hombre, hermano nuestro, sin dejar con ello de ser Dios, nuestro Señor.

 

88. ¿Qué enseña a este propósito el Concilio de Calcedonia (año 451)?

467

El Concilio de Calcedonia enseña que «hay que confesar a un solo y mismo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo: perfecto en la divinidad y perfecto en la humanidad; verdaderamente Dios y verdaderamente hombre, compuesto de alma racional y de cuerpo; consubstancial con el Padre según la divinidad, y consubstancial con nosotros según la humanidad; “en todo semejante a nosotros, menos en el pecado” (Hb 4, 15); nacido del Padre antes de todos los siglos según la divinidad y, por nosotros y nuestra salvación, nacido en estos últimos tiempos de la Virgen María, la Madre de Dios, según la humanidad».

 

89. ¿Cómo expresa la Iglesia el misterio de la Encarnación?

464-469
479-481

La Iglesia expresa el misterio de la Encarnación afirmando que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre; con dos naturalezas, la divina y la humana, no confundidas, sino unidas en la Persona del Verbo. Por tanto, todo en la humanidad de Jesús –milagros, sufrimientos y la misma muerte– debe ser atribuido a su Persona divina, que obra a través de la naturaleza humana que ha asumido.

«¡Oh Hijo Unigénito y Verbo de Dios! Tú que eres inmortal, te dignaste, para salvarnos, tomar carne de la santa Madre de Dios y siempre Virgen María (...) Tú, Uno de la Santísima Trinidad, glorificado con el Padre y el Espíritu Santo, ¡sálvanos!» (Liturgia bizantina de san Juan Crisóstomo).

 

90. ¿Tenía el Hijo de Dios hecho hombre un alma con inteligencia humana?

470-474
482

El Hijo de Dios asumió un cuerpo dotado de un alma racional humana. Con su inteligencia humana Jesús aprendió muchas cosas mediante la experiencia. Pero, también como hombre, el Hijo de Dios tenía un conocimiento íntimo e inmediato de Dios su Padre. Penetraba asimismo los pensamientos secretos de los hombres y conocía plenamente los designios eternos que Él había venido a revelar.

 

91. ¿Cómo concordaban las dos voluntades del Verbo encarnado?

475
482

Jesús tenía una voluntad divina y una voluntad humana. En su vida terrena, el Hijo de Dios ha querido humanamente lo que Él ha decidido divinamente junto con el Padre y el Espíritu Santo para nuestra salvación. La voluntad humana de Cristo sigue, sin oposición o resistencia, su voluntad divina, y está subordinada a ella.

 

92. ¿Tenía Cristo un verdadero cuerpo humano?

476-477

Cristo asumió un verdadero cuerpo humano, mediante el cual Dios invisible se hizo visible. Por esta razón, Cristo puede ser representado y venerado en las sagradas imágenes.

 

93. ¿Qué representa el Corazón de Jesús?

478

Cristo nos ha conocido y amado con un corazón humano. Su Corazón traspasado por nuestra salvación es el símbolo del amor infinito que Él tiene al Padre y a cada uno de los hombres.

 

94. ¿Qué significa la expresión «concebido por obra y gracia del Espíritu Santo»?

484-486

Que Jesús fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo significa que la Virgen María concibió al Hijo eterno en su seno por obra del Espíritu Santo y sin la colaboración de varón: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti» (Lc 1, 35), le dijo el ángel en la Anunciación.

 

95. «...Nacido de la Virgen María...»: ¿por qué María es verdaderamente Madre de Dios?

495
509

María es verdaderamente Madre de Dios porque es la madre de Jesús (Jn 2, 1; 19, 25). En efecto, aquél que fue concebido por obra del Espíritu Santo y fue verdaderamente Hijo suyo, es el Hijo eterno de Dios Padre. Es Dios mismo.

 

96. ¿Qué significa «Inmaculada Concepción»?

487-492
508

Dios eligió gratuitamente a María desde toda la eternidad para que fuese la Madre de su Hijo; para cumplir esta misión fue concebida inmaculada. Esto significa que, por la gracia de Dios y en previsión de los méritos de Jesucristo, María fue preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción.

 

97. ¿Cómo colabora María al plan divino de la salvación?

493-494
508-511

Por la gracia de Dios, María permaneció inmune de todo pecado personal durante toda su existencia. Ella es la «llena de gracia» (Lc 1, 28), la «toda Santa». Y cuando el ángel le anuncia que va a dar a luz «al Hijo del Altísimo» (Lc 1, 32), ella da libremente su consentimiento «por obediencia de la fe» (Rm 1, 5). María se ofrece totalmente a la Persona y a la obra de Jesús, su Hijo, abrazando con toda su alma la voluntad divina de salvación.

 

98. ¿Qué significa la concepción virginal de Jesús?

496-498
503

La concepción virginal de Jesús significa que éste fue concebido en el seno de la Virgen María sólo por el poder del Espíritu Santo, sin concurso de varón. Él es Hijo del Padre celestial según la naturaleza divina, e Hijo de María según la naturaleza humana, pero es propiamente Hijo de Dios según las dos naturalezas, al haber en Él una sola Persona, la divina.

 

99. ¿En qué sentido María es «siempre Virgen»?

499-507
510

María es siempre virgen en el sentido de que ella «fue Virgen al concebir a su Hijo, Virgen al parir, Virgen durante el embarazo, Virgen después del parto, Virgen siempre» (San Agustín). Por tanto, cuando los Evangelios hablan de «hermanos y hermanas de Jesús», se refieren a parientes próximos de Jesús, según una expresión empleada en la Sagrada Escritura.

 

100. ¿De qué modo la maternidad espiritual de María es universal?

501-507
511

María tuvo un único Hijo, Jesús, pero en Él su maternidad espiritual se extiende a todos los hombres, que Jesús vino a salvar. Obediente junto a Jesucristo, el nuevo Adán, la Virgen es la nueva Eva, la verdadera madre de los vivientes, que coopera con amor de madre al nacimiento y a la formación de todos en el orden de la gracia. Virgen y Madre, María es la figura de la Iglesia, su más perfecta realización.

 

101. ¿En qué sentido toda la vida de Cristo es Misterio?

512-521
561-562

Toda la vida de Cristo es acontecimiento de revelación: lo que es visible en la vida terrena de Jesús conduce a su Misterio invisible, sobre todo al Misterio de su filiación divina: «quien me ve a mí ve al Padre» (Jn 14, 9). Asimismo, aunque la salvación nos viene plenamente con la Cruz y la Resurrección, la vida entera de Cristo es misterio de salvación, porque todo lo que Jesús ha hecho, dicho y sufrido tenía como fin salvar al hombre caído y restablecerlo en su vocación de hijo de Dios.

 

102. ¿Cuáles han sido las preparaciones históricas a los Misterios de Jesús?

