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Vida de las Primeras Comunidades Cristianas

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 Vida de las Primeras Comunidades Cristianas

 

10/04/2012 12:45 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

LAS PERSECUSIONES CONTRA LA IGLESIA

PERSECUCIONES CONTRA LOS CRISTIANOS 

Las persecuciones: siglo I

1.1.Una superstición nueva y maléfica

La primera toma de posición del Estado romano contra los cristianos se remonta al emperador Claudio (41-54 d. de J. C.). Los historiadores Suetonio y Dión Casio refieren que Claudio hizo expulsar a los judíos porque estaban continuamente en litigio entre sí por causa de cierto Chrestos. «Estaríamos ante las primeras reacciones provocadas por el mensaje cristiano en la comunidad de Roma», comenta Karl Baus.

 

Emperador  Claudio

 

 

Emperador Claudio

    

El historiador Cayo Suetonio Tranquilo (70-140 aproximadamente), funcionario imperial de alto rango bajo Trajano y Adriano, intelectual y consejero del emperador, justificará esta y las sucesivas intervenciones del Estado contra los cristianos definiéndolos como «superstición nueva y maléfica»: palabras muy fuertes.

Como superstición el cristianismo es puesto en conexión con la magia. Para los romanos es ese conjunto de prácticas irracionales que magos y hechiceros de personalidad siniestra usan para estafar a la gente ignorante, sin educación filosófica. Magia es lo irracional contra lo racional, el conocimiento vulgar contra el conocimiento filosófico. La acusación de magia (como la de locura) es un arma con la cual el Estado romano tacha y somete a control nuevos y dudosos componentes de la sociedad como el cristianismo.

Con la palabra maléfica (portadora de males) se alienta la sospecha obtusa del vulgo que imagina esta novedad (como toda novedad) empapada de los delitos más deplorables, y por consiguiente causa de los males que cada tanto se desencadenan inexplicablemente, desde la peste al aluvión, desde la carestía a la invasión de los bárbaros.

1.2.Nerón y los cristianos vistos por el intelectual Tácito

En el año 64 un incendio devastó 10 de los 14 barrios de Roma. El emperador Nerón, acusado por el pueblo de ser el autor del mismo, echó la culpa a los cristianos. Empieza la primera gran persecución que durará hasta el 68 y verá perecer entre otros a los apóstoles Pedro y Pablo.

El gran historiador Tácito Cornelio (54-120), senador y cónsul, describirá este acontecimiento escribiendo en tiempo de Trajano sus Annales. Él acusa a Nerón de haber culpado injustamente a los cristianos, pero se declara convencido de que estos merecen las penas más severas, porque su superstición los impulsa a cometer acciones nefandas. No comparte, pues, ni siquiera la compasión que muchos experimentaron al verlos torturados. He aquí la célebre página de Tácito.

 

NErón

 

 

Emperador Nerón

    

 «Para cortar por lo sano los rumores públicos, Nerón inventó los culpables, y sometió a refinadísimas penas a los que el pueblo llamaba cristianos y que eran mal vistos por sus infamias. Su nombre venía de Cristo, quien bajo el reinado de Tiberio había sido condenado al suplicio por orden del procurador Poncio Pilato. Momentáneamente adormecida, esta maléfica superstición irrumpió de nuevo no solo en Judea, lugar de origen de ese azote, sino también en Roma, adonde todo lo que es vergonzoso y abominable viene a confluir y encuentra su consagración.

Primeramente fueron arrestados los que hacían abierta confesión de tal creencia. Después, tras denuncia de estos, fue arrestada una gran muchedumbre, no tanto porque acusados de haber provocado el incendio, sino porque se los consideraba encendidos en odio contra el género humano.
Aquellos que iban a morir eran también expuestos a las burlas: cubiertos de pieles de fieras, morían desgarrados por los perros, o bien eran crucificados, o quemados vivos a manera de antorchas que servían para iluminar las tinieblas cuando se había puesto el sol. Nerón había ofrecido sus jardines para gozar de tal espectáculo, mientras él anunciaba los juegos del circo y en atuendo de cochero se mezclaba con el pueblo, o estaba erguido sobre la carroza.

 Por esto, aunque esos suplicios afectaban gente culpable y que merecía semejantes tormentos originales, nacía sin embargo hacia ellos un sentimiento de compasión, porque eran sacrificados no a la común ventaja sino a la crueldad del príncipe» (15, 44).

Los cristianos eran, pues, considerados también por Tácito como gente despreciable, capaz de crímenes horrendos. Los crímenes más infames atribuidos a los cristianos eran el infanticidio ritual (¡como si en la renovación de la Cena del Señor, en la que se alimentaban de la Eucaristía, mataran a un niño y se lo comieran!) y el incesto (clara tergiversación del abrazo de paz que se hacía en la celebración de la Eucaristía «entre hermanos y hermanas»). Estas acusaciones, nacidas del chismorreo de la gentuza, fueron así sancionadas por la autoridad del emperador, persiguiendo a los cristianos y condenándolos a muerte.

 Desde ese momento (nos lo atestigua Tácito) se añadió a la imputación contra los cristianos también un nuevo crimen: el odio contra el género humano. Plinio el joven, irónicamente, escribirá que con una acusación semejante se habría podido en lo sucesivo condenar a muerte a cualquiera.

1.3. Acusados de ateísmo

Muy escasas son las noticias de la persecución que afectó a los cristianos en el año 89, bajo el emperador Domiciano. De particular importancia es la noticia referida por el historiador griego Dión Casio, que en Roma fue pretor y cónsul. En el libro 67 de su Historia Romana afirma que bajo Domiciano fueron acusados y condenados «por ateísmo» (ateótes) el consul Flavio Clemente y su mujer Domitila, y con ellos muchos otros que «habían adoptado los usos judaicos».

 

 

 

 

Catacumba de Santa Domitilla

    

La acusación de ateísmo, en este siglo, es dirigida contra quien no considera divinidad suprema la majestad imperial. Domiciano, durísimo restaurador de la autoridad central, pretende el culto máximo a su persona, centro y garantía de la «civilización humana».

Es notable que un intelectual como Dión Casio llame «ateísmo» el rechazo del culto al emperador. Significa que en Roma no se admite ninguna idea de Dios que no coincida con la majestad imperial. Quien tiene una idea diversa es eliminado como gravemente peligroso para la «civilización humana».

Las persecuciones: siglo II

2.1. Una asociación ilícita, pero en el fondo inocua

En el 111 Plinio el joven, gobernador de la Bitinia a orillas del Mar Negro, estaba regresando de una inspección de su populosa y rica provincia cuando un incendio devastó la capital, Nicomedia. Mucho se habría podido salvar si hubiera habido bomberos.

 

Trajano

 

 

Emperador Trajano

    

Plinio da parte al emperador Trajano (98-117): «Te toca a ti, señor, valuar si es necesario crear una asociación de bomberos de 150 hombres. De mi parte, cuidaré de que tal asociación no incorpore sino bomberos...» Trajano le responde rechazando la iniciativa: «No te olvides que tu provincia es presa de sociedades de este género. Cualquiera sea su nombre, cualquiera sea la finalidad que nosotros queramos dar a hombres reunidos en un solo cuerpo, esto da lugar, en cada caso y rápidamente, a eterías». El temor a las eterías (nombre griego de las «asociaciones») prevaleció así sobre el temor a los incendios.

El fenómeno era antiguo. Las asociaciones de cualquier tipo que se transformaban en grupos políticos habían inducido a César a prohibir todas las asociaciones en el año 7 a. de J. C.: «Quienquiera establezca una asociación sin autorización especial, es pasible de las mismas penas de aquellos que atacan a mano armada los lugares públicos y los templos». La ley estaba siempre en vigor, pero las asociaciones seguían floreciendo: desde los barqueros del Sena a los médicos de Avenches, desde los comerciantes de vino de Lión a los trompetistas de Lamesi. Todas defendían los intereses de sus afiliados ejerciendo presiones sobre los poderes públicos.

Plinio no tardó en aplicar la prohibición de las eterías a un caso particular que se le presentó en el otoño del 112. Bitinia estaba llena de cristianos. «Es una muchedumbre de todas las edades, de todas las condiciones, esparcida en las ciudades, en la aldeas y en el campo», escribe al emperador. Continúa diciendo haber recibido denuncias por parte de los fabricantes de amuletos religiosos, estorbados por los Cristianos que predicaban la inutilidad de semejantes baratijas. Había instituido una especie de proceso para conocer bien los hechos, y había descubierto que ellos tenían «la costumbre de reunirse en un día fijado, antes de la salida del sol, de cantar un himno a Cristo como a un dios, de comprometerse con juramento a no perpetrar crímenes, a no cometer ni latrocinios ni pillajes ni adulterios, a no faltar a la palabra dada. Ellos tienen también la costumbre de reunirse para tomar su comida que, no obstante las habladurías, es comida ordinaria e innocua». Los cristianos no habían dejado estas reuniones ni siquiera después del edicto del gobernador que recalcaba la interdicción de las eterías.

 

San Ignacio de antioquía

 

 

San Ignacio de Antioquía

    

Prosiguiendo la carta (10, 96), Plinio refiere al emperador que en todo esto no ve nada malo. Pero la repulsa a ofrecer incienso y vino delante de las estatuas del emperador le parece un acto de escarnio sacrílego. La obstinación de estos cristianos le parece «irrazonable y necia».
De la carta de Plinio aparece claro que han cesado las acusaciones absurdas de infanticidio ritual y de incesto. Quedan las de «rehusarse a rendir culto al emperador» (por lo tanto, de lesa majestad), y de constituir una etería.

El emperador responde: «Los cristianos no han de ser perseguidos oficialmente. Si, en cambio, son denunciados y reconocidos culpables, hay que condenarlos». Con otras palabras: Trajano anima a cerrar un ojo sobre ellos: son una etería innocua como los barqueros del Sena y los vendedores de vino de Lión. Pero ya que están practicando una «superstición irrazonable, tonta y fanática» (según la juzga Plinio y otros intelectuales del tiempo como Epicteto), y ya que continúan rehusando el culto al emperador (y por consiguiente se consideran «ajenos» a la vida civil), no se puede pasar todo por alto. Si son denunciados, se los ha de condenar. Continúa luego (si bien en forma menos rígida) el «No es lícito ser cristianos». Víctimas de este período son por cierto el obispo de Jerusalén Simeón, crucificado a la edad de 120 años, e Ignacio obispo de Antioquía, llevado a Roma como ciudadano romano, y allí ajusticiado. La misma política hacia los cristianos es la empleada por los emperadores Adriano (117-138) y Antonino Pío (138-161).

2.2. Marco Aurelio: el cristianismo es una locura

Marco Aurelio (161-180), emperador filósofo, pasó 17 de sus 19 años de imperio guerreando. En las Memorias en que cada noche, bajo la tienda militar, anotaba algunos pensamientos «para sí mismo», se encuentra un gran desprecio hacia el cristianismo. Lo consideraba una locura, porque proponía a la gente común, ignorante, una manera de comportarse (fraternidad universal, perdón, sacrificarse por los otros sin esperar recompensa) que solo los filósofos como él podían comprender y practicar después de largas meditaciones y disciplinas. En un rescrito del 176-177 prohibió que sectarios fanáticos, con la introducción de cultos hasta entonces desconocidos, pusieran en peligro la religión del Estado. La situación de los cristianos, siempre desagradable, bajo él, se tornó más áspera.

 

Coliseo Romano

 

 

Coliseo Romano

    

Las florecientes comunidades del Asia Menor fundadas por el apóstol Pablo fueron sometidas día y noche a robos y saqueos por parte del populacho. En Roma el filósofo Justino y un grupo de intelectuales cristianos fueron condenados a muerte. La floreciente cristiandad de Lyon fue aniquilada a raíz de la acusación de ateísmo e inmoralidad. (Perecieron entre torturas refinadas también la muy joven Blandina y el quinceañero Póntico).

Las relaciones que nos han llegado dan a entender que la opinión pública había ido exacerbándose con respecto a los cristianos. Grandes calamidades públicas (de las guerras a la peste) habían suscitado la convicción de que los dioses estuvieran enojados contra Roma. Cuando se constató que en las celebraciones expiatorias ordenadas por el emperador, los cristianos estaban ausentes, el furor popular buscó pretextos para arremeter contra ellos.

Esta situación siguió también en los primeros años del emperador Cómodo, hijo de Marco Aurelio.

2.3. La ofensiva de los intelectuales contra los cristianos

Bajo el reinado de Marco Aurelio, la ofensiva de los intelectuales de Roma contra los cristianos alcanzó el culmen.

