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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2016.

¿Cuáles son las obras de misericordia?

 

 

tomado de youtube: https://www.youtube.com/watch?v=C4mqv98mJ2E

04/03/2016 05:57 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

LA CUARESMA: TIEMPO DE REFLEXÌON Y CONVERSIÓN

LA CUARESMA

La cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. Vendrían a ser 40 días de preparación para la Pascua.

 La duración de cuarenta días proviene de varias referencias bíblicas y simboliza entre otras cosas, el retiro de Jesús 40 días en el desierto previo a su ministerio y el retiro de 40 años de Moisés en el desierto. También simbolizan los 40 días que duró el diluvio, además de los 40 años de la marcha del pueblo Judío por el desierto y los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto. A lo largo de este tiempo, los fieles católicos están llamados a reforzar su fe mediante diversos actos de penitencia y reflexión.

Cuaresma del año 2016 tiene lugar del 18 de Febrero al 29 de Marzo

El color litúrgico asociado a este periodo es el morado que significa discreción, penitencia y dolor.

MIÉRCOLES DE CENIZA

El Miércoles de Ceniza, el anterior al primer domingo de Cuaresma se realiza el gesto simbólico de la imposición de ceniza en la frente de los fieles católicos. La ceniza representa la destrucción de los errores del año anterior al ser éstos quemados. Mientras el sacerdote impone la ceniza dice una de estas dos expresiones: "Conviértete y cree en el Evangelio" ( Mc 1,15) o "Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver" (Gén 3,19)

CAMBIAR EL CORAZÓN

1. El Miércoles de Ceniza es día de ayuno y abstinencia. Los Viernes de Cuaresma son días de abstinencia (ayuno).

2. El ayuno y la abstinencia son "signos de conversión". No son "la conversión".

3. El ayuno es signo de que tú:

- quieres "ayunar de pecados"

- te solidarizas con los hambrientos

- prefieres el pan de la Palabra

- frenas el consumismo

- quieres compartir lo tuyo.

 CONVIÈRTANSE Y CREEAN EN EL EVANGELIO"

1. La Cuaresma es un tiempo de renovación para la comunidad.

2. Hace Cuaresma: la pareja, la familia, el grupo, la parroquia, la comunidad. Nadie hace la Cuaresma solo

3. Si los creyentes de este país cambian, todo el país hará el cambio. La Cuaresma ayuda a cambiar la sociedad.

4. El modelo del cambio está en el Evangelio, la Palabra de Dios. Cuaresma es un tiempo favorable para el anuncio y la escucha de la Palabra.

5. Jesús decía: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de mi Padre".

7. La lectura del Evangelio en familia, las convivencias, los Ejercicios Espirituales, los cultos de las Hermandades... son momentos privilegiados para escuchar la Palabra de Dios. No cierres tus oídos a la Palabra.

  

SIETE CONSEJOS DEL PAPA FRANCISCO PARA VIVIR LA CUARESMA 2016

1) Escuchar la Palabra de Dios y participar en la iniciativa ’24 horas para el Señor’: Con esta invitación, Francisco propone “hacer hincapié en la primacía de la escucha orante de la Palabra, especialmente de la palabra profética. La misericordia de Dios, en efecto, es un anuncio al mundo: pero cada cristiano está llamado a experimentar en primera persona ese anuncio”. Se celebra el 4-5 de marzo.

2) Acercarse a un misionero de la Misericordia: son más de 1.000 los sacerdotes de todo el mundo que Francisco ha enviado hoy, Miércoles de Ceniza “a fin de que sean para todos un signo concreto de la cercanía y del perdón de Dios”. Y es que durante este Año Santo, todas las personas que lo deseen podrán acercarse a un misionero de la Misericordia, acreditados para perdonar los pecados habitualmente reservados a la Santa Sede.