522-524

Ante todo hay una larga esperanza de muchos siglos, que revivimos en la celebración litúrgica del tiempo de Adviento. Además de la oscura espera que ha puesto en el corazón de los paganos, Dios ha preparado la venida de su Hijo mediante la Antigua Alianza, hasta Juan el Bautista, que es el último y el mayor de los Profetas.

 

103. ¿Qué nos enseña el Evangelio sobre los Misterios del nacimiento y la infancia de Jesús?

525-530
563-564

En el Nacimiento de Jesús, la gloria del cielo se manifiesta en la debilidad de un niño; la circuncisión es signo de su pertenencia al pueblo hebreo y prefiguración de nuestro Bautismo; la Epifanía es la manifestación del Rey-Mesías de Israel a todos los pueblos; durante la presentación en el Templo, en Simeón y Ana se concentra toda la expectación de Israel, que viene al encuentro de su Salvador; la huida a Egipto y la matanza de los inocentes anuncian que toda la vida de Cristo estará bajo el signo de la persecución; su retorno de Egipto recuerda el Éxodo y presenta a Jesús como el nuevo Moisés: Él es el verdadero y definitivo liberador.

 

104. ¿Qué nos enseña la vida oculta de Jesús en Nazaret?

533-534
564

Durante la vida oculta en Nazaret, Jesús permanece en el silencio de una existencia ordinaria. Nos permite así entrar en comunión con Él en la santidad de la vida cotidiana, hecha de oración, sencillez, trabajo y amor familiar. La sumisión a María y a José, su padre legal, es imagen de la obediencia filial de Jesús al Padre. María y José, con su fe, acogen el misterio de Jesús, aunque no siempre lo comprendan.

 

105. ¿Por qué Jesús recibe de Juan el «Bautismo de conversión para el perdón de los pecados» (Lc 3, 3)?

535-537
565

Jesús recibe de Juan el Bautismo de conversión para inaugurar su vida pública y anticipar el «Bautismo» de su Muerte; y aunque no había en Él pecado alguno, Jesús, «el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo» (Jn 1, 29), acepta ser contado entre los pecadores. El Padre lo proclama su «Hijo predilecto» (Mt 3, 17), y el Espíritu viene a posarse sobre Él. El Bautismo de Jesús es la prefiguración de nuestro bautismo.

 

106. ¿Qué nos revelan las tentaciones de Jesús en el desierto?

538-540
566

Las tentaciones de Jesús en el desierto recapitulan la de Adán en el paraíso y las de Israel en el desierto. Satanás tienta a Jesús en su obediencia a la misión que el Padre le ha confiado. Cristo, nuevo Adán, resiste, y su victoria anuncia la de su Pasión, en la que su amor filial dará suprema prueba de obediencia. La Iglesia se une particularmente a este Misterio en el tiempo litúrgico de la Cuaresma.

 

107. ¿Quién es invitado a formar parte del Reino de Dios, anunciado y realizado por Jesús?

541-546
567

Jesús invita a todos los hombres a entrar en el Reino de Dios; aún el peor de los pecadores es llamado a convertirse y aceptar la infinita misericordia del Padre. El Reino pertenece, ya aquí en la tierra, a quienes lo acogen con corazón humilde. A ellos les son revelados los misterios del Reino de Dios.

 

108. ¿Por qué Jesús manifiesta el Reino mediante signos y milagros?

547-550
567

Jesús acompaña su palabra con signos y milagros para atestiguar que el Reino está presente en Él, el Mesías. Si bien cura a algunas personas, Él no ha venido para abolir todos los males de esta tierra, sino ante todo para liberarnos de la esclavitud del pecado. La expulsión de los demonios anuncia que su Cruz se alzará victoriosa sobre «el príncipe de este mundo» (Jn 12, 31).

 

109. ¿Qué autoridad confiere Jesús a sus Apóstoles en el Reino?

551-553
567

Jesús elige a los Doce, futuros testigos de su Resurrección, y los hace partícipes de su misión y de su autoridad para enseñar, absolver los pecados, edificar y gobernar la Iglesia. En este colegio, Pedro recibe «las llaves del Reino» (Mt 16, 19) y ocupa el primer puesto, con la misión de custodiar la fe en su integridad y de confirmar en ella a sus hermanos.

 

110. ¿Cuál es el significado de la Transfiguración?

554-556
568

En la Transfiguración de Jesús aparece ante todo la Trinidad: «el Padre en la voz, el Hijo en el hombre, el Espíritu en la nube luminosa» (Santo Tomás de Aquino). Al evocar, junto a Moisés y Elías, su «partida» (Lc 9, 31), Jesús muestra que su gloria pasa a través de la cruz, y otorga un anticipo de su resurrección y de su gloriosa venida, «que transfigurará este miserable cuerpo nuestro en un cuerpo glorioso como el suyo» (Flp 3, 21).

«En el monte te transfiguraste, Cristo Dios, y tus discípulos contemplaron tu gloria, en cuanto podían comprenderla. Así, cuando te viesen crucificado entenderían que padecías libremente y anunciarían al mundo que tú eres en verdad el resplandor del Padre» (Liturgia bizantina).

 

111. ¿Cómo tuvo lugar la entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén?

557-560
569-570

En el tiempo establecido, Jesús decide subir a Jerusalén para sufrir su Pasión, morir y resucitar. Como Rey-Mesías que manifiesta la venida del Reino, entra en la ciudad montado sobre un asno; y es acogido por los pequeños, cuya aclamación es recogida por el Sanctus de la Misa: «¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna! (¡sálvanos!)» (Mt 21, 9). Con la celebración de esta entrada en Jerusalén la liturgia de la Iglesia da inicio cada año a la Semana Santa.

 

«JESUCRISTO PADECIÓ BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO,
FUE CRUCIFICADO, MUERTO Y SEPULTADO»

 

112. ¿Por qué es tan importante el Misterio pascual de Jesús?

571-573

El misterio pascual de Jesús, que comprende su Pasión, Muerte, Resurrección y Glorificación, está en el centro de la fe cristiana, porque el designio salvador de Dios se ha cumplido de una vez por todas con la muerte redentora de su Hijo, Jesucristo.

 

113. ¿Bajo qué acusaciones fue condenado Jesús?

574-576

Algunos jefes de Israel acusaron a Jesús de actuar contra la Ley, contra el Templo de Jerusalén y, particularmente, contra la fe en el Dios único, porque se proclamaba Hijo de Dios. Por ello lo entregaron a Pilato para que lo condenase a muerte.

 

114. ¿Cómo se comportó Jesús con la Ley de Israel?

577-582
592

Jesús no abolió la Ley dada por Dios a Moisés en el Sinaí, sino que la perfeccionó, dándole su interpretación definitiva. Él es el Legislador divino que ejecuta íntegramente esta Ley. Aún más, es el siervo fiel que, con su muerte expiatoria, ofrece el único sacrificio capaz de redimir todas «las transgresiones cometidas por los hombres contra la Primera Alianza» (Hb 9, 15).

 

115. ¿Cuál fue la actitud de Jesús hacia el Templo de Jerusalén?