«A menudo y erróneamente -escribe Fabio Ruggiero- se cree que el mundo antiguo combatió la nueva religión con las armas del derecho y de la política. En una palabra, con las persecuciones. Si esto puede ser verdadero (y, de todos modos, solo en parte) para el primer siglo de la era cristiana, ya no lo es más a partir de mediados del segundo siglo. Tanto el mundo gentil como la Iglesia comprenden, más o menos en la misma época, la necesidad de combatirse y de dialogar en el terreno de la argumentación filosófica y teológica. La cultura antigua, entrenada desde siglos a todas las sutilezas de la dialéctica, puede oponer armas intelectuales refinadísimas al conjunto doctrinal cristiano, y muy pronto la misma Iglesia , dándose cuenta de la fuerza que el pensamiento clásico ejerce en frenar la expansión del evangelio, comprende la necesidad de elaborar un pensamiento filosófico-teológico genuinamente cristiano, pero capaz al mismo tiempo de expresarse en un lenguaje y en categorías culturales inteligibles por parte del mundo grecorromano, en el cual viene a insertarse cada vez más».

2.4. Las argumentaciones de los intelectuales anticristianos

Las argumentaciones de Marco Aurelio (121-180), Galeno (129-200), Luciano, Peregrino Proteo y especialmente de Celso (los tres últimos escriben sus obras en la segunda mitad del siglo segundo) se pueden condensar así: 

« ’Ser salvado’ de la falta de sentido de la vida, del desorden de las vicisitudes, de la nada de la muerte, del dolor, se puede dar tan solo en una ’sabiduría filosófica’ por parte de una élite de raros intelectuales.

El hecho de que los cristianos pongan esta ’salvación’ en la ’fe’ en un hombre crucificado (como los esclavos) en Palestina (una provincia marginal) y proclamado resucitado, es una locura. El hecho de que los cristianos crean en el mensaje de este crucificado, dirigido preferentemente a los marginados y a los pobres (al ’polvo humano’) y que predica la fraternidad universal (en una sociedad bien escalonada en forma de pirámide y considerada ’orden natural’) es otra locura intolerable que causa fastidio , que lo trastorna todo. A los cristianos hay que eliminarlos como destructores de la civilización humana».

Marco Aurelio 

La crítica de los intelectuales anticristianos se centra en la idea misma de «revelación de lo alto», que no está basada sobre la «sabiduría filosófica»; en las Escrituras cristianas, que tienen contradicciones históricas, textuales, lógicas; en los dogmas «irracionales»; en el asunto del Logos de Dios que se hace carne (Evangelio de Juan) y se somete a la muerte de los esclavos; en la moral cristiana (fidelidad en el matrimonio, honestidad, respeto de los demás, mutuo socorro) que puede ser alcanzada por un pequeño grupo de filósofos, no ciertamente por una masa intelectualmente pobre.

Toda la doctrina cristiana, para estos intelectuales, es locura, como locura es la pretensión de la resurrección (es decir, del predominio de la vida sobre la muerte), la preferencia dada por Dios a los humildes, la fraternidad universal. Todo esto es irracional.

El filósofo griego Celso, en su Discurso verdadero, escribe: «Recogiendo a gente ignorante, que pertenece a la población más vil, los cristianos desprecian los honores y la púrpura, y llegan hasta llamarse indistintamente hermanos y hermanas...

El objeto de su veneración es un hombre castigado con el último de los suplicios, y del leño funesto de la cruz ellos hacen un altar, como conviene a depravados y criminales».

2.5. Las primeras tranquilas reacciones de los cristianos

Durante decenios los cristianos permanecen callados. Se expanden con la fuerza silenciosa de la prohibición. Oponen amor y martirio a las acusaciones más infamantes. Es en el siglo segundo cuando sus primeros apologistas (Justino, Atenágoras, Taciano) niegan con la evidencia de los hechos las acusaciones más infamantes, y tratan de expresar su fe (nacida en tierra semítica y confiada a «narraciones») en términos culturalmente aceptables por un mundo empapado de filosofía grecorromana. Los «ladrillos» bien alineados del mensaje de Jesucristo empiezan a ser organizados conforme a una estructura arquitectónica que pueda ser estimada por los griegos y romanos. Serán Tertuliano en Occidente y Orígenes en Oriente (en el tercer siglo) quienes den una forma sistemática e imponente a toda la «sabiduría cristiana».

Las persecuciones: siglo III

3.1. La grave crisis del tercer siglo (200-300)

En el siglo tercero Roma sufre una gravísima crisis. Las relaciones entre cristianos e imperio romano se invierten (aun cuando no todos lo perciben).

 

 

 

Coliseo Romano

 

    

La gran crisis es así descrita por el historiador griego Herodiano: «En los 200 años anteriores, no hubo nunca un sucederse tan frecuente de soberanos, ni tantas guerras civiles y guerras contra los pueblos limítrofes, ni tantos movimientos de pueblos. Hubo una cantidad incalculable de asaltos a ciudades en el interior del imperio y en muchos países bárbaros, de terremotos y pestilencias, de reyes y usurpadores. Algunos de ellos ejercieron el mando largo tiempo, otros tuvieron el poder por brevísimo tiempo. Alguno, proclamado emperador y honrado como tal, duró un solo día y en seguida terminó».

El imperio romano se había progresivamente extendido con la conquista de nuevas provincias. Esta continua conquista había permitido la explotación de siempre nuevas vastísimas tierras (Egipto era el granero de Roma, España y la Galia su viñedo y olivar). Roma se había adueñado de nuevas minas (Dacia había sido conquistada por sus minas de oro). Las guerras de conquista habían procurado turbas inmensas de esclavos (los prisioneros de guerra), mano de obra gratuita.

Hacia mediados del tercer siglo (alrededor del 250) se advirtió que la tranquilidad se había acabado. Al este se había formado el fuerte imperio de los sasánidas, que acarreó durísimos ataques a los romanos. En el 260 fue capturado el emperador Valeriano con todo el ejército de 70 mil hombres, y las provincias del este fueron devastadas. La peste asoló a las legiones sobrevivientes y se propagó pavorosamente a lo largo del imperio. Al norte se había formado otro conglomerado de pueblos fuertes: los godos. Inundaron a Mesia y Dacia. El emperador Decio y su ejército en el 251 fueron masacrados. Los godos bajaron devastando, desde el norte hasta Esparta, Atenas, Ravena. Los cúmulos de escombros que dejaban eran terribles. Perdieron la vida o fueron hechas esclavas la mayoría de las personas cultas, que no pudieron ser sustituidas. La vida regresó a un estado primitivo y selvático. La agricultura y el comercio fueron aniquilados.

En este tiempo de grave incertidumbre las seguridades garantizadas por el Estado se vienen abajo. Ahora son los gentiles (= paganos) quienes se vuelven «irracionales», y confían no ya en el orden imperial, sino en la protección de las divinidades más misteriosas y raras. Sobre el Quirinal se levanta un templo a la diosa egipcia Isis, el emperador Heliogábalo impone la adoración del dios Sol, la gente recurre a ritos mágicos para tener lejos la peste. Y sin embargo también en el siglo tercero hay años de terrible persecución contra los cristianos. No ya en nombre de su «irracionalidad» (en un mar de gente que se entrega a ritos mágicos, el cristianismo es ahora el único sistema racional), sino en nombre de la renacida limpieza étnica. Muchos emperadores (por más que sean bárbaros de nacimiento) ven en el retorno a la unidad centralizada el único camino de salvación. Y decretan la extinción de los cristianos cada vez más numerosos para arrojar fuera de la etnia romana este «cuerpo extraño» que se presenta cada vez más como una etnia nueva, pronta a sustituir la ya declinante del imperio fundado sobre las armas, la rapiña, la violencia.

3.2. Septimio Severo, Maximino el Tracio, Decio y Treboniano Gallo

Emperador Septimio Severo

Con Septimio Severo (193-211), fundador de la dinastía siria, parece anunciarse para el cristianismo una fase de desarrollo sin estorbos. Cristianos ocupan en la corte cargos influyentes. Sólo en su décimo año de reinado (202) el emperador cambia radicalmente de actitud. En el 202 aparece un edicto de Septimio Severo, que conmina graves penas para quien se pase al judaísmo y a la religión cristiana. El cambio repentino del emperador, solamente se puede comprender pensando que él se dio cuenta de que los cristianos se unían cada vez más estrechamente en una sociedad religiosa universal y organizada, dotada de una fuerte capacidad íntima de oposición que a él, por consideraciones de política estatal, le parecía sospechosa.

Las devastaciones más llamativas las sufrieron la célebre Escuela de Alejandría y las comunidades cristianas de África.

Maximino el Tracio (235-238) tuvo una reacción violenta y cerril contra quien había sido amigo de su predecesor, Alejandro Severo, tolerante hacia los cristianos. Fue devastada la Iglesia de Roma con la deportación a las minas de Cerdeña de los dos jefes de la comunidad cristiana, el obispo Ponciano y el presbítero Hipólito.

Que la actitud hacia los cristianos no ha cambiado en el vulgo, nos lo manifiesta una verdadera caza a los cristianos que se desencadenó en Capadocia cuando se creyó ver en ellos a los culpables de un terremoto. La revuelta popular nos revela hasta qué punto los cristianos eran todavía considerados «extraños y maléficos» por la gente. (Cf K. Baus, Le origini, p. 282-287).

Bajo el emperador Decio (249-251) se desencadena la primera persecución sistemática contra la Iglesia, con la intención de desarraigarla definitivamente. Decio (que sucede a Filipo el Arabe, muy favorable a los cristianos si no cristiano él mismo) es un senador originario de Panonia, y está muy apegado a las tradiciones romanas. Sintiendo profundamente la disgregación política y económica del imperio, cree poder restaurar su unidad juntando todas las energías alrededor de los dioses protectores del Estado. Todos los habitantes están obligados a sacrificar a los dioses y reciben, después, certificados. Las comunidades cristianas se ven desconcertadas por la tempestad. Aquellos que rehúsan el acto de sumisión son arrestados, torturados, ejecutados: así en Roma el obispo Fabián, y con él muchos sacerdotes y laicos. En Alejandría hubo una persecución acompañada de saqueos. En Asia los mártires fueron numerosos: los obispos de Pérgamo, Antioquía, Jerusalén. El gran estudioso Orígenes fue sometido a una tortura deshumana, y sobrevivió cuatro años (reducido a una larva humana) a los suplicios.

 

 

 

 

San Cornelio

    

No todos los cristianos soportan la persecución. Muchos aceptan sacrificar. Otros, mediante propinas, obtienen a escondidas los famosos certificados. Entre ellos, según la carta 67 de Cipriano, hay a lo menos dos obispos españoles. La persecución, que parece herir mortalmente a la Iglesia, termina con la muerte de Decio en combate contra los godos en la llanura de Dobrugia (Rumania). (Cf M. Clèvenot, I Cristiani e il potere, p. 179 s.). Los siete años sucesivos (250-257) son años de tranquilidad para la Iglesia, turbada solamente en Roma por una breve oleada de persecución cuando el emperador Treboniano Gallo (251-253) hace arrestar al jefe de la comunidad cristiana Cornelio y lo destierra a Centum Cellae (Civitavecchia). La conducta de Galo se debió probablemente a condescendencia para con los humores del pueblo, que atribuía a los cristianos la culpa de la peste que asolaba al imperio. El cristianismo era todavía visto como «superstición» extraña y maléfica (Cf K. Baus, Le origini, p. 292).

3.3. Valeriano y las finanzas del Imperio

En el cuarto año del reinado de Valeriano (257) se originó una imprevista, dura y cruenta persecución de los cristianos. No se trató, sin embargo, de un asunto de religión, sino de dinero. Ante la precaria situación del imperio, el consejero imperial (más tarde, usurpador) Macriano indujo a Valeriano a intentar taponarla secuestrando los bienes de los cristianos acaudalados. Hubo mártires ilustres (desde el obispo Cipriano a papa Sixto II, al diácono Lorenzo). Pero fue tan solo un robo encubierto por motivos ideológicos, que terminó con el trágico fin de Valeriano. En el 259 cayó éste prisionero de los persas con todo su ejército y fue obligado a una vida de esclavo, que lo llevó a la muerte.
Los cuarenta años de paz que siguieron, favorecieron el desarrollo interno y externo de la Iglesia. Varios cristianos subieron a altos cargos del Estado y se mostraron hombres capaces y honestos.

3.4. El desastre financiero recae sobre Diocleciano

 

 

 

Emperador Aureliano

    

En el 271 el emperador Aureliano ordenó a los soldados y a los ciudadanos romanos abandonar a los godos la vasta provincia de Dacia y sus minas de oro: la defensa de esas tierras costaba ya demasiada sangre.

Puesto que no había más provincias para conquistar y explotar, toda la atención se dirigió al ciudadano común. Sobre él se abatieron impuestos, obligaciones, prestaciones (manutención de acueductos, canales, cloacas, caminos, edificios públicos...) cada vez más onerosos. Literalmente ya no se sabía si se trabajaba para sobrevivir o para pagar los impuestos. En el año 284, después de una brillante carrera militar, fue aclamado emperador Diocleciano, de origen dálmata. Debido al desastre de las provincias, en lo sucesivo los impuestos serían pagados per cápita y por yugada, es decir, un tanto por cada persona y por cada pedazo de terreno cultivable.