3) Profundizar en el origen bíblico de la misericordia. “El misterio de la misericordia divina se revela a lo largo de la historia de la alianza entre Dios y su pueblo Israel”. Por ello, y a través de la lectura del Antiguo y Nuevo Testamento, el Papa anima a recorrer la Sagrada Escritura en clave de misericordia, desde Abraham, Isaac y Jacob hasta Jesús de Nazaret: “La misericordia expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer, restableciendo de ese modo la relación con él. Y, en Jesús crucificado, Dios quiere alcanzar al pecador incluso en su lejanía más extrema, justamente allí donde se perdió y se alejó de Él”.

4) Conocer las obras de misericordia. Son siete corporales (dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, dar posada al peregrino, visitar los enfermos, redimir a los cautivos y sepultar a los difuntos) y siete espirituales (enseñar al ignorante, dar buen consejo al que lo necesita, corregir a los pecadores, tener paciencia en las tribulaciones, perdonar con gusto las ofensas, consolar a los afligidos y orar por los vivos y los difuntos). “Las obras de misericordia nos recuerdan que nuestra fe se traduce en gestos concretos y cotidianos, destinados a ayudar a nuestro prójimo en el cuerpo y en el espíritu”. [Las obras de misericordia: visitar y cuidar a los enfermos]

5) Ponerlas en práctica. Las obras de misericordia nos ayudarán, según el Papa, “a despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina”. Por ello, Francisco nos invita en esta Cuaresma “a tocar la carne de Cristo en los hermanos y hermanas que necesitan ser nutridos, vestidos, alojados, visitados; además de a enseñar, aconsejar, perdonar, amonestar, rezar”.

6) Tomar a María como ejemplo de misericordia: “La Virgen fue la primera que, frente a la grandeza de la misericordia divina que recibió gratuitamente, confesó su propia pequeñez, reconociéndose como la humilde esclava del Señor”, recuerda Francisco.

7) Y por último, pero no menos importante, convertirnos. “Solo en el amor de Dios está la respuesta a la sed de felicidad y de amor infinitos del hombre”. Cuarenta días por delante para emprender el camino de vuelta hasta el corazón misericordioso del Padre.

Tomado de:

http://www.vidanueva.es/2016/02/10/siete-consejos-del-papa-francisco-para-vivir-la-cuaresma-2016-misericordia/  


04/03/2016 06:09 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

SIGNOS Y SÍMBOLOS DE LA CUARESMA

El tiempo de Cuaresma nos ofrece una gran cantidad de signos y símbolos litúrgicos, llenos de mensaje, que debemos saber interpretar. Otros elementos que son constantes en la vida cristiana, se intensifican durante este tiempo.


Ceniza: 
Quiere ser el reconocimiento de nuestra condición humana, tan limitada y corruptible. Quiere ser un toque de atención a nuestro orgullo y autosuficiencia. Pero es, sobre todo, una llamada a poner el fundamento de nuestra existencia, no en nosotros mismos, sino en Cristo Salvador, el que puede librarnos de la corrupción y la muerte. Cristo es medicina de inmortalidad. Por eso, al imponer la ceniza, se dice: “Conviértete y Cree en el Evangelio”.

La ceniza que Dios quiere:
Que no te gloríes de ti mismo; tus talentos los recibiste para servir.
Que no te consideres dueño de nada, sólo humilde administrador.
Que aprecies el valor de las cosas sencillas.
Que vivas el momento presente
Que no temas la muerte.

- Ayuno y Abstinencia: 
Como signo de austeridad. Se pide algún rigor en la comida y abstenerse de carne en ciertos días. Antes, el no comer carne podía suponer bastante sacrificio. Pero no importa la materialidad, sino el espíritu. La austeridad nos hace más libres y más solidarios. No importaría comer un poco más o un poco menos, importa el superar los vicios y apegos y el ofrecer el fruto de tu ayuno a los hambrientos del mundo.

- El ayuno y la abstinencia que Dios quiere:
Que no seas esclavo del consumo, del placer, del poder, del tener, de nada.
Que no pases tanto tiempo ante la TV y sepas discernir y controlar.
Que seas solidario y generoso.

- Cruz: 
El cristiano debe gloriarse en la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Por eso la cruz preside siempre nuestras celebraciones. No es sólo dolor y humillación, es salvación y victoria, es el signo del amor más grande.
Por otra parte, la cruz no es para lucirla, sino para vivirla. El signo de la cruz nos compromete a vivir un amor entregado hasta el fin, como el de Cristo.