583-586
593

Jesús fue acusado de hostilidad hacia al Templo. Sin embargo, lo veneró como «la casa de su Padre» (Jn 2, 16), y allí impartió gran parte de sus enseñanzas. Pero también predijo la destrucción del Templo, en relación con su propia muerte, y se presentó a sí mismo como la morada definitiva de Dios en medio de los hombres.

 

116. ¿Contradijo Jesús la fe de Israel en el Dios Único y Salvador?

587-591
594

Jesús nunca contradijo la fe en un Dios único, ni siquiera cuando cumplía la obra divina por excelencia, que realizaba las promesas mesiánicas y lo revelaba como igual a Dios: el perdón de los pecados. La exigencia de Jesús de creer en Él y convertirse permite entender la trágica incomprensión del Sanedrín, que juzgó que Jesús merecía la muerte como blasfemo.

 

117. ¿Quién es responsable de la muerte de Jesús?

595-598

La pasión y muerte de Jesús no pueden ser imputadas indistintamente al conjunto de los judíos que vivían entonces, ni a los restantes judíos venidos después. Todo pecador, o sea todo hombre, es realmente causa e instrumento de los sufrimientos del Redentor; y aún más gravemente son culpables aquellos que más frecuentemente caen en pecado y se deleitan en los vicios, sobre todo si son cristianos.

 

118. ¿Por qué la muerte de Cristo forma parte del designio de Dios?

599-605
619

Al fin de reconciliar consigo a todos los hombres, destinados a la muerte a causa del pecado, Dios tomó la amorosa iniciativa de enviar a su Hijo para que se entregara a la muerte por los pecadores. Anunciada ya en el Antiguo Testamento, particularmente como sacrificio del Siervo doliente, la muerte de Jesús tuvo lugar según las Escrituras.

 

119. ¿De qué modo Cristo se ofreció a sí mismo al Padre?

606-609
620

Toda la vida de Cristo es una oblación libre al Padre para dar cumplimiento a su designio de salvación. Él da «su vida como rescate por muchos» (Mc 10, 45), y así reconcilia a toda la humanidad con Dios. Su sufrimiento y su muerte manifiestan cómo su humanidad fue el instrumento libre y perfecto del Amor divino, que quiere la salvación de todos los hombres.

 

120. ¿Cómo se manifiesta en la última Cena la oblación de Jesús?

610-611
621

En la última Cena con los Apóstoles, la víspera de su Pasión, Jesús anticipa, es decir, significa y realiza anticipadamente la oblación libre de sí mismo: «Esto es mi Cuerpo que será entregado por vosotros», «ésta es mi sangre que será derramada...» (Lc 22, 19-20). De este modo, Jesús instituye, al mismo tiempo, la Eucaristía como «memorial» (1 Co 11, 25) de su sacrificio, y a sus Apóstoles como sacerdotes de la nueva Alianza.

 

121. ¿Qué sucede en la agonía del huerto de Getsemaní?

612

En el huerto de Getsemaní, a pesar del horror que suponía la muerte para la humanidad absolutamente santa de Aquél que es «el autor de la vida» (Hch 3, 15), la voluntad humana del Hijo de Dios se adhiere a la voluntad del Padre; para salvarnos acepta soportar nuestros pecados en su cuerpo, «haciéndose obediente hasta la muerte» (Flp 2, 8).

 

122. ¿Cuáles son los efectos del sacrificio de Cristo en la Cruz?

613-617
622-623

Jesús ofreció libremente su vida en sacrificio expiatorio, es decir, ha reparado nuestras culpas con la plena obediencia de su amor hasta la muerte. Este amor hasta el extremo (cf. Jn 13, 1) del Hijo de Dios reconcilia a la humanidad entera con el Padre. El sacrificio pascual de Cristo rescata, por tanto, a los hombres de modo único, perfecto y definitivo, y les abre a la comunión con Dios.

 

123. ¿Por qué llama Jesús a sus discípulos a cargar con la propia Cruz?

618

Al llamar a sus discípulos a tomar su cruz y seguirle (cf. Mt 16, 24), Jesús quiere asociar a su sacrificio redentor a aquellos mismos que son sus primeros beneficiarios.

 

124. ¿En qué condiciones se encontraba el cuerpo de Cristo mientras estaba en el sepulcro?

624-630

Cristo sufrió una verdadera muerte, y verdaderamente fue sepultado. Pero la virtud divina preservó su cuerpo de la corrupción.

 

JESUCRISTO DESCENDIÓ A LOS INFIERNOS,
AL TERCER DÍA RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS

 

125. ¿Qué eran «los infiernos» a los que Jesús descendió»?

632-637

Los «infiernos» –distintos del «infierno» de la condenación– constituían el estado de todos aquellos, justos e injustos, que habían muerto antes de Cristo. Con el alma unida a su Persona divina, Jesús tomó en los infiernos a los justos que aguardaban a su Redentor para poder acceder finalmente a la visión de Dios. Después de haber vencido, mediante su propia muerte, a la muerte y al diablo «que tenía el poder de la muerte» (Hb 2, 14), Jesús liberó a los justos, que esperaban al Redentor, y les abrió las puertas del Cielo.

 

126. ¿Qué lugar ocupa la Resurrección de Cristo en nuestra fe?

631. 638

La Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, y representa, con la Cruz, una parte esencial del Misterio pascual.

 

127. ¿Qué «signos» atestiguan la Resurrección de Cristo?

Además del signo esencial, que es el sepulcro vacío, la Resurrección de Jesús es atestiguada por las mujeres, las primeras que encontraron a Jesús resucitado y lo anunciaron a los Apóstoles. Jesús después «se apareció a Cefas (Pedro) y luego a los Doce, más tarde se apareció a más de quinientos hermanos a la vez» (1 Co 15, 5-6), y aún a otros. Los Apóstoles no pudieron inventar la Resurrección, puesto que les parecía imposible: en efecto, Jesús les echó en cara su incredulidad.

 

128. ¿Por qué la Resurrección es también un acontecimiento trascendente?

647
656-657

La Resurrección de Cristo es un acontecimiento trascendente porque, además de ser un evento histórico, verificado y atestiguado mediante signos y testimonios, transciende y sobrepasa la historia como misterio de la fe, en cuanto implica la entrada de la humanidad de Cristo en la gloria de Dios. Por este motivo, Cristo resucitado no se manifestó al mundo, sino a sus discípulos, haciendo de ellos sus testigos ante el pueblo.

 

129. ¿Cuál es el estado del cuerpo resucitado de Jesús?

645-646

La Resurrección de Cristo no es un retorno a la vida terrena. Su cuerpo resucitado es el mismo que fue crucificado, y lleva las huellas de su pasión, pero ahora participa ya de la vida divina, con las propiedades de un cuerpo glorioso. Por esta razón Jesús resucitado es soberanamente libre de aparecer a sus discípulos donde quiere y bajo diversas apariencias.

 

130. ¿De qué modo la Resurrección es obra de la Santísima Trinidad?