El cobro fue confiado a una burocracia enorme que no se dejaba escapar nada haciendo imposible evadir el fisco, que castigaba de manera deshumana a quien lo hacía y que costaba muchísimo al Estado.

Los impuestos eran tan pesados que quitaban la gana de trabajar. Remedio: Se prohibió abandonar el puesto de trabajo, el pedazo de tierra que se cultivaba, el taller, el uniforme militar.

«Tuvo así inicio -escribe F. Oertel, profesor de historia antigua en la Universidad de Bonn- la feroz tentativa del Estado de exprimir la población hasta la última gota... Bajo Diocleciano se realizó un integral socialismo de Estado: terrorismo de funcionarios, fortísima limitación a la acción individual, progresiva interferencia estatal, gravosa tasación».

Las persecuciones: siglo IV

4.1. Persecución de Galerio en nombre de Diocleciano

 

 

 

Emperador Diocleciano

    

Los primeros veinte años del reinado de Diocleciano no vieron molestados a los cristianos. En el 303, como un lance imprevisto, se disparó la última gran persecución contra los cristianos. «Es obra de Galerio, el ’César’ de Diocleciano -escribe F. Ruggiero-. Él puso término en el 303 a la política prudente de Diocleciano, quien se había abstenido, no obstante abrigara sentimientos tradicionalistas, de actos intransigentes e intolerantes». Cuatro edictos consecutivos (febrero del 303- febrero del 304) impusieron a los cristianos la destrucción de las iglesias, la confiscación de los bienes, la entrega de los libros sagrados, la tortura hasta la muerte para quien no sacrificara al emperador. Como siempre, es difícil determinar qué motivos pudieron inducir a Diocleciano a aprobar una política así. Se puede suponer que haya sido objeto de presiones por parte de los ambientes paganos fanáticos que estaban detrás de Galerio. En una situación de «angustia difusa» (como la llama Dodds), solo el retorno a la antigua fe de Roma podía, a juicio de Galerio y sus amigos, reanimar al pueblo y persuadirlo a afrontar tantos sacrificios. Hacía falta un retorno a vetera instituta, es decir, a las antiguas leyes y a la tradicional disciplina romana. La persecución alcanzó su máxima intensidad en Oriente, especialmente en Siria, Egipto y Asia Menor. A Diocleciano, que abdicó en el 305, le sucedió como «Augusto» Galerio, y como «César» Maximino Daya, quien se demostró más fanático que él.

Solo en el 311, seis días antes de morir por un cáncer en la garganta, Galerio emanó un airado decreto con que detenía la persecución. Con ese decreto (que históricamente marcó la definitiva libertad de ser cristianos), Galerio deploraba la obstinación, la locura de los cristianos que en gran número se habían rehusado a volver a la religión de la antigua Roma; declaraba que perseguir a los cristianos ya era inútil; y los exhortaba a rezar a su Dios por la salud del emperador.

Comentando ese decreto, F. Ruggiero escribe: «Los cristianos habían sido un enemigo extremadamente anómalo. Por más de dos siglos Roma había tratado de reabsorberlos en su propio tejido social... Físicamente dentro de la civitas Romana, pero en muchos aspectos ajenos a ella», habían al final determinado «una radical transformación de la civitas misma en sentido cristiano».

4.2. La revolución profunda

Las últimas persecuciones sistemáticas del tercero y cuarto siglo habían resultado ineficaces como las esporádicas del primero y segundo siglo. La limpieza étnica invocada y sostenida por los intelectuales grecorromanos no se había llevado a cabo. ¿Por qué?

Porque las acusaciones indignadas de Celso («juntando gente ignorante, que pertenece a la población más vil, los cristianos desprecian los honores y la púrpura, y llegan hasta llamarse indistintamente hermanos y hermanas») habían resultado a la larga el mejor elogio de los cristianos. El llamamiento a la dignidad de cada persona, aun la más humilde, y a la igualdad frente a Dios (la punta más revolucionaria del mensaje cristiano) había hecho silenciosamente su camino en la conciencia de tantas personas y de tantos pueblos, a quienes los romanos habían relegado a una posición miserable de esclavos por nacimiento y de basura humana.

 

Tomado de la pagina : http://www.primeroscristianos.com/persecuciones/persecuciones_s1.html

 


24/04/2012 07:49 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Las Cartas Católicas

LAS CARTAS CATOLICAS

Santiago, 1 y 2 Pedro, Judas, 1, 2 y 3 de Juan

CATÓLICO SIGNIFICA UNIVERSAL; son dirigidas a todas las iglesias; su mismo contenido también es universal, referido para todos.

Son como breves exposiciones y sentencias doctrinales acompañadas de algunas normas prácticas, con objeto de defender la pureza de la fe, amenazada por herejías propagadas en el seno de las comunidades cristianas por falsos maestros, como ya lo había anunciado san Pablo (Hechos 20, 29-30).

 

Santiago

Autor  es el mismo Santiago, hermano de Cleofás y de María, hermana de la Virgen . Por tanto, es primo de Jesús, gobernó la comunidad cristiana de Jerusalén desde el año 42 en adelante y sufrió el martirio en el 62. Compuso su carta hacia el año 60. La dirige a las doce tribus de la dispersión, esto es, a los cristianos de origen judío dispersos por todo el mundo grecorromano.

Características literarias

  • Escrita en griego esmerado. Vocabulario rico, parece una homilía o catequesis de tono moralizante.
  • utiliza a fondo el legado de las tradiciones proféticas y sapienciales del Antiguo Testamento,
  • conserva dentro de la corriente cristiana algunos valores tradicionales que él  autor consideraba peligrosamente amenazados.

División y contenido

Capitulo 1: alegría y paciencia en la prueba.

Capítulo 2: la fe sin obras es una fe muerta.

Capítulo 3: el control de la lengua y la verdadera sabiduría.

Capítulo 4: la humildad frente a la ambición.

Capítulo 5: diversas exhortaciones

Cartas de Pedro 1º y 2º 

  • Autor de las cartas de Pedro es el mismo Pedro, el Príncipe de los apóstoles. Compuso sus cartas hacia el año 64-67. Las dirige a los fieles del Asia Menor, gentiles que habían sido evangelizados por Pablo

División y contenido

Primera carta de Pedro:

Capítulo 1: Llamado a una vida nueva.

Capítulo 2: Llamado a una conducta cristiana.

Capítulo 3 y 4: Llamada a la caridad.

Capítulo 5: Exhortaciones.

Segunda carta de san Pedro:

Capítulo 1: Exhortación a consolidar la vocación recibida. Recuerdo de la enseñanza de Cristo y los profetas.

Capítulo 2: Polémica contra los falsos maestros

Capítulo 3: El día del Señor. Exhortación a una vida santa.

Características literarias

Las cartas de Pedro están escritas en griego.

La primera carta es un denso resumen del Nuevo Testamento sobre la fe cristiana y sobre la conducta que e

LAS CARTAS CATOLICAS

sta fe inspira; está escrita en tono seguro, entusiasta, alegre.

La segunda carta  alterna exposición, exhortación y controversia; junto a tonos solemnes y mesurados encontramos arrebatos apasionados; con estructura concéntrica que tiene a poner de relieve la polémica contra los falsos maestros, parte central de la carta. Esta segunda carta tiene las características propias del género literario “carta testamento.

Carta de Judas
Autor de la carta de Judas es el apóstol Judas Tadeo, el hermano de Santiago. Compuso su carta hacia el año 62-67. La dirige a los cristianos convertidos del judaísmo que en ese momento se encontraban dispersos por territorios del imperio romano, expuestos a unos pretendidos maestros de la verdad.

División y contenido

  • Recuerdo de ejemplos pasados.
  • Denuncia contra los falsos maestros.
  • Exhortación a la comunidad.

Características literarias

  • está en griego, rico en vocabulario y construcción clásica.
  • tiene características de un folleto antiherético.

 pertenece al género literario “controversia”.

Contenido teológico de las cartas católicas

Carta de Santiago:

a) Fin de la carta de Santiago: animarles a soportar con fortaleza las persecuciones y hacer vida y obras la fe.

b) Contenido teológico-espiritual: exhorta a vivir las virtudes cristinas: paciencia, dominio de la lengua, caridad para con los pobres; condena la avaricia, la ambición, la acepción de personas. En esta carta está la fundamentación bíblica del sacramento de la unción de enfermos. Y sobre todo, lanza su mensaje principal: la fe sin obras es una fe muerta.

Cartas de san Pedro:

a) Fin de las cartas de Pedro: consolar y sostener la fe de aquellos cristianos en momentos difíciles.

b) Contenido teológico-espiritual:

+ En la primera carta exhorta a una vida cristiana más santa.

+ En la segunda carta refuta el error de aquellos que trataban de quitar importancia al juicio de Dios y negaban la Parusía. Recomienda la paciencia, arrepentimiento y conversión, porque el Señor puede pedir cuentas en cualquier momento.

Carta de Judas:

a) Fin de la carta de Judas: poner en guardia contra los falsos doctores que ponían en peligro la fe cristiana
b) Contenido teológico-espiritual: transmite estas verdades:

*Dios Padre es fuente de gracia y poder, y de Él procede la salvación.

*Jesucristo es nuestro Dueño y Señor.

*El Espíritu Santo es quien nos conserva en el amor de Dios y en Él encontramos la esperanza de alcanzar la vida eterna.

LAS CARTAS DE JUAN

Las cartas de san Juan son una síntesis de lo que tiene que ser una vida cristiana: por encima de todo el amor y la vigilancia para conservar y defender la propia fe y doctrina.

Las tres cartas que llevan el nombre de san Juan –una más general, importantísima, y las otras muy breves- han sido escritas por el mismo autor del cuarto evangelio. San Juan fue el discípulo que Jesús amaba con predilección y al que fueron revelados los secretos del cielo; aquel que se reclinó en la Cena sobre el pecho del Señor y que allí bebió, en la fuente del sagrado pecho, raudales de sabiduría que encerró en su Evangelio, como ya hemos visto

Autor, fecha y destinatarios

  • El autor de la primera carta y del evangelio es Juan, el apóstol virgen, uno de los predilectos del Señor.
  • El autor de la segunda y tercera carta tal vez sea un cristiano perteneciente a la comunidad joánica y conocido por el nombre de Juan el presbítero.

La primera carta fue escrita alrededor de los años 95-100 d.C.

La segunda y la tercera carta fueron escritas alrededor del año 100.

Características literarias

a) La primera es una encíclica de carácter 

         homilético y teológico.

b) Las tres tienen un carácter polémico, pues

están escritas en el marco de la controversia , que sacudió las comunidades joánicas de los últimos decenios del siglo I.

c) Vocabulario de la literatura de Qumrán (ruinas en las que se descubrieron rollos con textos religiosos) antítesis Dios-mundo, luz-tinieblas, verdad-mentira.

División y contenido temático

La primera,  es la más elaborada teológicamente y  recoge los elementos doctrinales de las otras dos:

a) Dios es Luz (1)
b) Dios es Padre (2-3)
c) Dios es Amor (4-5)

El anticristo es el adversario de Cristo, y es toda persona o doctrina que va en contra de la luz, que es Cristo Jesús. Debemos rechazar el anticristo.

Contenido teológico y espiritual

1º CARTA DE JUAN

a) Necesidad de caminar en la luz, no en el pecado que es la oscuridad del anticristo, pues Dios es Luz.

b) Necesidad de vivir como hijos de Dios Padre.

c) Necesidad de amar. La caridad es la prueba de nuestro amor a Dios. No basta con creer; hay que cumplir los mandamientos del amor, y hacer la voluntad del Padre.

2º CARTA DE JUAN

  • - Pureza de la fe
  • - Amor fraterno.
  • - Ruptura con los falsos maestros

3RA CARTA DE JUAN

- Ser fiel a la verdad y vivir de acuerdo a ella.

- Imitar lo bueno, no lo malo: quien hace el bien es de Dios

Las tres cartas de san Juan son una magnífica síntesis, hecha desde una óptica muy especial, de lo que tiene que ser la vida cristiana. Su mensaje sigue siendo actual porque los cristianos quieren saber también hoy cuáles son los criterios válidos para descubrir dónde está el Espíritu de Dios, para conocer cuál es la verdadera dimensión de Cristo, para vivir así con total autenticidad una fe siempre en peligro.

30/04/2012 07:20 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Los Nuevos Movimientos Religiosos (NMR)

Nuevos Movimientos y Grupos Religiosos

Panorama actual

En la actualidad, la cultura occidental, ha cambiado su manera de creer y de concebir a la religión y las experiencias religiosas. No es que la gente cree menos, sino que cree de una manera diferente.

Las razones de este cambio son diversas, aunque podríamos describir  las tres más significativas, y que expone el documento pontificio “Jesucristo portador de agua viva”.