- La cruz que Dios quiere:
Que sepas llevar la cruz de cada día.
Que sepas aceptar tus dolores y fracasos.
Que sepas compartir la cruz de los hermanos.
Que nunca pongas cruces a los demás.
Que unas siempre tu cruz a la de Cristo.

- Oración: 
La oración es vida del alma, necesidad permanente. En el tiempo cuaresmal se intensifica la escucha de la Palabra y la relación dialogal con Dios. Se nos ofrece el ejemplo de Cristo, que se retiraba al desierto y subía a la montaña para orar. 

- La oración que Dios quiere:
Que sea íntima y auténtica, “en espíritu y verdad”.
Que dejes al Espíritu que ore en ti siempre.
Que no dejes de repetir: Abba, Padre.
Que te unas a los hermanos en la oración, que te unas a la Iglesia orante .
Que aprendas a escuchar.

- Limosna: 
La limosna es fruto de la misericordia. Todo caminar hacia Cristo implica un caminar hacia el hermano, especialmente el más necesitado. Si nadie “puede ser feliz a solas”, incluso nadie puede ser cristiano a solas. Cristiano es el que abre la mano para compartir, el que tiende su mano para ayudar, el que ofrece su mano para servir.

- La limosna que Dios quiere:
Que sea fruto del amor, un verdadero compartir, no sólo dar lo que te sobra.
Que seas humilde, que pidas perdón al pobre por el pan que le das
Que ayudes al pobre para que no necesite tu ayuda.
Que veas en el pobre a Jesucristo.

SÍMBOLOS DE CUARESMA

1.- La cuaresma es DESIERTO. Es sequedad, soledad, ayuno austeridad, rigor, esfuerzo, penitencia, peligro, tentación.

2.- La cuaresma es PERDÓN. Las historias bíblicas de Jonás y de Nínive y la parábola del hijo pródigo, son ejemplos de ello.

3.- La cuaresma es ENCUENTRO, es abrazo de reconciliación como en la parábola del hijo pródigo o en la conversión de Zaqueo o en el diálogo de Jesucristo con la mujer adúltera.

4.- La cuaresma es LUZ, como se pone de evidencia, por ejemplo, en el evangelio del ciego de nacimiento. Es el tránsito de las tinieblas a la luz. Jesucristo es la luz del mundo.

5.- La cuaresma es SALUD, símbolo manifestado en textos como la curación del paralítico o la sanación del hijo del centurión.

6.- La cuaresma es AGUA. Es el tránsito de la sed de nuestra insatisfacción al agua viva, el agua de Moisés al pueblo de Israel en el desierto o de Jesús a la mujer samaritana.

7.- La cuaresma LIBERACIÓN, TRIUNFO, es superación victoriosa de las pruebas y dificultades. Figuras bíblicas que sufren graves peligros y vencen en la prueba, son José hijo de Jacob, la casta Susana, Ester, el profeta Jeremías y, sobre todo, Jesús, tentado y transfigurado.

8.- La cuaresma es CRUZ. Signo y presencia permanente durante toda la cuaresma. Prefigurada en el Antiguo Testamento y patentizada con el ejemplo de Jesucristo y como su llamada a cargar con ella como condición para el seguimiento.

9.- La cuaresma es TRANSFIGURACION. Es la luz definitiva del camino cuaresmal, preanunciada y pregustada en la escena de la transfiguración de Jesús. “Por la cruz a la luz”.

10.- La cuaresma es el esfuerzo por retirar el fermento viejo e incorporar laLEVADURA NUEVA DE LA PASCUA RESUCITADA Y RESUCITADORA, ahora y para siempre.


DECÁLOGO DE LA CONVERSIÓN CUARESMAL

1.- La conversión es recordar que el Señor nos hizo para sí y que todos los anhelos, expectativas, búsquedas y hasta frenesíes de nuestra vida, sólo descansarán, sólo se plenificarán, cuando volvamos a El.