648-650

La Resurrección de Cristo es una obra trascendente de Dios. Las tres Personas divinas actúan conjuntamente, según lo que es propio de cada una: el Padre manifiesta su poder, el Hijo «recobra la vida, porque la ha dado libremente» (Jn 10, 17), reuniendo su alma y su cuerpo, que el Espíritu Santo vivifica y glorifica.

 

131. ¿Cuál es el sentido y el alcance salvífico de la Resurrección?

651-655
658

La Resurrección de Cristo es la culminación de la Encarnación. Es una prueba de la divinidad de Cristo, confirma cuanto hizo y enseñó y realiza todas las promesas divinas en nuestro favor. Además, el Resucitado, vencedor del pecado y de la muerte, es el principio de nuestra justificación y de nuestra resurrección: ya desde ahora nos procura la gracia de la adopción filial, que es real participación de su vida de Hijo unigénito; más tarde, al final de los tiempos, Él resucitará nuestro cuerpo.

 

«JESUCRISTO SUBIÓ A LOS CIELOS, Y ESTÁ SENTADO
A LA DERECHA DE DIOS, PADRE TODOPODEROSO»

 

132. ¿Qué representa la Ascensión?

659-667

Cuarenta días después de haberse mostrado a los Apóstoles bajo los rasgos de una humanidad ordinaria, que velaban su gloria de Resucitado, Cristo subió a los cielos y se sentó a la derecha del Padre. Desde entonces el Señor reina con su humanidad en la gloria eterna de Hijo de Dios, intercede incesantemente ante el Padre en favor nuestro, nos envía su Espíritu y nos da la esperanza de llegar un día junto a Él, al lugar que nos tiene preparado.

 

«DESDE ALLÍ HA DE VENIR A JUZGAR
A VIVOS Y MUERTOS»

 

133. ¿Cómo reina ahora el Señor Jesús?

668-674
680

Como Señor del cosmos y de la historia, Cabeza de su Iglesia, Cristo glorificado permanece misteriosamente en la tierra, donde su Reino está ya presente, como germen y comienzo, en la Iglesia. Un día volverá en gloria, pero no sabemos el momento. Por esto, vivimos vigilantes, pidiendo: «¡Ven, Señor Jesús!» (Ap 22, 20).

 

134. ¿Cómo se realizará la venida del Señor en la gloria?

675-677
680

Después del último estremecimiento cósmico de este mundo que pasa, la venida gloriosa de Cristo acontecerá con el triunfo definitivo de Dios en la Parusía y con el Juicio final. Así se consumará el Reino de Dios.

 

135. ¿Cómo juzgará Cristo a los vivos y a los muertos?

678-679
681-682

Cristo juzgará a los vivos y a los muertos con el poder que ha obtenido como Redentor del mundo, venido para salvar a los hombres. Los secretos de los corazones serán desvelados, así como la conducta de cada uno con Dios y el prójimo. Todo hombre será colmado de vida o condenado para la eternidad, según sus obras. Así se realizará «la plenitud de Cristo» (Ef 4, 13), en la que «Dios será todo en todos» (1 Co 15, 28).

 

CAPÍTULO TERCERO
«CREO EN EL ESPÍRITU SANTO»

 

136. ¿Qué quiere decir la Iglesia cuando confiesa: «Creo en el Espíritu Santo»?

683-686

Creer en el Espíritu Santo es profesar la fe en la tercera Persona de la Santísima Trinidad, que procede del Padre y del Hijo y «que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria». El Espíritu Santo «ha sido enviado a nuestros corazones» (Ga 4, 6), a fin de que recibamos la nueva vida de hijos de Dios.

 

137. ¿Por qué la misión del Hijo y la del Espíritu son inseparables?

687-690
742-743

La misión del Hijo y la del Espíritu son inseparables porque en la Trinidad indivisible, el Hijo y el Espíritu son distintos, pero inseparables. En efecto, desde el principio hasta el fin de los tiempos, cuando Dios envía a su Hijo, envía también su Espíritu, que nos une a Cristo en la fe, a fin de que podamos, como hijos adoptivos, llamar a Dios «Padre» (Rm 8, 15). El Espíritu es invisible, pero lo conocemos por medio de su acción, cuando nos revela el Verbo y cuando obra en la Iglesia.

 

138. ¿Cuáles son los apelativos del Espíritu Santo?

691-693

«Espíritu Santo» es el nombre propio de la tercera Persona de la Santísima Trinidad. Jesús lo llama también Espíritu Paráclito (Consolador, Abogado) y Espíritu de Verdad. El Nuevo Testamento lo llama Espíritu de Cristo, del Señor, de Dios, Espíritu de la gloria y de la promesa.

 

139. ¿Con qué símbolos se representa al Espíritu Santo?

694-701

Son numerosos los símbolos con los que se representa al Espíritu Santo: el agua viva, que brota del corazón traspasado de Cristo y sacia la sed de los bautizados; la unción con el óleo, que es signo sacramental de la Confirmación; el fuego, que transforma cuanto toca; la nube oscura y luminosa, en la que se revela la gloria divina; la imposición de manos, por la cual se nos da el Espíritu; y la paloma, que baja sobre Cristo en su bautismo y permanece en Él.

 

140. ¿Qué significa que el Espíritu «habló por los Profetas»?

687-688
702-706
743

Con el término «Profetas» se entiende a cuantos fueron inspirados por el Espíritu Santo para hablar en nombre de Dios. La obra reveladora del Espíritu en las profecías del Antiguo Testamento halla su cumplimiento en la revelación plena del misterio de Cristo en el Nuevo Testamento.

 

141. ¿Cuál es la obra del Espíritu Santo en Juan el Bautista?

717-720

El Espíritu colma con sus dones a Juan el Bautista, el último profeta del Antiguo Testamento, quien, bajo la acción del Espíritu, es enviado para que «prepare al Señor un pueblo bien dispuesto» (Lc 1, 17) y anunciar la venida de Cristo, Hijo de Dios: aquel sobre el que ha visto descender y permanecer el Espíritu, «aquel que bautiza en el Espíritu» (Jn 1, 33).

 

142. ¿Cuál es la obra del Espíritu Santo en María?

721-726
744

El Espíritu Santo culmina en María las expectativas y la preparación del Antiguo Testamento para la venida de Cristo. De manera única la llena de gracia y hace fecunda su virginidad, para dar a luz al Hijo de Dios encarnado. Hace de Ella la Madre del «Cristo total», es decir, de Jesús Cabeza y de la Iglesia su cuerpo. María está presente entre los Doce el día de Pentecostés, cuando el Espíritu inaugura los «últimos tiempos» <con la manifestación de la Iglesia.

 

143. ¿Qué relación existe entre el Espíritu y Jesucristo, en su misión en la tierra?