La primera razón de este cambio es la sensación de que las religiones tradicionales e institucionales no alcanzan a dar una respuesta a las necesidades del hombre actual.  Algunas personas ya no encuentran espacio para creer en un Dios trascendente y personal.  El mundo vive mucho desconcierto ante la miseria, la pobreza, la guerra, el dolor, el sufrimiento y se ha vuelto desconfiado y escéptico con respecto a la religión.

Otra razón para explicar este cambio es la propuesta de volver a una religión más ligada a la naturaleza y al ecosistema.

Por último, es evidente también en la cultura actual que las personas van en busca de nuevas experiencias y sensaciones.

Es así como se han abierto a la exploración de otras propuestas de espiritualidad tales como la meditación, nuevos caminos de sabiduría y prácticas esotéricas, entre otras.

Muchas personas por otra parte, tienen la idea de que se puede llegar a una forma universal de religión, integrando algunos  elementos de las diversas religiones tanto monoteístas como panteístas.

Los Nuevos Movimientos Religiosos (NMR)

La expresión “Nuevos Movimientos Religiosos” está aceptada por la mayoría de los sociólogos, teólogos y educadores para designar a ciertos grupos que vienen desarrollándose desde hace aproximadamente cuarenta años. 

Es muy difícil agruparlos en una categoría única, pues poseen variedad de fuentes culturales y religiosas. Algunas de sus raíces se remontan a antiguas tradiciones y otros constituyen fenómenos más recientes.

Existen movimientos que tienen sus orígenes en tradiciones  orientales; otros han surgido como movimientos de tradición cristiana; otros del encuentro de sociedades tribales con las religiones universales, y también hay una gran gama de grupos secretos y gnósticos.

Aún dentro de la tradición oriental o cristiana, existe a su vez una múltiple diversidad.  La práctica del yoga, la meditación, la devoción, las prácticas esotéricas, etc. Igualmente, en la tradición cristiana, algunos movimientos se consideran a sí mismos como restauradores de la verdadera Iglesia; otros como destinados a cumplir fielmente la misión cristiana.

Cuando se dice “nuevos”, en realidad esta novedad no se refiere a su fecha de aparición, sino más bien a la fecha de su incursión o difusión en una determinada zona geográfica y cultural determinada.

Asimismo, cuando se les califica de “religiosos”, no siempre es adecuada esta expresión, ya que algunos de estos grupos no están de acuerdo con ser denominados de esa manera.

La denominación “Nuevos Movimientos Religiosos” ha sido utilizada también en varios documentos eclesiales. La Iglesia ha analizado profundamente las características de estas nuevas realidades ofreciendo elementos de discernimiento para el diálogo, la acogida y la aceptación de la diversidad religiosa, sin caer en errores, frente a la enorme diversidad.

Una clasificación de los NMR

Como ya hemos dicho, es difícil hacer una clasificación exacta. Sin ánimo de incluir a todos, hemos optado por una clasificación sencilla, agrupándolos en tres tipos:

Esta clasificación no obstante, no es estática, ya que hay grupos que incluyen elementos de distintas procedencias.  

Grupos de origen cristiano

  1. A. Evangélicos.

 Están constituidos por Iglesias procedentes en su mayoría de los Estados Unidos, separadas a su vez del tronco de las Iglesias Históricas Protestantes.

A estas Iglesias Evangélicas se las puede denominar cristianas si cumplen con los fundamentos básicos del Cristianismo según el Consejo Mundial de Iglesias.

Los Nuevos Movimientos Religiosos en el Perú

En el Perú existe una entidad llamada Concilio Nacional Evangélico del Perú (CONEP), que agrupa a la mayoría de Iglesia evangélicas, con quienes se mantiene un diálogo abierto y de mucha ayuda social en el país.

Las Iglesias más conocidas que la integran son:

  • - Iglesia Evangélica Asamblea de Dios
  • - Iglesia Evangélica Bautista
  • - Iglesia Evangélica Metodista
  • - Iglesia Evangélica Pentecostal
  • - Iglesia Evangélica Alianza Cristiana y Misionera
  • - Evangélica Dios es Amor entre otras

Existe también otra organización llamada Unión de Iglesias Cristianas Evangélicas del Perú (UNICEP), creada el 20 de abril del 2003 que agrupa diversas entidades religiosas evangélicas:

  1. - Movimiento Misionero Mundial
  2. - Iglesia Camino de Vida
  3. - Iglesia Bíblica Emmanuel
  4. - Centro Cristiano Vida
  5. - Centro Cristiano Bíblico  

Entre otras: Algunos lo dan por llamar “iglesias electrónicas, porque cuentan con tecnología de punta para su difusión.

B. Para-cristianos o cuasi cristianos.

Son aquellos grupos que utilizan elementos o características cristianas, pero no cumplen con los fundamentos básicos del cristianismo, ya sea porque tienen sus propios libros sagrados que sustituyen a la Biblia, o bien versiones adaptadas a sus doctrinas (el libro del mormón, sagrada escritura para el nuevo mundo, revelaciones, etc.).

Otros mantienen un monoteísmo rígido bajo un solo Dios que es Jehová y consideran que Jesús es sólo el Hijo de Jehová.

Algunos plantean que Jesús como hombre, descubrió que  El mismo era Dios a través de un camino de autoconciencia. Por lo tanto, cada hombre puede llegar a esta autoconciencia, negando de esta manera la doctrina de la Trinidad y ubicando a Jesús como un seudo Dios o un súper hombre.

Los grupos que promueven esta doctrina son:

  • -  Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días (Mormones)
  • -  Testigos de Jehová
  • -  Iglesia Adventista del Séptimo día
  • -  Asociación Evangélica de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal

Los grupos  separados de las grandes Iglesias constituyen un apartado muy complejo. Se les considera en esta clasificación como para-cristianos pues sus orígenes se remontan a la lectura e interpretación de textos bíblicos, del mensaje evangélico y de la tradición cristiana hecha por sus fundadores, pero su fe se aparta sustancialmente del núcleo central de la fe cristiana, de las iglesias históricas.

Los Grupos de origen oriental

Nacen como disidentes de las grandes religiones asiáticas, por lo tanto sus creencias son muy distintas de las que profesan quienes pertenecen a la cultura occidental. Sin embargo, para poder ingresar en esta cultura tuvieron que adaptar su lenguaje. En sus creencias, consideran que el hombre se reencarna varias veces hasta llegar a la perfección; promueven el yoga tártrico, la meditación trascendental, la búsqueda del propio karma.

La fuente principal del pensamiento se encuentra en el Bhagavad-Gita. 

Algunos de estos grupos son:

  • -   Sokka  Gakkai Internacional
  • -   Asociación Mahikari-Luz de Vida
  • -   Hare Krishna
  • -   Ananda Marga

La meditación tal y como se entiende en la cultura oriental, no se refiere a reflexión o pensamiento profundo (sentido comúnmente aceptado en Occidente), sino exactamente lo contrario. Por meditación se entiende la eliminación total de cualquier tipo de pensamiento, mediante la concentración de la mente en un solo punto.

La experiencia de la paz interior se entiende como el logro de un punto de concentración constante y utilizable en cualquier circunstancia.

Los grupos de origen cientista

Este tercer grupo es de mayor complejidad.

Poseen en común ciertas características y un cierto número de convicciones que les anima a todos ellos.

Estas comunes convicciones consisten  en ofrecer los medios para hacer del adepto un “ser realizado”, posibilitarle el acceso a un nivel superior de existencia y de autoconocimiento,  liberar y sacar a flote todo lo divino que está escondido en cada ser humano por medio de diversas técnicas psicológicas y corporales.

Las fuentes de que se alimentan estos grupos proceden de la Biblia y del Oriente, aunque remodeladas por la tradición esotérica occidental.

Se puede clasificar de la siguiente manera:

  1. A.  Cientistas o Cientificistas

Estos grupos no se asumen como una religión o como religiosos. No reconocen un Dios personal como el de la tradición Judea-cristiana: un ser único, trascendente y revelado. Creen que debemos prepararnos para un contacto con “nuestros hermanos mayores”, los extraterrestres.

Algunos de estos grupos son:

  • -   Iglesia de Cristo Cientista
  • -   Iglesia de la Cienciología
  • -   Misión Ramma
  • -   Movimiento Raeliano
  1. B.      Teosofistas y Gnósticos

Estos grupos se caracterizan porque realizan un cierto sincretismo al juntar filosofías antiguas occidentales con la revelación cristiana y algunas doctrinas del oriente.

Consideran a la religión como la íntima relación de la mente con la verdad, por esa razón, piensan que no es necesario entrar a formar parte de ninguna “forma religiosa” para ser religioso.

La síntesis del pensamiento gnóstico se resume en dos principios: disolver el yo, y levantar las columnas del Templo del Dios Vivo. Solo con la muerte del yo se entra en el “nirvana” y nace el Cristo interno en la morada divina del alma. El Cristo interno es la verdad que quiere conocerse a sí misma en cada hombre.

La mayoría de estas organizaciones considera que la Iglesia Católica no dice la verdad sobre Jesús y su misión. Por el contrario, sostienen que están llamados a “descubrirnos” y darnos a conocer la verdad de la fe.

Se pueden identificar con los siguientes nombres:

  • -  Organización Internacional Nueva Acrópolis
  • -  Sociedad Teosófica
  • -  Iglesia Gnóstica
  • -  Nueva Era (New Age)

Las sectas y los Nuevos Movimientos Religiosos

La denominación “Nuevos Movimientos Religiosos” permite distinguirlos de aquellos que podrían ser designados como “sectas clásicas”, o bien como “cultos”. El término goza entonces de cierta ventaja por ser ideológicamente neutro y sin connotaciones peyorativas.

Tanto la Iglesia Católica como la Federación Luterana Mundial y el Consejo Ecuménico de las Iglesias coinciden en determinados puntos en el análisis sobre el fenómeno de los Nuevos Movimientos Religiosos y en su gran diversidad.

Por ello, recomiendan especial discernimiento sobre las características y las respuestas que ofrecen a los fieles para que nadie se vea sorprendido en su buena fe.

Iluminación teológica sobre los Nuevos Movimientos Religiosos

La diversidad numérica, teológica y filosófica de los nuevos movimientos religiosos, ofrece una gran dificultad de análisis para detectar el núcleo común de creencias de estos grupos.

Por lo general, no siempre hallamos en el cuerpo de sus doctrinas, la centralidad de Jesucristo como la hallamos en las Iglesia históricas.

Otro de los elementos comunes en las Iglesias cristianas, como es el uso de la Biblia, se encuentra diversificado en estos nuevos grupos, ya que en muchos casos sufre distorsiones porque se lee de una manera fundamentalista.

Se debe reconocer que no todos los Movimientos Religiosos tienen como base doctrinal la Biblia.

La pérdida del sentido de la paternidad de Dios, que proponen estos nuevos grupos, hace que se le conciba como alguien a quien hay que temer. Por otra parte la espera de la venida del Reino de Dios, es presentada con frecuencia como algo que vendrá pronto, en días de angustia y destrucción.

Los nuevos movimientos religiosos en el Magisterio de la Iglesia

Esta iluminación nace de una visión católica, aunque de ninguna manera renuncia a los principios aceptados en el Concilio Vaticano II, tanto en el decreto Unitatis Redintegratio como en la declaración Nostra Aetate. En estos documentos se sustentan los principios ecuménicos aplicables en primer lugar a las Iglesias cristianas separadas de Roma, en segundo lugar a los hermanos de las grandes tradiciones religiosas mundiales y en tercer lugar a quienes participan de nuevos grupos, movimientos o cultos religiosos.

Existen además otros documentos que ofrecen las líneas de acción en el diálogo con estos nuevos grupos.

Por ejemplo, la “Consulta de Obispos y Pastores de América Latina y el Caribe”, celebrada en 1986 en Cuenca, Ecuador.

La Iglesia reconoce  además, explícitamente que este fenómeno religioso debe ser visto a la luz de la fe como uno de los signos de los tiempos que nos pide una renovada respuesta y acción pastoral.

En nuestro País se ha dado una Ley de Libertad Religiosa (Ley nº 29635). En este documento precisamos tres aspectos relevantes de dicha ley:

Todos tienen libertad de profesar una fe individual o colectiva, privada o pública.

  • Igualdad ante la ley; no criscriminación por razón de su fe.
  • Objeción de conciencia, si una ley va en contra de sus creencias.

Información tomada de la pagina de la ODEC-Lima

http://www.odeclima.org/html/recursos/curso-online.html

30/04/2012 07:47 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema Hay 3 comentarios.

NUESTRA PERTENENCIA A LA IGLESIA

NUESTRA PERTENENCIA A LA IGLESIA

Hoy nuestro mundo está afectado en sus valores éticos. Principios fundamentales sobre los cuales nuestros predecesores concibieron y construyeron la sociedad contemporánea, se encuentran erosionados. Hemos  perdido mucho de nuestro sentido de unidad y eso nos hace como individuos moralmente débiles, y como conjunto social… vulnerables.