2.- La conversión es la llamada insistente a que asumamos, reconozcamos y purifiquemos nuestras debilidades.

3.- La conversión es ponernos en el camino, con la ternura, la humildad y la sinceridad del hijo pródigo, de rectificar los pequeños o grandes errores y defectos de nuestra vida.

4.- La conversión es entrar en uno mismo y tamizar la propia existencia a la luz del Señor, de su Palabra y de su Iglesia y descubrir todo lo que hay en nosotros de vanidad innecesaria, de limitación y egoísmo.

5.- La conversión es cambiar nuestra mentalidad, llena de eslóganes mundanos, lejana al evangelio, y transformarla por una visión cristiana y sobrenatural de la vida.

6.- La conversión es cortar nuestros caminos de pecado, de materialismo, paganismo, consumismo, sensualismo, secularismo e insolidaridad y emprender el verdadero camino de los hijos de Dios, ligeros de equipaje.

7.- La conversión es examinarnos de amor y encontrar nuestro corazón y nuestras manos más o menos vacías.

8.- La conversión es renunciar a nuestro viejo y acendrado egoísmo, que cierra las puertas a Dios y al prójimo.

9.- La conversión es mirar a Jesucristo -como hizo Teresa de Jesús a su Cristo muy llagado- y contemplar su cuerpo desnudo, sus manos rotas, sus pies atados, su corazón traspasado, sentir la necesidad de responder con amor al Amor que no es amado.

10.- Y así, de este modo, la conversión, siempre obra de la misericordia y de la gracia de Dios y del esfuerzo del hombre, será encuentro gozoso, sanante y transformador con Jesucristo.

04/03/2016 06:11 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

LA PASCUA

Identifica y sintetiza las características de la Pascua

LA PASCUA

El tiempo pascual comprende cincuenta días (en griego = "pentecostés", vividos y celebrados como un solo día: "los cincuenta días que median entre el domingo de la Resurrección hasta el domingo de Pentecostés se han de celebrar con alegría y júbilo, como si se tratara de un solo y único día festivo, como un gran domingo" (Normas Universales del Año Litúrgico, n 22).

El tiempo pascual es el más fuerte de todo el año, que se inaugura en la Vigilia Pascual y se celebra durante siete semanas hasta Pentecostés. Es la Pascua (paso) de Cristo, del Señor, que ha pasado el año, que se inaugura en la Vigilia Pascual y se celebra durante siete semanas, hasta Pentecostés. Es la Pascua (paso) de Cristo, del Señor, que ha pasado de la muerte a la vida, a su existencia definitiva y gloriosa. Es la pascua también de la Iglesia, su Cuerpo, que es introducida en la Vida Nueva de su Señor por medio del Espíritu que Cristo le dio el día del primer Pentecostés. El origen de esta cincuentena se remonta a los orígenes del Año litúrgico.

Los judíos tenían ya la "fiesta de las semanas" (ver Dt 16,9-10), fiesta inicialmente agrícola y luego conmemorativa de la Alianza en el Sinaí, a los cincuenta días de la Pascua. Los cristianos organizaron muy pronto siete semanas, pero para prolongar la alegría de la Resurrección y para celebrarla al final de los cincuenta días la fiesta de Pentecostés: el don del Espíritu Santo. Ya en el siglo II tenemos el testimonio de Tertuliano que habla de que en este espacio no se ayuna, sino que se vive una prolongada alegría.

La liturgia insiste mucho en el carácter unitario de estas siete semanas. La primera semana es la "octava de Pascua’, en la que ya por tradición los bautizados en la Vigilia Pascual, eran introducidos a una más profunda sintonía con el Misterio de Cristo que la liturgia celebra. La "octava de Pascua" termina con el domingo de la octava, llamado "in albis", porque ese día los recién bautizados deponían en otros tiempos los vestidos blancos recibidos el día de su Bautismo.