727-730
745-746

Desde el primer instante de la Encarnación, el Hijo de Dios, por la unción del Espíritu Santo, es consagrado Mesías en su humanidad. Jesucristo revela al Espíritu con su enseñanza, cumpliendo la promesa hecha a los Padres, y lo comunica a la Iglesia naciente, exhalando su aliento sobre los Apóstoles después de su Resurrección.

 

144. ¿Qué sucedió el día de Pentecostés?

731-732
738

En Pentecostés, cincuenta días después de su Resurrección, Jesucristo glorificado infunde su Espíritu en abundancia y lo manifiesta como Persona divina, de modo que la Trinidad Santa queda plenamente revelada. La misión de Cristo y del Espíritu se convierte en la misión de la Iglesia, enviada para anunciar y difundir el misterio de la comunión trinitaria.

«Hemos visto la verdadera Luz, hemos recibido el Espíritu celestial,
hemos encontrado la verdadera fe: adoramos la Trinidad indivisible porque
Ella nos ha salvado»
(Liturgia bizantina. Tropario de las vísperas de Pentecostés).

 

145. ¿Qué hace el Espíritu Santo en la Iglesia?

733-741
747

El Espíritu Santo edifica, anima y santifica a la Iglesia; como Espíritu de Amor, devuelve a los bautizados la semejanza divina, perdida a causa del pecado, y los hace vivir en Cristo la vida misma de la Trinidad Santa. Los envía a dar testimonio de la Verdad de Cristo y los organiza en sus respectivas funciones, para que todos den «el fruto del Espíritu» (Ga 5, 22).

 

146. ¿Cómo actúan Cristo y su Espíritu en el corazón de los bautizados?

738-741

Por medio de los sacramentos, Cristo comunica su Espíritu a los miembros de su Cuerpo, y la gracia de Dios, que da frutos de vida nueva, según el Espíritu. El Espíritu Santo, finalmente, es el Maestro de la oración.

 

«CREO EN LA SANTA IGLESIA CATÓLICA»
La Iglesia en el designio de Dios

 

147. ¿Qué designamos con la palabra «Iglesia»?

751-752
777. 804

Con el término «Iglesia» se designa al pueblo que Dios convoca y reúne desde todos los confines de la tierra, para constituir la asamblea de todos aquellos que, por la fe y el Bautismo, han sido hechos hijos de Dios, miembros de Cristo y templo del Espíritu Santo.

 

148. ¿Hay otros nombres e imágenes con los que la Biblia designe a la Iglesia?

753-757

En la Sagrada Escritura encontramos muchas imágenes que ponen de relieve aspectos complementarios del misterio de la Iglesia. El Antiguo Testamento prefiere imágenes ligadas al Pueblo de Dios; el Nuevo Testamento aquellas vinculadas a Cristo como Cabeza de este pueblo, que es su Cuerpo, y las imágenes sacadas de la vida pastoril (redil, grey, ovejas), agrícola (campo, olivo, viña), de la construcción (morada, piedra, templo) y familiar (esposa, madre, familia).

 

149. ¿Cuál es el origen y la consumación de la Iglesia?

758-766
778

La Iglesia tiene su origen y realización en el designio eterno de Dios. Fue preparada en la Antigua Alianza con la elección de Israel, signo de la reunión futura de todas las naciones. Fundada por las palabras y las acciones de Jesucristo, fue realizada, sobre todo, mediante su muerte redentora y su Resurrección. Más tarde, se manifestó como misterio de salvación mediante la efusión del Espíritu Santo en Pentecostés. Al final de los tiempos, alcanzará su consumación como asamblea celestial de todos los redimidos.

 

150. ¿Cuál es la misión de la Iglesia?

767-769

La misión de la Iglesia es la de anunciar e instaurar entre todos los pueblos el Reino de Dios inaugurado por Jesucristo. La Iglesia es el germen e inicio sobre la tierra de este Reino de salvación.

 

151. ¿En qué sentido la Iglesia es Misterio?

770-773
779

La Iglesia es Misterio en cuanto que en su realidad visible se hace presente y operante una realidad espiritual y divina, que se percibe solamente con los ojos de la fe.

 

152. ¿Qué significa que la Iglesia es sacramento universal de salvación?

774-776
780

La Iglesia es sacramento universal de salvación en cuanto es signo e instrumento de la reconciliación y la comunión de toda la humanidad con Dios, así como de la unidad de todo el género humano.

 

La Iglesia: Pueblo de Dios, cuerpo de Cristo,
templo del Espíritu Santo

 

153. ¿Por qué la Iglesia es el Pueblo de Dios?

781
802-804

La Iglesia es el Pueblo de Dios porque Él quiso santificar y salvar a los hombres no aisladamente, sino constituyéndolos en un solo pueblo, reunido en la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

 

154. ¿Cuáles son las características del Pueblo de Dios?

782

Este pueblo, del que se llega a ser miembro mediante la fe en Cristo y el Bautismo, tiene por origen a Dios Padre, por cabeza a Jesucristo, por condición la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, por ley el mandamiento nuevo del amor, por misión la de ser sal de la tierra y luz del mundo, por destino el Reino de Dios, ya iniciado en la Tierra.

 

155. ¿En qué sentido el Pueblo de Dios participa de las tres funciones de Cristo: Sacerdote, Profeta y Rey?

783-786

El Pueblo de Dios participa del oficio sacerdotal de Cristo en cuanto los bautizados son consagrados por el Espíritu Santo para ofrecer sacrificios espirituales; participa de su oficio profético cuando, con el sentido sobrenatural de la fe, se adhiere indefectiblemente a ella, la profundiza y la testimonia; participa de su función regia con el servicio, imitando a Jesucristo, quien siendo rey del universo, se hizo siervo de todos, sobre todo de los pobres y los que sufren.

 

156. ¿De qué modo la Iglesia es cuerpo de Cristo?

787-791
805-806

La Iglesia es cuerpo de Cristo porque, por medio del Espíritu, Cristo muerto y resucitado une consigo íntimamente a sus fieles. De este modo los creyentes en Cristo, en cuanto íntimamente unidos a Él, sobre todo en la Eucaristía, se unen entre sí en la caridad, formando un solo cuerpo, la Iglesia. Dicha unidad se realiza en la diversidad de miembros y funciones.

 

157. ¿Quién es la cabeza de este Cuerpo?

792-795
807

Cristo «es la Cabeza del Cuerpo, que es la Iglesia» (Col 1, 18). La Iglesia vive de Él, en Él y por Él. Cristo y la Iglesia forman el «Cristo total» (San Agustín); «la Cabeza y los miembros, como si fueran una sola persona mística» (Santo Tomás de Aquino).

 

158. ¿Por qué llamamos a la Iglesia esposa de Cristo?

796
808

Llamamos a la Iglesia esposa de Cristo porque el mismo Señor se definió a sí mismo como «el esposo» (Mc 2, 19), que ama a la Iglesia uniéndola a sí con una Alianza eterna. Cristo se ha entregado por ella para purificarla con su sangre, «santificarla» (Ef 5, 26) y hacerla Madre fecunda de todos los hijos de Dios. Mientras el término «cuerpo» manifiesta la unidad de la «cabeza» con los miembros, el término «esposa» acentúa la distinción de ambos en la relación personal.