Integramos países y comunidades, pero como  individuos hemos ido distanciándonos y perdiendo esa unión que nos hacía mejores padres, respetuosos hijos, amorosos esposos, solidarios vecinos, y… buenos ciudadanos.

El bombardeo constante de consumismo, vanidad desbordada, violencia sin límites, indiferencia afectiva y… sexo grotesco, han producido sus resultados: pragmatismo, cortoplacismo, irresponsabilidad, indiferencia afectiva y religiosa; pero también  han disminuido nuestra firmeza y sembrado en nuestras almas profundos vacíos, difíciles de superar.

Pertenecer a la Iglesia, ser miembros de la Iglesia constituye un llamado para ser “otros cristos”, hacer presente a Cristo en el mundo en la medida en que participamos del sacramento de su Cuerpo y de su Sangre. No somos nosotros los que humanizamos a Jesús cuando lo recibimos, por el contrario, es Él quien nos “diviniza”, depositando en nosotros esa gran responsabilidad de ser coherentes con tal misterio, de reflejar en nuestra vida corriente esa profunda realidad teológica. “En definitiva, está en juego una relación de comunión: la vertical entre Jesucristo y nosotros, pero también la horizontal, entre todos los que se distinguen en el mundo por el hecho de invocar el nombre de nuestro Señor Jesucristo". Dos consecuencias prácticas se desprenden del discurso del Papa para los fieles: ver si en verdad estamos en comunión con Cristo a través de la recepción frecuente del sacramento de la eucaristía, y ver si esa comunión se muestra eficaz para crear la otra comunión con nuestros semejantes a través del amor.

Cada fiel, mediante la fe y el Bautismo, es incorporado a la Iglesia una, santa, católica y apostólica. No se pertenece a la Iglesia universal de modo mediato, a través de la pertenencia a una Iglesia particular, sino de modo inmediato, aunque el ingreso y la vida en la Iglesia universal se realizan necesariamente en una particular Iglesia. Desde la perspectiva de la Iglesia considerada como comunión, la universal comunión de los fieles y la comunión de las Iglesias no son pues la una consecuencia de la otra, sino que constituyen la misma realidad vista desde perspectivas diversas.

Además, la pertenencia a una Iglesia particular no está nunca en contradicción con la realidad de que en la Iglesia nadie es extranjero: especialmente en la celebración de la Eucaristía, todo fiel se encuentra en su Iglesia, en la Iglesia de Cristo, pertenezca o no, desde el punto de vista canónico, a la diócesis, parroquia u otra comunidad particular donde tiene lugar tal celebración. En este sentido, permaneciendo firmes las necesarias determinaciones de dependencia jurídica, quien pertenece a una Iglesia particular pertenece a todas las Iglesias; ya que la pertenencia a la Comunión, como pertenencia a la Iglesia, nunca es sólo particular, sino que por su misma naturaleza es siempre universal.

Dice san Pablo: "Dado que hay un solo pan, nosotros, aun siendo muchos, somos un solo cuerpo" (1 Co. 10,17). En la misma Eucaristía Cristo nos da su Cuerpo y nos convierte en su Cuerpo. En este sentido, san Pablo dice a los Gálatas: "Todos ustedes son uno en Cristo" (Gál. 3, 28). 

Con todo esto, san Pablo nos da a entender que no sólo existe una pertenencia de la Iglesia a Cristo, sino también una cierta forma de equiparación e identificación de la Iglesia con Cristo mismo. Por tanto, la grandeza y la nobleza de la Iglesia, es decir, de todos los que formamos parte de ella, deriva del hecho de que somos miembros de Cristo, como una extensión de su presencia personal en el mundo.

30/04/2012 10:19 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

SAN PEDRO CHANEL, Sacerdote y Misionero Marista, Primer Mártir de Oceanía

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 Datos de la vida de San Pedro Chanel Padre Marista

Protomártir de Oceanía

 

 

             1. Pedro Luis María Chanel nació el 12 de julio de 1803 en Montrevel, una aldea desconocida del departamento de Ain, en el norte de la ciudad de Lyon (Francia). Es el quinto hermano de una familia de ocho hijos. Sus padres son campesinos, que se ganan la vida cultivando los campos y cuidando unos pocos animales domésticos y Pedro, desde muy pequeño aprende a salir al campo con la ovejas.

             2. El Padre Trompier (Trompié), cura de Cras, ve en Pedro Chanel un posible candidato al sacerdocio. Y así fue. Antes de incorporarse al Seminario Mayor de Bourg hace sus primeros estudios con el cura de su pueblo. Es en una época, en la que muy pocos chicos se podían permitir el lujo de asistir regularmente a la escuela.

             3. Pedro Chanel tuvo también sus momentos bajos: Un día se encontraba agobiado por los estudios y por los problemas de la edad...Tan mal lo estaba pasando que decide abandonar los libros. “Ya está -se dice- seré campesino o pastor como lo han sido mis abuelos y lo han sido mis padres... Yo no valgo para estudiar... Así que será mejor que no pierda el tiempo...”. Recoge todas las cosas; hace un atillo, se lo hecha al hombre y se dirige a calle abajo a la casa de sus padres. Pero, cerca a la iglesia se encuentra con una mujer que le conocía muy bien.- ¿A Dónde vas Pedro, a estas horas? Parece que estás muy triste. ¿Qué te pasa?. Pedro aunque quiso, no pudo ocultar la verdad de lo que sentía y dijo, lo dejo todo no sirvo para estudiar. No quiero continuar. La Señora se le acercó y con mucha confianza le preguntó:-Pero, Pedro... ¿ lo has pensado bien? ¿Se lo has dicho al señor cura? ¿Lo has consultado con la Virgen María?

Pedro se quedo en silencio, no esperaba aquello. Agachó la cabeza y entró en la Iglesia; se arrodilló a los pies de la Virgen y permaneció un buen rato con la cabeza entre las manos. La señora estaba aguardando en la plaza.

-¿Qué te ha dicho la Virgen María? le preguntó la señora. Pedro respondió: Me quedo.

4. Pedro fue ordenado sacerdote y después de unos años en el seminario Mayor de Bourg cantaba misa a los 24 años. Pocos días más tarde tomaba camino de Amberieu, su nueva parroquia, donde tenía el cargo de coadjutor.

5. Pedro era un cura sencillo y piadoso, que entusiasmaba a la gente. A los mayores, a los jóvenes y a los niños.  Pedro Chanel  tenía el arte de despertar el gusto y el entusiasmo de la gente por las cosas de Dios Además era servicial; por eso fue querido y apreciado por todos.

6. Pero él no ha nacido para ser cura de pueblo. Su ilusión es ser misionero marista. Sueña con las misiones. Por entonces conoce los Maristas. Le gusta el proyecto de construir una Iglesia con rostro mariano; ser presencia de María en la Iglesia y en la sociedad, ser los brazos, los pies y el corazón con los que María continúe aliviando el dolor de los hombres. A Pedro le gusta la idea y se une a ellos. Como grupo, los maristas se ofrecen al Papa para ir donde más falta hacía anunciar el Evangelio y Oceanía era ese lugar.

7. Pedro Chanel Está contento con el grupo marista. Pasa unos años como educador y superior en el Colegio de Belley, destacando  por su cercanía y bondad. Los alumnos, enseguida le ponen un apodo: “El buen pastor”.

9. Él formó  parte de la primera expedición marista que se dirigía a Oceanía...La víspera de la Navidad de 1836 suben a bordo del “Delphine” parten desde el puerto de L’Havre (le Jabre) inician una larga y penosa travesía.

10. A las pocas semanas de haber zarpado, el navío se ve envuelto en una gran borrasca y después de varios días a punto de naufragar, la nave maltrecha logra arribar a las Islas Canarias y tras varias semanas de descanso forzoso, mientras se reparan las averías, los misioneros se hacen de nuevo a la mar. Pero  la enfermedad es la que va a hostigar a los esforzados viajeros.

11. La tempestad y la peste tienen la virtud de cambiar la disposición y la actitud de la tripulación del “Delphine (Delfín). Los marineros recibieron muy mal a bordo a los misioneros: bromas, chistes, desprecios, insultos, ...las desgracias les hicieron que ellos ver que son personas; y personas serviciales y dispuestas a ayudar. Uno de los misioneros, el Padre Claudio Bret moría víctima de la peste, y después de un funeral su cadáver, envuelto en una lona, sería entregado a las aguas del Océano.

 12. Después de once meses de navegación, al fin una mañana de noviembre de 1836 llegan a las costas de Futuna. Así, sepultado en vida, lejos de Francia y de toda civilización europea, queda allí el P. Chanel, en compañía del Hermano marista María Nizier, su fiel acompañante.

 13. Pedro Chanel el “hombre de buen corazón” -apodado así por los nativos-, recorre la isla en todas direcciones, rezando avemarías por todos los caminos y senderos de Futuna. Los nativos le recordarán muchos años después de su martirio como aquel hombre bueno que se pasea por toda la isla con el rosario entre los dedos, la sonrisa permanente en los labios y con gran deseo de ayudar a todo el mundo.

 14.Como amigo e invitado de a honor se hospedaba en la tienda del Rey; después construyó su propia choza.   Cuida de los enfermos, reparte su bondad...Deseaba hacer muchas cosas, hablar tanto...pero no puede hacer nada. Sólo rezar. Pero reza y mucho. El prepara el terreno y siembra con su ejemplo. Los pocos que él bautiza son niños o adultos al borde de la muerte..

 15. Entre la gente corre un rumor: Los dioses de la isla no están contentos con la presencia del misionero en Futuna. Hay temblores de tierra, las cosechas son menos generosas; en la guerra frente a la tribu enemiga han caído los guerreros más fuertes...El aire de la isla parece apestado por la presencia del misionero.

 16. “Morirá el blanco”. Es la consigna que se repiten en voz baja los hombres de Futuna. El blanco tiene que morir porque nos está robando la religión de los padres y la fe de los mayores...nuestros dioses están enfadados y no nos ayudad... “morirá el blanco”. Musu-Musu llega a convencer al Rey Niuliki. El día ya está fijado: Será el 28 de abril. Lo único que falta es cumplir el plan.

 17. Amanece el 28 de abril de 1841. Es por la mañana. Musu-Musu con un grupo de guerreros se acerca a la choza del misionero. Musu-Musu se adelanta y llama al Padre Chanel: -Vengo a que me cures... Mientras el Padre Chanel busca el botiquín, los acompañantes de Musu-Musu ingresan en la choza y la saquean. Vuelve el misionero con la medicina  y al ver el desorden de la casa pregunta a Musu-Musu: -¿A qué han venido?

 El guerrero grita a los hombres ¿Qué esperan para matarle?

 Uno de los guerreros empuña un rompecabezas  y lo descarga sobre el P. Chanel. Otros guerreros descargan su rompecabezas en la cabeza del Padre  Chanel, que caído contra la pared en la choza, sangraba de la sien...Sin poderse levanta musita en voz baja: “La muerte es un bien para mi”, “la muerte es un bien para mí”,.. Musu-Musu empuña una azuela y la descarga contra la cabeza del misionero y muere en aquel instante.

 18. El misionero blanco ha muerto. Y al cabo de tres años la isla en masa se ha convertido al cristianismo bautizándose voluntariamente. El mismo Musu-Musu, habla con veneración y respeto del misionero blanco, del “hombre de buen corazón”.

30/04/2012 10:26 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

IGLESIA CATÓLICA Y DIÁLOGO ECUMÉNICO E INTERRELIGOSO

IGLESIA CATÓLICA Y DIÁLOGO ECUMÉNICO E INTERRELIGOSO

El término ecuménico del griego "oikoumene" ("el mundo habitado") comenzó a emplearse en los concilios ecuménicos de la Iglesia, el primero tuvo lugar en Nicea en el año 325, porque los asistentes representaban a todas las confesiones conocidas. Aunque el ecumenismo moderno, que promueve la unidad de los cristianos, se inició a comienzos del siglo XX, la Iglesia Católica permaneció inflexible en su rechazo a este movimiento, al entender que la unidad de la Iglesia sólo podía conseguirse con el regreso de lo que consideraba "sectas cismáticas" a la única "Iglesia verdadera". El Concilio Vaticano II, que convocó Juan XXIII, supuso una renovación doctrinal. La unión con otras confesiones fue uno de los puntos más debatidos y en su decreto sobre ecumenismo "Unitatis Redintegratio" promulgado en 1964 se hablaba ya no de confesiones "cismáticas", sino de "hermanos separados". Pablo VI impulsó esa idea ecuménica del concilio, que plasmó en gestos como el encuentro en Jerusalén con el patriarca ortodoxo Atenágoras I en 1964 o la visita del arzobispo de Canterbury, cabeza de la iglesia anglicana, al Papa en 1967. Juan Pablo II continuó con esa idea de ecumenismo iniciada por sus predecesores y lo convirtió en uno de sus principales empeños
pastorales durante sus más de 26 años de Pontificado.