Dentro de la Cincuentena se celebra la Ascensión del Señor, ahora no necesariamente a los cuarenta días de la Pascua, sino el domingo séptimo de Pascua, porque la preocupación no es tanto cronológica sino teológica, y la Ascensión pertenece sencillamente al misterio de la Pascua del Señor. Y concluye todo con la donación del Espíritu en Pentecostés.

La Cincuentena queda también subrayada por la presencia del Cirio Pascual encendido en todas las celebraciones, hasta el domingo de Pentecostés. Las celebraciones litúrgicas de esa Cincuentena expresan y nos ayudan a vivir el misterio pascual comunicado a los discípulos del Señor Jesús.

La Resurrección de Jesús es un hecho histórico, cuyas pruebas entre otras, son el sepulcro vacío y las numerosas apariciones de Jesucristo a sus apóstoles.

Nuestra Iglesia, desde el día Glorioso de la Resurrección comienza a vivir el “Tiempo Pascual”, tiempo en el cual se nos invita a la alegría de la Resurrección.

Durante esos días debemos ‘empaparnos’ del Amor de Dios, que todos sepan que el Señor ha Resucitado y que ha vencido la muerte para darnos verdadera Vida.

 Aspectos teológicos 

Tiempo de Cristo resucitado. Es la presencia de Cristo entre sus discípulos, su manifestación en los signos que se convertirán en prolongación de su cuerpo: la Palabra, los sacramentos, la Eucaristía. Cristo vive en la Iglesia. La luz del cirio pascual es signo de su presencia que ilumina a todos los hombres. Signo de su presencia es la asamblea de los bautizados para comer del pan único y partido.

 Tiempo del Espíritu. Jn 20,19-23 indica que el mismo día de Pascua es ya el día de la efusión del Espíritu, porque es ya día de la glorificación de Jesús y de la salvación escatológica de la Iglesia que nace. En esta perspectiva la Iglesia lee los Hechos, que son el evangelio del Espíritu, durante todo el tiempo de pascua. El Espíritu actúa ya en los bautizados para completar en la vida cuanto ha sido recibido por la fe.

 Tiempo de la Iglesia como nueva humanidad. La liturgia pascual subraya la novedad bautismal de la vida cristiana, la continuidad con la novedad del Resucitado y la vida como culto espiritual, con la potencia de los dones y frutos del Espíritu. Existe una antropología de la Resurrección que revela al cristiano y a la comunidad eclesial como presencia y prolongación del Cristo Resucitado. Así es el tiempo de la anticipación de la vida nueva y de la espera del cumplimiento definitivo en Cristo.

ü  ¿Qué diferencia hay entre la Pascua Judía y la Pascua Cristiana?

ü  ¿Cuáles son las posibles pruebas de la resurrección de Jesús, justifica tus respuestas?

ü  Liturgia de la Vigilia Pascual: Elaborar un organizador de las cuatro partes que comprende esta.

28/03/2016 05:42 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

LA SEMANA SANTA - TRIDUO PASCUAL

LA SEMANA SANTA - TRIDUO PASCUAL

Identifica y sintetiza las características del Semana Santa y el Triduo Pascual.

La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año. Sin embargo, para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión en los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae.

Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico.

A la Semana Santa se le llamaba en un principio “La Gran Semana”. Ahora se le llama Semana Santa o Semana Mayor y a sus días se les dice días santos. Esta semana comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua.

Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua.

Lo importante de este tiempo no es el recordar con tristeza lo que Cristo padeció, sino entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros y el poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra.

La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.

Domingo de Ramos:

Celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén en la que todo el pueblo lo alaba como rey con cantos y palmas. Por esto, nosotros llevamos nuestras palmas a la Iglesia para que las bendigan ese día y participamos en la misa.

Las palmas y ramos son signos populares de victoria, y manifiestan que la muerte de cruz es camino de victoria, y aún ella misma es victoria, porque que esta muerte destruyó la muerte.

 

TRIDUO PASCUAL

Actualmente el Triduo Pascual comprende el jueves por la tarde, el viernes, el sábado y la vigilia pascual

Jueves Santo:

Este día recordamos la Última Cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavó los pies dándonos un ejemplo de servicialidad. En la Última Cena, Jesús se quedó con nosotros en el pan y en el vino, nos dejó su cuerpo y su sangre. Es el jueves santo cuando instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio y nos dejó el mandamiento del amor. Al terminar la última cena, Jesús se fue a orar, al Huerto de los Olivos. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo de oración, llegaron a aprehenderlo.