 

159. ¿Por qué la Iglesia es llamada templo del Espíritu Santo?

797-798
809-810

La Iglesia es llamada templo del Espíritu Santo porque el Espíritu vive en el cuerpo que es la Iglesia: en su Cabeza y en sus miembros; Él además edifica la Iglesia en la caridad con la Palabra de Dios, los sacramentos, las virtudes y los carismas.

«Lo que nuestro espíritu, es decir, nuestra alma, es para nuestros miembros,
eso mismo es el Espíritu Santo para los miembros de Cristo, para el Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia»
(San Agustín).

 

160. ¿Qué son los carismas?

799-801

Los carismas son dones especiales del Espíritu Santo concedidos a cada uno para el bien de los hombres, para las necesidades del mundo y, en particular, para la edificación de la Iglesia, a cuyo Magisterio compete el discernimiento sobre ellos.

 

La Iglesia es una, santa, católica y apostólica

 

161. ¿Por qué la Iglesia es una?

813-815
866

La Iglesia es una porque tiene como origen y modelo la unidad de un solo Dios en la Trinidad de las Personas; como fundador y cabeza a Jesucristo, que restablece la unidad de todos los pueblos en un solo cuerpo; como alma al Espíritu Santo que une a todos los fieles en la comunión en Cristo. La Iglesia tiene una sola fe, una sola vida sacramental, una única sucesión apostólica, una común esperanza y la misma caridad.

 

162. ¿Dónde subsiste la única Iglesia de Cristo?

816
870

La única Iglesia de Cristo, como sociedad constituida y organizada en el mundo, subsiste (subsistit in) en la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con él. Sólo por medio de ella se puede obtener la plenitud de los medios de salvación, puesto que el Señor ha confiado todos los bienes de la Nueva Alianza únicamente al colegio apostólico, cuya cabeza es Pedro.

 

163. ¿Cómo se debe considerar entonces a los cristianos no católicos?

817-819

En las Iglesias y comunidades eclesiales que se separaron de la plena comunión con la Iglesia católica, se hallan muchos elementos de santificación y verdad. Todos estos bienes proceden de Cristo e impulsan hacia la unidad católica. Los miembros de estas Iglesias y comunidades se incorporan a Cristo en el Bautismo, por ello los reconocemos como hermanos.

 

164. ¿Cómo comprometerse en favor de la unidad de los cristianos?

820-822
866

El deseo de restablecer la unión de todos los cristianos es un don de Cristo y un llamamiento del Espíritu; concierne a toda la Iglesia y se actúa mediante la conversión del corazón, la oración, el recíproco conocimiento fraterno y el diálogo teológico.

 

165. ¿En qué sentido la Iglesia es santa?

823-829
867

La Iglesia es santa porque Dios santísimo es su autor; Cristo se ha entregado a sí mismo por ella, para santificarla y hacerla santificante; el Espíritu Santo la vivifica con la caridad. En la Iglesia se encuentra la plenitud de los medios de salvación. La santidad es la vocación de cada uno de sus miembros y el fin de toda su actividad. Cuenta en su seno con la Virgen María e innumerables santos, como modelos e intercesores. La santidad de la Iglesia es la fuente de la santificación de sus hijos, los cuales, aquí en la tierra, se reconocen todos pecadores, siempre necesitados de conversión y de purificación.

 

166. ¿Por qué decimos que la Iglesia es católica?

830-831
868

La Iglesia es católica, es decir universal, en cuanto en ella Cristo está presente: «Allí donde está Cristo Jesús, está la Iglesia Católica» (San Ignacio de Antioquía). La Iglesia anuncia la totalidad y la integridad de la fe; lleva en sí y administra la plenitud de los medios de salvación; es enviada en misión a todos los pueblos, pertenecientes a cualquier tiempo o cultura.

 

167. ¿Es católica la Iglesia particular?

832-835

Es católica toda Iglesia particular, (esto es la diócesis y la eparquía), formada por la comunidad de los cristianos que están en comunión, en la fe y en los sacramentos, con su obispo ordenado en la sucesión apostólica y con la Iglesia de Roma, «que preside en la caridad» (San Ignacio de Antioquía).

 

168. ¿Quién pertenece a la Iglesia católica?

836-838

Todos los hombres, de modos diversos, pertenecen o están ordenados a la unidad católica del Pueblo de Dios. Está plenamente incorporado a la Iglesia Católica quien, poseyendo el Espíritu de Cristo, se encuentra unido a la misma por los vínculos de la profesión de fe, de los sacramentos, del gobierno eclesiástico y de la comunión. Los bautizados que no realizan plenamente dicha unidad católica están en una cierta comunión, aunque imperfecta, con la Iglesia católica.

 

169. ¿Cuál es la relación de la Iglesia católica con el pueblo judío?

839-840

La Iglesia católica se reconoce en relación con el pueblo judío por el hecho de que Dios eligió a este pueblo, antes que a ningún otro, para que acogiera su Palabra. Al pueblo judío pertenecen «la adopción como hijos, la gloria, las alianzas, la legislación, el culto, las promesas, los patriarcas; de él procede Cristo según la carne» (Rm 9, 4-5). A diferencia de las otras religiones no cristianas, la fe judía es ya una respuesta a la Revelación de Dios en la Antigua Alianza.

 

170. ¿Qué vínculo existe entre la Iglesia católica y las religiones no cristianas?

841-845

El vínculo entre la Iglesia católica y las religiones no cristianas proviene, ante todo, del origen y el fin comunes de todo el género humano. La Iglesia católica reconoce que cuanto de bueno y verdadero se encuentra en las otras religiones viene de Dios, es reflejo de su verdad, puede preparar para la acogida del Evangelio y conducir hacia la unidad de la humanidad en la Iglesia de Cristo.

 

171. ¿Qué significa la afirmación «fuera de la Iglesia no hay salvación»?

846-848

La afirmación «fuera de la Iglesia no hay salvación» significa que toda salvación viene de Cristo-Cabeza por medio de la Iglesia, que es su Cuerpo. Por lo tanto no pueden salvarse quienes, conociendo la Iglesia como fundada por Cristo y necesaria para la salvación, no entran y no perseveran en ella. Al mismo tiempo, gracias a Cristo y a su Iglesia, pueden alcanzar la salvación eterna todos aquellos que, sin culpa alguna, ignoran el Evangelio de Cristo y su Iglesia, pero buscan sinceramente a Dios y, bajo el influjo de la gracia, se esfuerzan en cumplir su voluntad, conocida mediante el dictamen de la conciencia.

 

172. ¿Por qué la Iglesia debe anunciar el Evangelio a todo el mundo?

849-851

La Iglesia debe anunciar el Evangelio a todo el mundo porque Cristo ha ordenado: «Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28, 19). Este mandato misionero del Señor tiene su fuente en el amor eterno de Dios, que ha enviado a su Hijo y a su Espíritu porque «quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1 Tm 2, 4)

 

173. ¿De qué modo la Iglesia es misionera?