En su primera y programática encíclica de 1979 "Redemptor hominis" dedicaba ya un extenso apartado a tratar el tema de la unión de los cristianos, primer paso hacia la encíclica "Ut unum sin" (que todos sean uno) de 1995 primera de un Pontífice dedicada al ecumenismo. Además su idea de búsqueda del entendimiento en las distintas interpretaciones de la fe la acompañó con múltiples gestos. Fue el primer pontífice que habló en una asamblea islámica (Casablanca, Maruecos, 1985); entró en una sinagoga en Roma en 1986, en la mezquita de los Omeyas, en Damasco, Siria 2001; convocó en Asís (Italia) a los líderes de todas las religiones del mundo en jornadas de oración y abrió la Puerta Santa de la Basílica de San Pablo Extramuros junto a un metropolitano ortodoxo (Athanasios) y un protestante (George Carey).

Benedicto XVI, siguiendo los pasos de su predecesor, visitó en los primeros meses de su pontificado, la Sinagoga de Colonia (Alemania), el primer pontífice alemán que pisa una sinagoga en Alemania, el país donde el régimen nazi ejecutó a millones de judíos.

RELIGIONES CRISTIANAS (DIÁLOGO ECUMÉNICO) IGLESIAS ORTODOXAS

Las iglesias de Oriente y Occidente se separaron tras el cisma religioso de 1054, con las excomuniones del Papa León IX y del patriarca Miguel Cerulario. Estas iglesias no estaban de acuerdo en cuestiones dogmáticas como el Filioque, (el Espíritu Santo no sólo procede del Padre, sino también del Hijo), el primado papal de jurisdicción universal y también había diferencias en cuestiones canónicas como el celibato de los sacerdotes.

Tras siglos de distanciamiento, el primer encuentro entre ortodoxos y católicos tuvo lugar durante el Pontificado de Juan XXIII (1958-1963).

En 1964, un día antes de la clausura del Concilio Vaticano II, el Papa Pablo VI y el Patriarca Anetágoras levantaron la excomunión que pesaba sobre ambas iglesias.

No obstante, el Patriarcado de Moscú es con el que el Vaticano encuentra más dificultades para entenderse.

Rusia fue evangelizada por misioneros procedentes de Constantinopla y en el siglo X el príncipe Vladimiro impuso el cristianismo, quedando el Obispo Metropolitano de Kiev ligado al Patriarca Ecuménico de Constantinopla.

En el siglo XV el Metropolitano de Kiev se desliga de la obediencia del Patriarca Ecuménico y se constituye en Iglesia autocéfala. El Patriarca de Constantinopla por su parte se niega a reconocer al Patriarca de Moscú, el obispo Jonás Riasau, elegido en el Concilio Ortodoxo de 1448. Los primeros contactos tuvieron lugar durante el Pontificado de Juan XXIII, que por su mediación logró la asistencia de una delegación del Patriarcado al Concilio Vaticano II

Tras el concilio, se constituyó una comisión mixta, que aunque se ha reunido regularmente, no se han logrado muchos acuerdos, ya que la Iglesia Ortodoxa Rusa acusa a la Iglesia Católica de proselitismo. Pese a la invitación realizada por el último presidente de la extinta Unión Soviética, Mijail Gorbachov, a Juan Pablo II en 1989 para que viajara a Rusia, Alexis II ha vetado todo intento de viaje a Moscú. No obstante, siguen los contactos.

La iglesia grecocatólica de rito bizantino tuvo su origen en la Unión de Brest, en 1596, cuando un numeroso grupo de obispos de Ucrania, Bielorrusia y Rumanía, decidieron desligarse del Patriarcado de Moscú para volver a la obediencia del Papa de Roma. En 1946 la iglesia grecocatólica fue suprimida por Stalin y sus bienes entregados a la Iglesia ortodoxa de Moscú hasta que en 1990 Mijail Gorbachov promulgó la Ley de Libertad Religiosa y volvió a adquirir la personalidad jurídica que suprimió Stalin. Los gregocatólicos reclamaron sus templos y fue entonces cuando surgió el conflicto con el Patriarcado de Moscú.

En 1999 se creó una comisión cuatripartita formada por ortodoxos, grecocatólicos, patriarcado y Vaticano para tratar de resolver una situación difícil en la que se ha avanzado poco.

IGLESIAS ORIENTALES

Las iglesias que más tiempo llevan separadas de Roma son las de Oriente, donde en el siglo V se produjeron las primeras escisiones por la impugnación de fórmulas dogmáticas derivadas de los Concilios de Éfeso (431) y Calcedonia (451).

Se denominan Antiguas Iglesias Orientales y no son muy numerosos, sin embargo, la discrepancia más importante y común a todas ellas es la función que corresponde al Obispo de Roma en la Iglesia.

Los arrianos y los macedonios fueron los primeros que se separaron de la fe católica, pero su existencia no se prolongó hasta más allá del siglo  VII. Negaban la divinidad de Cristo (Nicea, 325) y del Espíritu Santo (Constantinopla, 381).

Los nestorianos y monofisitas atribuían a Cristo doble persona y una sola naturaleza. Ambos han llegado hasta nuestros días.

Las llamadas Antiguas Iglesias Orientales, a diferencia de las ortodoxas de tradición bizantina, forman dos grupos en la actualidad. Por un lado, la Iglesia Asiria de Oriente, también llamada nestoriana por apoyarse en los errores del arzobispo de Constantinopla Nestorio y cuyo origen se encuentra en el Concilio de Éfeso y por otro, un conjunto de iglesias llamadas monofisitas compuestas por: la Iglesia Armenia apostólica, la Iglesia Copta Ortodoxa, la Iglesia Etíope Ortodoxa y la Iglesia Siria Ortodoxa, de la que surgió en siglos posteriores y por efecto de las
misiones, la Iglesia Siria Ortodoxa de Oriente.

A todas se las denomina no calcedonias porque no aceptaron la doble naturaleza en Cristo definida en el concilio de Calcedonia.

Entre los nestorianos y católicos se inicia el diálogo ecuménico con el encuentro entre el Papa Juan Pablo II y el Patriarca Mar Dinkha IV que tuvo como resultado la Declaración común de noviembre de 1994 con la que ponían fin a 1.600 años de controversias teológicas sobre Cristo y la Virgen María.

Ambos jerarcas decidieron crear una comisión mixta para llevar a cabo el diálogo teológico, cuya primera reunión tuvo lugar el Roma en noviembre de 1995.

- Iglesias monofisitas.- Partidarios de la doctrina del monje Eutiques que defendía que Cristo sólo tenía una naturaleza (monos fisis) y que fueron condenados por el Concilio de Calcedonia. Esta doctrina, que se extendió por todo el mundo, dio origen a las cuatro primeras iglesias en Egipto, Etiopía, Armenia y Siria.

- Iglesia copta ortodoxa.- Los coptos o cristianos de Egipto siguieron el monofisismo, tras el Concilio de Calcedonia. Ubicada en medio del mundo musulmán, ha tenido dificultades para contactar con Roma. Sin embargo, el primer encuentro se plasmó en el Concilio de Florencia, en 1442 mediante la bula Cantate Domino.

Posteriormente, en mayo de 1973 el Papa Pablo VI y el Patriarca Shenouda firmaron una Declaración conjunta en la que se afirma que "la divinidad de Cristo está unida a su humanidad en una unión real, sin división".

Posteriormente se creó una comisión mixta y en 1979 ambas iglesias aprobaron unos principios hacia la unidad.

- Iglesia etíope ortodoxa.- Nacida de la anterior, con la que estuvo unida hasta 1959. Es una de las iglesias no calcedonias con mayor número de fieles, sin embargo, católicos y coptos de Etiopía no han iniciado aún un diálogo estable.

- Iglesia Armenia.- Tiene cuatro patriarcados con sedes en Etchiadzin, conocida como el Vaticano de Armenia, Jerusalén, Constantinopla y Cilicia.

Debe su origen a los apóstoles Bartolomé y Tadeo que evangelizaron Armenia y más tarde, a Gregorio, que organizó esta iglesia. Los contactos entre Roma y la Iglesia Armenia se iniciaron durante el Pontificado de Pablo VI y continuaron con Juan Pablo II. Actualmente, aunque las relaciones son buenas, no existe por el momento, un diálogo teológico.

- Iglesia sirio ortodoxa.- La separación se origina en el Concilio de Calcedonia y en primer lugar, afectó a la comunidad cristiana de Antioquia. Los seguidores de esta iglesia son los denominados "jacobitas", ya que fue el obispo Jacobo Baradeo, quien apoyado por la emperatriz Teodora, organizó esta iglesia.

Los contactos con Roma se iniciaron en la época de las cruzadas y aunque se materializaron con la firma de la unión en el Concilio de Florencia en 1444, resultó un fracaso.

Más recientemente, sus jerarcas visitaron Roma en 1971, 1980 y 1984.

Ese año se suscribió una Declaración conjunta por la que ambas iglesias autorizan a sus fieles a recibir de la otra iglesia en determinadas circunstancias los sacramentos de la penitencia, eucaristía y unción de enfermos.

PROTESTANTES

La Reforma Protestante tiene su origen en los siglos XV y XVI y provocó el mayor cisma de la cristiandad desde el nacimiento de Jesús. La separación entre la Iglesia Protestante y la Iglesia de Roma se produjo cuando la Iglesia Católica decidió vender indulgencias, basándose en la Epístola del apóstol Santiago, según la cual para llegar al cielo no basta la fe sino también las buenas obras, incluidas las donaciones a la Iglesia, con las que el creyente podía "comprar" el perdón de sus pecados.

El monje católico Martín Lutero (1486-1546) se opuso a este dictado y clavó sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittemberg (Alemania).

Basándose en el apóstol San Pablo, Lutero argumentaba que la salvación y el perdón sólo se logran a través de la fe, de la gracia y de un diálogo con la Divinidad, sin intermediarios eclesiásticos.

Martín MLutero fue perseguido, primero por hereje, y después por cismático; y las posturas irreconciliables entre ambas corrientes generaron en Europa sangrientas guerras de religión entre luteranos y los seguidores del Papa.

En la actualidad el movimiento protestante aglutina diversas iglesias y comunidades evangélicas que sobre todo coinciden en principios básicos como la "sola Scriptura" o la salvación por la fe.

Por lo demás son diferentes entre sí y generalmente autónomas, agrupadas en ocasiones en federaciones mundiales en virtud de sus raíces históricas y similitudes doctrinales.

Con las comunidades evangélicas o protestantes, al igual que con las anteriores, el Concilio Vaticano II supuso el inicio del diálogo.

Fundamentalmente, el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, en representación de la Iglesia Católica, mantiene contactos con: - Luteranos, asociados en la Federación Luterana Mundial. - Anglicanos, federados en la Alianza Baptista Mundial. - Reformados (calvinistas), federados en la Alianza Mundial de las Iglesias Reformadas. - Metodistas, federados en el Consejo Metodista Mundial.

Además, la Iglesia mantiene abierto un diálogo oficial con algunas iglesias Pentecostales, surgidas a principios del siglo XX, con los Discípulos de Cristo (Iglesia Cristiana) nacidos en el siglo XIX y con los mennonitas fundados en 1536 por el sacerdote holandés Menno Simons y federados en la Conferencia Mennonita Mundial.

Igualmente, la Santa Sede mantiene contactos en fase inicial con otras confesiones protestantes como: Husitas, cuáqueros, adventistas, mormones, etc, así como con las Iglesias vétero-católicas asociadas en la Unión de Utrech.

- Católicos-Luteranos. Los primeros contactos entre católicos y luteranos tuvieron lugar en 1965 y 1966 en Estrasburgo.

Creada una comisión de estudio primero y una comisión mixta después, los representantes de ambas creencias han tratado sobre todo cuestiones como el valor sacrificial de la misa o el ministerio episcopal.

El acuerdo más importante con los luteranos se alcanzó el 31 de octubre de 1999. Ese día la Iglesia Católica y la Federación Luterana Mundial suscribieron en la catedral de Augsburgo la “Declaración conjunta de la gracia divina”, por la que por primera vez en la historia, los católicos aceptaron una idea central de la Reforma Protestante. La Federación Luterana Mundial aglutina a 122 Iglesias con unos 43 millones de fieles.

- Católicos-Reformados (Calvinistas). El diálogo entre católicos y reformados es uno de los más complejos debido al alejamiento dogmático que inició Calvino (1509-1564) en la Suiza del siglo XVI y continuaron posteriormente otras corrientes, como el presbiterianismo escocés de John Knox.

Los primeros contactos entre la Iglesia Católica y la Alianza Reformada se iniciaron en los años setenta, pero decayeron a raíz de la canonización en 1995 del sacerdote checo Jan Sarkander, que murió asesinado por los protestantes. Sin embargo, los encuentros se mantienen. La Alianza Mundial de las Iglesia Reformadas federa a 188 iglesias reformadas, presbiterianas y congregacionalistas que cuentan con unos 32 millones de fieles.