En los oficios del Jueves Santo se reserva el Santísimo Sacramento en un lugar que se prepara en la iglesia, llamado “Monumento”, hasta el oficio del día siguiente, permitiendo así a los fieles la Adoración al Santísimo Sacramento.

Viernes Santo: 

Ese día recordamos la Pasión de Nuestro Señor: Su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. Lo conmemoramos con un Vía Crucis solemne y con la ceremonia de la Adoración de la Cruz.

Las 07 palabras de Jesús.

El color rojo de las vestiduras, en este día, señala la muerte del Mártir y su Victoria. (Viernes)

Sábado Santo o Sábado de Gloria:

Se recuerda el día que pasó entre la muerte y la Resurrección de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a Jesús entre nosotros. Las imágenes se cubren y los sagrarios están abiertos. Por la noche se lleva a cabo una vigilia pascual para celebrar la Resurrección de Jesús. Vigilia quiere decir “la tarde y noche anteriores a una fiesta.”. En esta celebración se acostumbra bendecir el agua y encender las velas en señal de la Resurrección de Cristo, la gran fiesta de los católicos.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN O DOMINGO DE PASCUA:

Es el día más importante y más alegre para todos nosotros, los católicos, ya que Jesús venció a la muerte y nos dio la vida. Esto quiere decir que Cristo nos da la oportunidad de salvarnos, de entrar al Cielo y vivir siempre felices en compañía de Dios. Pascua es el paso de la muerte a la vida.

¿Por qué la Semana Santa cambia de fecha cada año?

El pueblo judío celebraba la fiesta de pascua en recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto, el día de la primera luna llena de primavera. Esta fecha la fijaban en base al año lunar y no al año solar de nuestro calendario moderno. Es por esta razón que cada año la Semana Santa cambia de día, pues se le hace coincidir con la luna llena.

En la fiesta de la Pascua, los judíos se reunían a comer cordero asado y ensaladas de hierbas amargas, recitar bendiciones y cantar salmos. Brindaban por la liberación de la esclavitud.

Jesús es el nuevo cordero pascual que nos trae la nueva liberación, del pecado y de la muerte.

Sugerencias para vivir la Semana Santa

  • Asistir en familia o a los oficios y ceremonias propios de la Semana Santa porque la vivencia cristiana de estos misterios debe ser comunitaria.
  • Participar en el Sacramento de la Confesión.
  • Se puede organizar una pequeña representación acerca de la Semana Santa.
  • Poner algún propósito concreto a seguir para cada uno de los días de la Semana Santa.
  • Elaborar unos cartelones en los que se escriba acerca de los días de la Semana Santa y algunas ideas importantes acerca de cada uno de los días.

 

Actividad:

ü Elaborar un portafolio personal sobre la Semana Santa (cómo vives de manera personal la Semana Santa, para ti y tu familia)

 




 

TRIDUO PASCUAL 

 

El santo TRIDUO PASCUAL de la Pasión y Resurrección del Señor es el punto culminante de todo el Año Litúrgico. En la Iglesia no hay otra celebración más importante, las fiestas de nuestro pueblo no son más significativas que la Pascua de resurrección.

 

 

 

El Triduo pascual del Señor comienza con la Misa vespertina de la Cena del Señor (Jueves Santo) y tiene su centro en la Vigilia Pascual.

 

JUEVES SANTO: 

INTRODUCCIÓN AL TRIDUO PASCUAL 

 

 

Es el último día de la cuaresma y el triduo pascual que se inaugura con la Cena del Señor. Esta es LA ÚLTIMA CENA DEL SALVADOR y la primera misa del mundo, «en la noche en que Jesús fue entregado».

 

 

Se recuerdan los misterios de: INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA Y  LA INSTITUCIÓN DEL ORDEN SACERDOTAL.