852-856

La Iglesia es misionera porque, guiada por el Espíritu Santo, continúa a lo largo de los siglos la misión del mismo Cristo. Por tanto, los cristianos deben anunciar a todos la Buena Noticia traída por Jesucristo, siguiendo su camino y dispuestos incluso al sacrificio de sí mismos hasta el martirio.

 

174. ¿Por qué la Iglesia es apostólica?

857
869

La Iglesia es apostólica por su origen, ya que fue construida «sobre el fundamento de los Apóstoles» (Ef 2, 20); por su enseñanza, que es la misma de los Apóstoles; por su estructura, en cuanto es instruida, santificada y gobernada, hasta la vuelta de Cristo, por los Apóstoles, gracias a sus sucesores, los obispos, en comunión con el sucesor de Pedro.

 

175. ¿En qué consiste la misión de los Apóstoles?

858-861

La palabra Apóstol significa enviado. Jesús, el Enviado del Padre, llamó consigo a doce de entre sus discípulos, y los constituyó como Apóstoles suyos, convirtiéndolos en testigos escogidos de su Resurrección y en fundamentos de su Iglesia. Jesús les dio el mandato de continuar su misión, al decirles: «Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo» (Jn 20, 21) y al prometerles que estaría con ellos hasta el fin del mundo.

 

176. ¿Qué es la sucesión apostólica?

861-865

La sucesión apostólica es la transmisión, mediante el sacramento del Orden, de la misión y la potestad de los Apóstoles a sus sucesores, los obispos. Gracias a esta transmisión, la Iglesia se mantiene en comunión de fe y de vida con su origen, mientras a lo largo de los siglos ordena todo su apostolado a la difusión del Reino de Cristo sobre la tierra.

 

Los fieles: jerarquía, laicos, vida consagrada

 

177. ¿Quiénes son los fieles?

871-872

Los fieles son aquellos que, incorporados a Cristo mediante el Bautismo, han sido constituidos miembros del Pueblo de Dios; han sido hecho partícipes, cada uno según su propia condición, de la función sacerdotal, profética y real de Cristo, y son llamados a llevar a cabo la misión confiada por Dios a la Iglesia. Entre ellos hay una verdadera igualdad en su dignidad de hijos de Dios.

 

178. ¿Cómo está formado el Pueblo de Dios?

873
934

En la Iglesia, por institución divina, hay ministros sagrados, que han recibido el sacramento del Orden y forman la jerarquía de la Iglesia. A los demás fieles se les llama laicos. De unos y otros provienen fieles que se consagran de modo especial a Dios por la profesión de los consejos evangélicos: castidad en el celibato, pobreza y obediencia.

 

179. ¿Por qué Cristo instituyó la jerarquía eclesiástica?

874-876
935

Cristo instituyó la jerarquía eclesiástica con la misión de apacentar al Pueblo de Dios en su nombre, y para ello le dio autoridad. La jerarquía está formada por los ministros sagrados: obispos, presbíteros y diáconos. Gracias al sacramento del Orden, los obispos y presbíteros actúan, en el ejercicio de su ministerio, en nombre y en la persona de Cristo cabeza; los diáconos sirven al Pueblo de Dios en la diaconía (servicio) de la palabra, de la liturgia y de la caridad.

 

180. ¿En qué consiste la dimensión colegial del ministerio de la Iglesia?

877

A ejemplo de los doce Apóstoles, elegidos y enviados juntos por Cristo, la unión de los miembros de la jerarquía eclesiástica está al servicio de la comunión de todos los fieles. Cada obispo ejerce su ministerio como miembro del colegio episcopal, en comunión con el Papa, haciéndose partícipe con él de la solicitud por la Iglesia universal. Los sacerdotes ejercen su ministerio en el presbiterio de la Iglesia particular, en comunión con su propio obispo y bajo su guía.

 

181. ¿Por qué el ministerio eclesial tiene también un carácter personal?

878-879

El ministerio eclesial tiene también un carácter personal, en cuanto que, en virtud del sacramento del Orden, cada uno es responsable ante Cristo, que lo ha llamado personalmente, confiriéndole la misión.

 

182. ¿Cuál es la misión del Papa?

881-882
936-937

El Papa, Obispo de Roma y sucesor de san Pedro, es el perpetuo y visible principio y fundamento de la unidad de la Iglesia. Es el Vicario de Cristo, cabeza del colegio de los obispos y pastor de toda la Iglesia, sobre la que tiene, por institución divina, la potestad plena, suprema, inmediata y universal.

 

183. ¿Cuál es la función del colegio de los obispos?

883-885

El colegio de los obispos, en comunión con el Papa y nunca sin él, ejerce también él la potestad suprema y plena sobre la Iglesia.

 

184. ¿Cómo ejercen los obispos la misión de enseñar?

886-890
939

Los obispos, en comunión con el Papa, tienen el deber de anunciar a todos el Evangelio, fielmente y con autoridad, como testigos auténticos de la fe apostólica, revestidos de la autoridad de Cristo. Mediante el sentido sobrenatural de la fe, el Pueblo de Dios se adhiere indefectiblemente a la fe, bajo la guía del Magisterio vivo de la Iglesia.

 

185. ¿Cuándo se ejerce la infalibilidad del Magisterio?

891

La infalibilidad del Magisterio se ejerce cuando el Romano Pontífice, en virtud de su autoridad de Supremo Pastor de la Iglesia, o el colegio de los obispos en comunión con el Papa, sobre todo reunido en un Concilio Ecuménico, proclaman con acto definitivo una doctrina referente a la fe o a la moral; y también cuando el Papa y los obispos, en su Magisterio ordinario, concuerdan en proponer una doctrina como definitiva. Todo fiel debe adherirse a tales enseñanzas con el obsequio de la fe.

 

186. ¿Cómo ejercen los obispos la misión de santificar?

893

Los obispos ejercen su función de santificar a la Iglesia cuando dispensan la gracia de Cristo, mediante el ministerio de la palabra y de los sacramentos, en particular de la Eucaristía; y también con su oración, su ejemplo y su trabajo.

 

187. ¿Cómo ejercen los obispos la misión de gobernar?

894-896

Cada obispo, en cuanto miembro del colegio episcopal, ejerce colegialmente la solicitud por todas las Iglesias particulares y por toda la Iglesia, junto con los demás obispos unidos al Papa. El obispo, a quien se ha confiado una Iglesia particular, la gobierna con la autoridad de su sagrada potestad propia, ordinaria e inmediata, ejercida en nombre de Cristo, Buen Pastor, en comunión con toda la Iglesia y bajo la guía del sucesor de Pedro.

 

188. ¿Cuál es la vocación de los fieles laicos?

897-900
940

Los fieles laicos tienen como vocación propia la de buscar el Reino de Dios, iluminando y ordenando las realidades temporales según Dios. Responden así a la llamada a la santidad y al apostolado, que se dirige a todos los bautizados.