- Católicos-Baptistas Los baptistas se consideran el ala radical de la Reforma. Se llaman así, porque sólo administran el bautismo a los creyentes adultos. Surgieron en Inglaterra en el siglo XVII y la mayoría viven en Estados Unidos, donde representan el mayor grupo cristiano después del católico. La organización baptista es congregacionalista, es decir que cada comunidad local es independiente. En 1905 se federaron en la Alianza Baptista Mundial. El primer encuentro con la Santa Sede tuvo lugar entre 1984 y 1988, y aún no se ha producido un reconocimiento recíproco de la eclesialidad de la Iglesia Católica y las comunidades baptistas.

Los baptistas suman alrededor de cuarenta millones.

- Católicos-Metodistas Surgieron en la Inglaterra del siglo XVIII. Su nombre se atribuye a los que según John Wesley, su fundador, viven de acuerdo con el método establecido en la Biblia.

Es metodista aquél que ha sido bautizado; ha recibido instrucción religiosa y ha hecho profesión de fe.

La base de su organización es la comunidad local, y a diferencia de Estados Unidos, en Inglaterra y en otros países los metodistas no tienen obispo. En Estados Unidos forman, tras los baptistas, el segundo grupo protestante más numeroso.

Las diversas iglesias están federadas en el Consejo Metodista Mundial.

El diálogo católico metodista es fluido desde sus inicios en 1967. Los encuentros suelen ser quinquenales y entre otros temas se ha tratado sobre la naturaleza de la Iglesia los sacramentos, la unidad y el primado de Pedro.

- Católicos-Iglesia de Inglaterra (Anglicanos)  La Iglesia de Inglaterra surgió en 1531 tras el cisma provocado por la disputa entre el rey Enrique VIII con Roma a raíz de su divorcio de Catalina de Aragón, su primera esposa e hija de los Reyes Católicos de España.

En 1531 el rey se hizo reconocer jefe de la Iglesia de Inglaterra mediante la promulgación de la denominada Acta Suprema que consagraba la separación de la Iglesia Anglicana de la obediencia del Papa.

El anglicanismo y su contrapartida norteamericana, el episcopalianismo, son las ramas protestantes más cercanas al catolicismo de Roma.

Pese a los desencuentros dogmáticos y a que en 1896 el Papa León XIII negó mediante la bula Apostolicae Curae la validez de las ordenaciones anglicanas, el diálogo entre ambas iglesias, aunque con altibajos, nunca se ha interrumpido.

Sin embargo, el impulso más importante se dio a raíz del Concilio Vaticano II, durante el Pontificado de Juan XXIII. La Declaración conjunta firmada en 1966 por la que católicos y anglicanos se comprometen a buscar soluciones; la visita del entonces arzobispo de Canterbury, Michael Ramsay, cabeza de la iglesia anglicana, a Pablo VI en 1966, o la creación de la Comisión Internacional Católico-Anglicana, (ARCIC, de sus siglas en inglés) que por primera vez se reunió en 1970, son algunas de las muestras del diálogo entre ambas confesiones.

Aunque en estos años las distancias entre católicos y anglicanos se han acortado, las diferencias entre ambos radican sobre todo en el misterio de la Eucaristía, el orden sagrado y la autoridad de la Iglesia. Posteriormente se ha añadido la aceptación de la ordenación presbiteral y episcopal de mujeres, la admisión a la comunión eucarística de divorciados vueltos a casar y la legitimidad moral de los métodos anticonceptivos.

Pese a lo aún pendiente, existe voluntad de diálogo. En medio de este clima de entendimientos el Arzobispo Carey ha viajado a Roma en diversas ocasiones, como la de 1996 para tratar de la Primacía del Papa, o la de 2000 que junto a Juan Pablo II asistió en Roma a la apertura de la Puerta santa de San Pablo Extramuros, en una celebración ecuménica sin precedentes en la historia.

OTROS CISMAS

FRATERNIDAD SACERDOTAL DE SAN PÍO X O LEFEBVRIANOS

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, más conocidos como lefebvrianos, son los seguidores del arzobispo tradicionalista francés, Marcel Lefebvre, fallecido en Suiza en 1991, y que protagonizó el tercer cisma en el seno de la Iglesia Católica del siglo XX, tras los de las iglesias nacional checoslovaca, en 1920 y la iglesia china en 1950.

Contrario a las reformas de la Iglesia surgidas a raíz del Concilio Vaticano II, fundó la ortodoxa Reunión Internacional de Sacerdotes y posteriormente, la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, que pese a que fue prohibida por la Santa Sede en 1975, siguió ordenando sacerdotes y obispos, hasta incurrir en la excomunión automática en 1988.

La Fraternidad de San Pío X no acepta las innovaciones litúrgicas posteriores a 1969 y considera que aunque la misa moderna es válida, no expresa claramente la fe de la Iglesia.

Los primeros contactos con la Santa Sede se mantuvieron en los años setenta, aunque sin éxito. Con la elección de Juan Pablo II como Pontífice en 1978 se suavizaron las relaciones pero aún siguen las divergencias.

En 1987 el entonces cardenal Ratzinger, hoy Papa Benedicto XVI, dirigió unas negociaciones que culminaron en la firma de un protocolo sobre cuestiones doctrinales.

En el acuerdo Lefebvre aceptaba el Concilio Vaticano II y reconocía a la Santa Sede el papel de la tradición en la Iglesia Católica, a cambio de que se regularizasen situaciones canónicas de personas vinculadas a la Fraternidad.

Tras la ordenación de cuatro obispos el 30 de junio de 1988, Alfonso de Galarreta, de España, Bernard Fellay, de Suiza; Bernard Tissier, de Francia y Richard Williamson, de Inglaterra, que derivó en la excomunión el 2 de julio de 1988, las relaciones se enfriaron.

Sin embargo, en 2001, diez años después del fallecimiento del obispo cismático, la Santa Sede confirmó la existencia de contactos con los seguidores de Lefebvre, a los que el Vaticano permitió celebrar la misa en latín por el rito de San Pío V y estableció que formaran parte de una Administración apostólica dependiente directamente del Papa.

En 2003, en un gesto de distensión, el cardenal Darío Castrillón, prefecto de la Congregación para el Clero, presidente de la Comisión Pontificia Eclesia Dei, y mediador con los "lefebvrianos" ofició una misa tridentina, la primera desde 1970 realizada siguiendo el rito preconciliar de Pío V y a solicitud del Concilio de Trento, que fue visto como un gesto de apertura del Vaticano hacia los seguidores de Lefebvre. Desde 1996 el suizo Bernard Fellay es el superior general de la Fraternidad de San Pío X, organización que cuenta con más de trescientos mil seguidores que están presentes en treinta países. De ellos cuatrocientos son sacerdotes, doscientas religiosas y unos cien seminaristas y disponen de setecientos lugares de culto.

En enero de 2002 unos treinta mil seguidores de Lefebvre establecidos en Brasil y liderados por el obispo Liciano Rangel, volvieron a la comunión con Roma. Reconocieron la autoridad del Papa, la legitimidad del Concilio Vaticano II y la validez del rito de la misa aprobado por Pablo VI (el actual).

RELIGIONES NO CRISTIANAS (DIÁLOGO INTERRELIGIOSO)

Además del diálogo ecuménico (búsqueda de la unidad entre los hermanos cristianos de distinto nombre), el diálogo interreligioso, entre personas de distinto credo, ha sido otra constante desde el Concilio Vaticano II.

ISLAMISMO

El Islám es junto al Judaísmo y el Cristianismo la más joven de las tres religiones monoteístas que arrancan directa o indirectamente de la Biblia.

Está basada en las revelaciones que a partir del año 610 Dios hizo a Mahoma a través del arcángel Gabriel, por ello es una religión profética. Extendida especialmente por Asia y África, es la más importante en número después del cristianismo, y en las últimas décadas ha resurgido como núcleo de una civilización que acentúa su identidad frente a Occidente.

El texto religioso de los musulmanes es el Corán, que se complementa con la Sunna, la tradición que contiene los "hadiths" o dichos del Profeta.

La Sunna tiene un rango semejante al Corán y en ocasiones, superior.

Los "cinco pilares de la fe" del Islam son: la "shahada", la profesión de fe por la que el musulmán reconoce su adhesión y fidelidad a Dios (Alá) y a su Profeta (Mahoma); "Salat", la oración un deber que se practica individual y públicamente; "Zakat", la limosna o "caridad obligatoria"; "Sawm" el ayuno anual del Ramadán, noveno mes del calendario lunar; y el "Hajj", o la peregrinación a la Meca instituida por Mahoma en el año 632, el de su muerte.

La mayoría de los musulmanes siguen la corriente Suní, (tradicionalistas), constituyen la rama principal del Islam y son fieles al Corán y a las enseñanzas de Mahoma. Dentro de esta corriente se encuentran los wahabitas, radicales ortodoxos, los talibanes inflexibles en la aplicación de la ley islámica que interpretan desde un punto de vista particular y salafíes que persiguen la expansión del integrismo. También se encuentran, los musulmanes Chiíes, los que además de seguir el Corán y la Sunna, siguen las palabras y los hechos de sus imanes. Se remontan a la figura de Alí, primo y yerno de Mahoma, cuarto califa muerto en el año 661. Los chiíes se subdividen en "Ithna Asari", "Zaydíes", Alauíes e Ismailíes.

En el transcurso de los siglos muchas han sido las desavenencias surgidas entre cristianos y musulmanes, sin embargo, los contactos son fluidos ya que "adoran como nosotros al Dios único y misericordioso", según el Catecismo de la Iglesia Católica. Entre católicos y musulmanes hay un comité de enlace, creado en 1998 para promover el diálogo entre ambas confesiones. Está formado por representantes del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso y por el Comité Permanente Al-Azhar para el Diálogo con las Religiones Monteístas. Desde su constitución se ha reunido en nueve ocasiones, la última tuvo lugar en el Vaticano en enero de 2004, donde se trató el tema "La dignidad humana y los derechos humanitarios en los conflictos armados". En el VII encuentro celebrado en julio de 2001 en Roma ambas partes firmaron un documento que reconoce la libertad religiosa.

JUDAÍSMO

Fundada por Abraham, fue transmitida por su hijo Isaac y luego por Jacob y su religión fue la de los descendientes de Israel, nombre éste dado por dios a Jacob. Los practicantes del judaísmo tienen en común la veneración de la Torah, designación judía de la ley mosaica o Pentateuco: los primeros cinco libros del Antiguo Testamento, y de la Tradición Rabínica, así como de la institución de la Sinagoga, de gran importancia, tras la destrucción del segundo Templo en el año 70 después de Cristo. El Judaísmo tradicional observa y cumple la Tradición que, mediante el Talmud y sobre todo la Mishna, interpreta y desarrolla la Torah. Dentro del judaísmo se encuentra la corriente denominada Casidismo, nacida en Europa oriental en el siglo XIX como reacción a la ortodoxia rabínica y mención aparte merece el Judaísmo norteamericano, que surgió en New Amterdam en 1654 y que se ha convertido en una fuerza de gran influencia socio-política, cultural y económica. Los judíos norteamericanos se agrupan en tres corrientes: - reformada, que surge con la idea de adaptar la religión a la práctica cambiante de la vida;

- ortodoxa, como reacción a la anterior y

- conservadora, que combina lo tradicional con algunas formas de vida moderna. Desde la celebración del concilio Vaticano II en el que se aprobó la Declaración “Nostrae aetate”, en la que entre otras manifestaciones figura "es inmenso el patrimonio común de la Iglesia con el pueblo Judío", las relaciones han experimentado cambios.

En el último cuarto de siglo el Papa Juan Pablo II aprovechó todas las oportunidades para promover el diálogo entre ambas comunidades de fe.

En 1994 el Vaticano reconoció oficialmente el Estado de Israel, primer paso para futuros acuerdos y encuentros que se siguen por el comité Internacional de enlace entre Católicos y Judíos.De 1998 es el documento papal "Nosotros recordamos", una reflexión sobre la Shoah y de 2002 el comunicado conjunto en el que ambas partes rechazan cualquier forma de racismo y subrayan que Dios ha creado a todos los individuos "iguales en dignidad". En la línea de Juan Pablo II, su sucesor Benedicto XVI, en su primer viaje

como Pontífice a Colonia, Alemania, agosto de 20065) visitó la sinagoga de Colonia, la primera realizada por un Papa a un templo judío en el país del Holocausto y condenó con dureza el nazismo que calificó de "demencial ideología racista de matriz neopagana".

ANIMISTAS

Son las formas de creencia más extendidas en África, según las cuales no sólo los hombres están dotados de alma, sino también los animales, los vegetales y los objetos inanimados. Aunque en la práctica totalidad de los pueblos africanos creen en un Ser Supremo, colocan en un primer plano el culto a los antepasados.

Además de en África, estas religiones aunque minoritarias, tienen su influencia en el Caribe (Haití, Cuba) y Brasil.