Se conmemora a la misma hora del atardecer en que Jesucristo celebró por primera vez la eucaristía: transformando el pan y vino, en su cuerpo y sangre;  y encargó a los apóstoles su reiteración, es decir los hizo sacerdotes: “Hagan esto en memoria mía”

 

EL LAVATORIO DE LOS PIES:

Es el mandato del Señor sobre la caridad fraterna. El celebrante se acerca a 12 varones y  cada uno, echa agua sobre sus pies y se los seca.

El relato, del lavatorio, constituye el sentido de la vida entera de Jesús: el levantarse de la mesa, el despojarse de las vestiduras de gloria, el inclinarse hacia nosotros en el misterio del perdón y del servicio.

 

PRIMER DÍA DEL TRIDUO PASCUAL

VIERNES SANTO: Celebración de la pasión y muerte 

La celebración consiste en la lectura de los textos de la pasión, después viene la adoración de la cruz, esta ceremonia se originó en Jerusalén en torno a la reliquia del santo leño venerado este día junto al monte Calvario; y por último se distribuye la comunión con el pan consagrado en la Misa de la Cena del Señor.

 

La Iglesia no celebra la, eucaristía, ni en este día ni en el siguiente. El altar sigue desde la Víspera vacío por completo: sin cruz, sin candelabros ni manteles. Después del mediodía, cerca de las tres, a no ser que por razones pastorales se elija una hora más tardía, tiene lugar la celebración de la Pasión del Señor, que consta de tres partes:

 

 

Educación Religiosa

 

 

El Viernes Santo es, para todos los cristianos adultos, un día de ayuno: el ayuno pascual que es el origen de la penitencia de la Cuaresma y que recuerda la Pasión del Señor; la Iglesia aconseja que lo practiquemos también el día siguiente, hasta la comunión en la vigilia pascual, en la que lo culminaremos con alegría. 

 

VÍA CRUCIS

(camino a la cruz) 

Las exigencias de nuestra vida, que es un Vía Crucis, son grandes, a saber: morir al pecado, y crecer en santidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vía crucis, es decir, "el camino de la cruz", el camino que recorrió Jesús hasta el lugar de su muerte en la cruz.

 

 

 

Que la meditación de los sufrimientos de Jesús nos haga penetrar más en el  misterio del amor de Dios para el hombre.

 

“Tanto amo Dios al mundo que dio a su hijo único” Jn 3, 16

 

 

SEGUNDO DÍA DEL TRIDUO PASCUAL: SÁBADO SANTO

 

En este día la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y su muerte, «descenso a los infiernos» -al lugar de los muertos- y esperando en la oración y el ayuno su resurrección.

 

El altar está despojado. El sagrario, abierto y vacío hasta que, después de la Vigilia Pascual se celebre con gozo la Pascua.

Hoy no se celebra el sacrificio de la Misa ni se recibe la comunión, ni se administran otros sacramentos, a excepción del Sacramento de la Reconciliación y la Unción de los Enfermos.

 

En este día sería oportuno que se organizara alguna oración de tono mariano, acompañando a María, la Madre que vela junto a la tumba de su Hijo.

 

El Domingo de Resurrección o Vigilia Pascual es el día en que incluso la iglesia más pobre se reviste de sus mejores ornamentos. Es el aniversario del triunfo de Cristo.

TERCER DÍA DEL TRIDUO PASCUAL: DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

 

Es la feliz conclusión del drama de la Pasión y la alegría inmensa que sigue al dolor. Y un dolor y gozo que se funden pues se refieren en la historia al acontecimiento más importante de la humanidad: la redención y liberación del pecado de la humanidad por el Hijo de Dios.

 

 

 

Toda la celebración de la Vigilia pascual debe hacerse durante la noche, sin comenzar antes del inicio de la noche ni terminar después del alba del domingo.

Ahora comienza el tiempo litúrgico de la Pascua y se prolongará durante 50 días, hasta la celebración de Pentecostés.

 
                             

 

 
 

Educación Religiosa

 

 

28/03/2016 06:10 Formación Religiosa Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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