 

189. ¿Cómo participan los fieles laicos en la misión sacerdotal de Cristo?

901-903

Los laicos participan en la misión sacerdotal de Cristo cuando ofrecen como sacrificio espiritual «agradable a Dios por mediación de Jesucristo» (1 P 2, 5), sobre todo en la Eucaristía, la propia vida con todas las obras, oraciones e iniciativas apostólicas, la vida familiar y el trabajo diario, las molestias de la vida sobrellevadas con paciencia, así como los descansos físicos y consuelos espirituales. De esta manera, también los laicos, dedicados a Cristo y consagrados por el Espíritu Santo, ofrecen a Dios el mundo mismo.

 

190. ¿Cómo participan los fieles laicos en la misión profética de Cristo?

904-907
942

Los laicos participan en la misión profética de Cristo cuando acogen cada vez mejor en la fe la Palabra de Cristo, y la anuncian al mundo con el testimonio de la vida y de la palabra, mediante la evangelización y la catequesis. Este apostolado «adquiere una eficacia particular porque se realiza en las condiciones generales de nuestro mundo» (Lumen Gentium 35).

 

191. ¿Cómo participan los fieles laicos en la misión regia de Cristo?

908-913
943

Los laicos participan en la misión regia de Cristo porque reciben de Él el poder de vencer el pecado en sí mismos y en el mundo, por medio de la abnegación y la santidad de la propia vida. Los laicos ejercen diversos ministerios al servicio de la comunidad, e impregnan de valores morales las actividades temporales del hombre y las instituciones de la sociedad.

 

192. ¿Qué es la vida consagrada?

914-916
944

La vida consagrada es un estado de vida reconocido por la Iglesia; una respuesta libre a una llamada particular de Cristo, mediante la cual los consagrados se dedican totalmente a Dios y tienden a la perfección de la caridad, bajo la moción del Espíritu Santo. Esta consagración se caracteriza por la práctica de los consejos evangélicos.

 

193. ¿Qué aporta la vida consagrada a la misión de la Iglesia?

931-933
945

La vida consagrada participa en la misión de la Iglesia mediante una plena entrega a Cristo y a los hermanos, dando testimonio de la esperanza del Reino de los Cielos.

 

«CREO EN LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS»

 

194. ¿Qué significa la expresión «comunión de los santos»?

946-953
960

La expresión «comunión de los santos» indica, ante todo, la común participación de todos los miembros de la Iglesia en las cosas santas (sancta): la fe, los sacramentos, en particular en la Eucaristía, los carismas y otros dones espirituales. En la raíz de la comunión está la caridad que «no busca su propio interés» (1 Co 13, 5), sino que impulsa a los fieles a «poner todo en común» (Hch 4, 32), incluso los propios bienes materiales, para el servicio de los más pobres.

 

195. ¿Qué otra significación tiene la expresión «comunión de los santos»?

954-959
961-962

La expresión «comunión de los santos» designa también la comunión entre las personas santas (sancti), es decir, entre quienes por la gracia están unidos a Cristo muerto y resucitado. Unos viven aún peregrinos en este mundo; otros, ya difuntos, se purifican, ayudados también por nuestras plegarias; otros, finalmente, gozan ya de la gloria de Dios e interceden por nosotros. Todos juntos forman en Cristo una sola familia, la Iglesia, para alabanza y gloria de la Trinidad.

 

 

 

 

María, Madre de Cristo, Madre de la Iglesia

 

196. ¿En qué sentido la Bienaventurada Virgen María es Madre de la Iglesia?

963-966
973

La Bienaventurada Virgen María es Madre de la Iglesia en el orden de la gracia, porque ha dado a luz a Jesús, el Hijo de Dios, Cabeza del Cuerpo que es la Iglesia. Jesús, agonizante en la cruz, la dio como madre al discípulo con estas palabras: «Ahí tienes a tu madre» (Jn 19, 27).

 

197. ¿Cómo ayuda la Virgen María a la Iglesia?

967-970

Después de la Ascensión de su Hijo, la Virgen María ayudó con su oración a los comienzos de la Iglesia. Incluso tras su Asunción al cielo, ella continúa intercediendo por sus hijos, siendo para todos un modelo de fe y de caridad y ejerciendo sobre ellos un influjo salvífico, que mana de la sobreabundancia de los méritos de Cristo. Los fieles ven en María una imagen y un anticipo de la resurrección que les espera, y la invocan como abogada, auxiliadora, socorro y mediadora.

 

198. ¿Qué tipo de culto se rinde a la Virgen María?

971

A la Virgen María se le rinde un culto singular, que se diferencia esencialmente del culto de adoración, que se rinde sólo a la Santísima Trinidad. Este culto de especial veneración encuentra su particular expresión en las fiestas litúrgicas dedicadas a la Madre de Dios y en la oración mariana, como el santo Rosario, compendio de todo el Evangelio.

 

199. ¿De qué modo la Virgen María es icono escatológico de la Iglesia?

972
974-975

Contemplando a María, la toda santa, ya glorificada en cuerpo y alma, la Iglesia ve en ella lo que la propia Iglesia está llamada a ser sobre la tierra y aquello que será en la patria celestial.

 

«CREO EN EL PERDÓN DE LOS PECADOS»

 

200. ¿Cómo se perdonan los pecados?

976-980
984-985

El primero y principal sacramento para el perdón de los pecados es el Bautismo. Para los pecados cometidos después del Bautismo, Cristo instituyó el sacramento de la Reconciliación o Penitencia, por medio del cual el bautizado se reconcilia con Dios y con la Iglesia.

 

201. ¿Por qué la Iglesia tiene el poder de perdonar los pecados?

981-983
986-987

La Iglesia tiene la misión y el poder de perdonar los pecados porque el mismo Cristo se lo ha dado: «Recibid el Espíritu Santo, a quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados, a quienes se los retengáis, les quedan retenidos» (Jn 20, 22-23).

 

«CREO EN LA RESURRECCIÓN DE LA CARNE»

 

202. ¿Qué se indica con el término «carne» y cuál es su importancia?

976-980
984-985

El término «carne» designa al hombre en su condición de debilidad y mortalidad. «La carne es soporte de la salvación» (Tertuliano). En efecto, creemos en Dios que es el Creador de la carne; creemos en el Verbo hecho carne para rescatar la carne; creemos en la resurrección de la carne, perfección de la Creación y de la redención de la carne.

 

203. ¿Qué significa la expresión «resurrección de la carne»?

990

La expresión «resurrección de la carne» significa que el estado definitivo del hombre no será solamente el alma espiritual separada del cuerpo, sino que también nuestros cuerpos mortales un día volverán a tener vida.

 

204. ¿Qué relación existe entre la resurrección de Cristo y la nuestra?

988-991
1002-1003

Así como Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos y vive para siempre, así también Él resucitará a todos en el último día, con un cuerpo incorruptible: «los que hay