Con estas religiones, la Iglesia Católica también ha dado muestras de acercamiento. Juan Pablo II en su libro "Cruzando el umbral de la esperanza" señala que "Parece que quienes las practican se encuentran especialmente cerca del cristianismo". Cuando en 1978 fue elegido Papa, Juan Pablo II avanzó "quiero ver a todos" "a todos los que rezan, donde ellos recen..". En 1985 en Togo (África) asistió a ritos animistas.

En las Jornadas de Paz en Asís (Italia) el Papa rezó con los líderes religiosos de todas las creencias, también animistas.

ZOROASTRISMO: Es la religión enseñada por Zoroastro (o Zaratustra), también llamada Mazdeísmo y Parsismo.

Su dios es Ormuz y Zoroastro el profeta. Es la más antigua de las religiones basadas en un determinado credo y el Avesta, que recoge los textos sagrados. Están asentados en la India, sobre todo en Bombay, y en la actualidad, tiene también seguidores en Hong Kong, Singapur, Australia, Kenya, Francia, Inglaterra, Estados Unidos y Canadá.

Católicos y zoroastristas participan juntos en las asambleas que organiza la Conferencia Mundial de las Religiones por la Paz (WCRP), organización interreligiosa fundada en 1970 y que trata de favorecer el diálogo entre los distintos credos. A este foro ha asistió en diversas ocasiones Juan Pablo II.

HINDUISMO

El Hinduismo no es una religión concreta, sino un modo de vida asociado a una religión. Su Dios es Krishna y en un principio, se designaba así a la religión de los indios que no eran musulmanes. Solo más tarde, el término comenzó a ser empleado por los hindúes para referirse a su propia religión.De fuerte contenido ritual y unida por el sistema de castas, el Hinduismo encuentra en los Vedas, colección de antiguas escrituras, su fundamento.

Al igual que los anteriores, los hinduistas participan con los católicos en la Conferencia Mundial de las Religiones por la Paz (WCRP), además, cada año el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso dirige un mensaje a los hindúes destinado a promover las relaciones entre todas las creencias. El último mensaje tuvo lugar el 8 de noviembre de 2004, con motivo de la fiesta hindú de Diwali.

JAINISMO: Es una de las tres grandes religiones nacidas en la India junto con el
Hinduismo y el Budismo.

urgió en el siglo VI antes de Cristo como protesta contra el ritual védico y se debe a Mahavira, fundador del Budismo. El jainismo no tiene dioses y su doctrina es la "ahimsa" que prohíbe las lesiones y sacrificios de seres vivos.

Sus más de dos millones de seguidores (jainas) están diseminados por todos los estados de la India, pero sobre todo se concentran el en oeste del país. Documentos publicados por el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso hacen referencia entre otros credos al jainismo, con la idea de "introducir a los cristianos en las tradiciones religiosas más importantes del mundo, estimulando en ellos una reflexión sobre el cristianismo" (documento publicado en 1999).

BUDISMO

Fundada en el noroeste de la India, el Budismo nace de las enseñanzas impartidas en los siglos VI y V antes de Cristo por Siddhartha Gautama, más conocido como Buda (el despertado). Buda rechazó aspectos importantes del Hinduismo, abrió su movimiento a todas las castas y no aceptó la validez de las escrituras védicas. El núcleo del Canon Budista está formado por los libros incluidos en el Tripitaka, que comprende: Vinaya Pitaka (reglas monásticas), Sutta Pitaka (sermones y dichos de Buda) y el Abidhama Pitaka (reflexiones y especulaciones sobre las palabras de Buda).El Budismo, que en la actualidad se divide en dos grandes escuelas: el budismo Thervada (Enseñanza a los Ancianos) y el budismo Mahayana (Gran Vehículo) es la única religión de origen asiático que se ha difundido en todo el continente, desde la India hasta Siberia, y desde finales del siglo XIX ha penetrado débilmente en Europa y América.

En 2001 Juan Pablo II abogó por fomentar el diálogo entre cristianos y budistas ante los obispos de Tailandia reunidos en el Vaticano y en 2003 pidió la unión de las religiones por la paz ante los líderes religiosos de Indonesia a los que recibió en el Vaticano.

Además, convocados por Juan Pablo II, los budistas han participado en los encuentros de Oración Mundial en Asís (norte de Italia) junto a los líderes de las confesiones más importantes del mundo.

CONFUCIANISMO

Designa el pensamiento de Confucio (Kong Fuzi, 551-479 a d.C.), que más que una religión, es responde a un sistema de enseñanzas morales, sociales, políticas y religiosas sobre las antiguas tradiciones chinas. Convertido en forma de pensamiento del imperio chino, el Confucianismo no tiene revelación positiva y sus doctrinas contribuyen a mantener vivos los cultos de veneración de los antepasados. A Confucio se atribuyen los Analecta, una guía de instrucción moral que se centra en el gobierno de la sociedad a través de un sistema definido de relaciones sociales y que fueron traducidos al Latín en el siglo XVII por misioneros de la Compañía de Jesús. Desde China, se extendió a Corea, Japón y Vietnam, donde muchos sintoístas y budistas se declaran también confucianos. Los confucianos asistieron en 1962 al Concilio Vaticano II convocados por Juan XXIII y también con una vocación de encuentro, fueron convocados por Juan Pablo II en las jornadas de Oración Mundial por la Paz en Asís (norte de Italia), que se han celebrado en 1983, 1996 y 2002.

TAOÍSMO

Es una Religión-filosofía que nació en China en el siglo IV a.d.C. El término deriva del vocablo "tao", vía, camino, y se atribuye a Lao-Tse. De marcados rasgos exotéricos, el Taoísmo preconiza el sometimiento del hombre al Tao (camino) y sus creencias se encuentran recogidas en el Tao Te-King, libro de la Vida y de la Virtud, y en el Zhuangzi, libro de parábolas y alegorías que data del siglo III antes de Cristo. Alrededor de treinta millones de personas practican esta filosofía, la mayoría chinos.

Junto a representantes de otras religiones, entre ellos católicos, los taoístas participaron en 2004 en la cuarta edición del Parlamento de las Religiones del Mundo en el Forum Universal de las Culturas de Barcelona.

 

SINTOISMO

Del japonés Shinto, (el camino de los dioses), el sintoísmo es una religión politeísta surgida y profesada mayoritariamente en Japón. Se basa en la creencia del Kami (dioses o espíritus) que personifica a fuerzas de la naturaleza y en cuya cúspide se encuentra Amaterasu, la diosa del Sol. También se rinde culto a los antepasados y a determinados hombres, que por su importancia pueden llegar a ser Kami. A partir de los siglos V y VI de nuestra era, el sintoísmo sufrió importantes cambios debido a las influencias budistas y confucianistas. Convocados por el Papa Juan Pablo II, los sintoistas han participado, junto a representantes de otras religiones del mundo en las jornadas de oración mundial por la Paz celebrada en Asís (Italia) en 2002. Ya en 1994 participaron en el Vaticano en la VI Asamblea Mundial de las Religiones por la Paz.

30/04/2012 11:03 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

LA NATURALEZA DE CRISTO: UNIÓN HIPOSTÁTICA

LA NATURALEZA DE CRISTO: UNIÓN HIPOSTÁTICA

Nosotros confesamos... que Nuestro Señor Jesucristo, el Hijo unigénito de Dios, es perfectamente Dios y perfectamente hombre; que nació del Padre desde toda la eternidad según la divinidad; que en los últimos tiempos... nació, según la humanidad, de la Virgen María, para nuestra salvación; que es consustancial al Padre según la divinidad, consustancial a nosotros según la humanidad. Se ha producido una unión de las naturalezas, y por esto nosotros confesamos un solo Cristo, un solo Hijo, un solo Señor. A causa de esta unión sin mezcla (nosotros confesamos que la santa Virgen es Madre de Dios, porque Dios, el Verbo, se hizo carne y hombre, y desde la concepción se unió al templo que tomó de su seno. SAN CIRILO DE ALEJANDRÍA

Esta doctrina fue dogmáticamente confirmada por las declaraciones de los Concilios de Efeso (431) y de Calcedonia (541). En lo que respecta a la unión hipostática, es decir, respecto de la unión de las dos naturalezas en Jesucristo, se definió que en Jesucristo, a pesar de las dos naturalezas (físis), la naturaleza divina y la naturaleza humana, no hay más que una persona o hipóstasis (hypóstasis), la de la segunda Persona de la Santísima Trinidad. Esta última asume en la unidad de su divina hipóstasis la naturaleza humana tomada de la Virgen María por la operación del Espíritu Santo. Al definir este dogma, los

La unión hipostática, es decir, la unión sustancial de la naturaleza humana con la Persona del Verbo, es el don pleno y exhaustivo de Dios, la más grande de todas las gracias que pueden ser concedidas a una criatura. Ella representa la participación más perfecta de la divinidad.

Es un término que designa la unión de las dos naturalezas, divina y humana, en la persona de Jesús. Cristo es Dios en la carne (Juan 1,1.14; Col. 2,9; Juan 8, 58; 10,30-34; Heb. 1,8). Él es plenamente Dios y plenamente hombre (Col. 2,9); así, tiene dos naturalezas, la de Dios y la humana. Decididamente, no es "mitad Dios, mitad hombre". Nunca perdió su divinidad, ni hubiese podido hacerlo.

Continuó existiendo como Dios cuando se encarnó y agregó la naturaleza humana a Su eterna naturaleza divina (Fil. 2,5-11). Consecuentemente, en Jesucristo está la "unión, en una sola persona, de una plena naturaleza humana y una plena naturaleza divina".

 

  • Es adorado (Mt. 2,2.11; 14,33).
  • Se le ora (Hch 7,59).
  • No tuvo pecado (1 Pe. 2,22; Heb. 4,15).
  • Es omnisciente (sabio) (Jn 21,17).
  • Da vida eterna (Jn 10,28).
  • En El habita la plenitud de Dios (Col.2,9)

 

  • Adoró al Padre (Jn 17).
  • Oró al Padre (Jn 17,1).
  • Fue tentado a pecar (Mt. 4,1).
  • Creció en sabiduría (Lc. 2,52).
  • Pudo morir (Rom. 5:8).
  • Tiene un cuerpo de carne y hueso (Lc 24,39).

 

 

3. LA UNIÓN HIPOSTÁTICA

Al principio del siglo quinto, tras las controversias precedentes, estaba clara la necesidad

de sostener firmemente la integridad de las dos naturalezas humana y divina en la Persona

A esta unión de la naturaleza humana con la naturaleza divina en la Persona del Hijo se llama unión hipostática. La Iglesia aclaró esta verdad de fe durante los primeros siglos frente a las herejías y errores que la falseaban, como:

  • el “docetismo” que negaba que la Humanidad de Cristo fuera verdadera (decían que era aparente); esto fue rechazado por los Apóstoles (cfr. I Ioann 4,2-3; Catecismo, 465);
  • el “arrianismo” (herejía de Arrio), que es un error sobre la Divinidad de Cristo; decía que el Hijo de Dios “era de una substancia distinta de la del Padre”. El Concilio de Nicea (a. 325) enseñó que el hijo es “de la misma substancia (homousios) que el Padre” (Catecismo, 465);
  • el “nestorianismo” (de Nestorio), que decía que en Cristo había dos personas, una divina y otra humana. El Concilio de Efeso (a. 431) enseñó que en Cristo hay una sola Persona, la divina, que ha asumido una naturaleza humana. Este Concilio proclamó que María es “Madre de Dios” (Theotokos) (cfr. Catecismo, 466);
  • el “monofisismo” (“una-naturaleza”: error de Eutiques), que decía que en Cristo hay una sola naturaleza. El Concilio de Calcedonia (a. 451) condenó esta herejía enseñando que en Cristo hay dos naturalezas, la divina y la humana, “sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación” (DS 302; cfr. Catecismo, 467);

Para salir al paso de otros errores, el quinto Concilio Ecuménico (Constantinopla, a. 553), confesó: “No hay más que una sola hipóstasis [o persona], que es nuestro Señor Jesucristo, uno de la Trinidad” (DS 424).

“Por tanto, todo en la humanidad de Jesucristo debe ser atribuido a su persona divina como a su propio sujeto (cfr. DS 255), no solamente los milagros sino también los sufrimientos (cfr. DS 424) y la misma muerte: «El que ha sido crucificado en la carne, nuestro Señor Jesucristo, es verdadero Dios, Señor de la gloria y uno de la Santísima Trinidad» (DS 432)” (Catecismo, 468).

En estas enseñanzas el Magisterio de la Iglesia utiliza las nociones de “persona”, “naturaleza”, “substancia”, etc. Estos términos están tomados del lenguaje común y se utilizan con un sentido que supera los esquemas filosóficos griegos de la antigüedad. Por eso, si estos términos se entienden mal, se entenderá mal también la enseñanza de la Iglesia.

 

30/04/2012 11:23 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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